
viernes, septiembre 28, 2007
Monjes budistas y poema de David Eloy Rodríguez

Poema: Un poco de respeto
Yo amé a un muchacho comunista, poema de Sonia Fides
YO AMÉ A UN MUCHACHO COMUNISTA
No tengo pocos años, pero tampoco demasiados.
La edad perfecta, dice el recuerdo,
para empezar a escribir frases subordinadas.
Yo amé a un muchacho comunista
en aquellos años en que Marcelo Mastroianni huía a Rusia
y La Mangano ocultaba el dolor
entre el guipur de una estilosa camisa blanca.
Entonces era el tiempo de las reinas del baile.
Todas querían ser guapas y enseñar en los recreos
el botín de guerra de las tardes de discoteca.
Yo, en cambio, quería al héroe.
Ese chico de ojos horizontales y profundos
que hacía cola para ver películas subtituladas
en cines que nunca olerían a palomitas,
mientras hablaba de huelgas de estudiantes.
¿Cuántos minutos habrán pasado desde aquel "llámame luego"
en clase de filosofía?
Quizás logre descubrirlo si le saco brillo
a la fecha de caducidad de los espejos
o a un teléfono limpio de nicotina
que me habla de ese chico miope
que le entregó la voz a muchas noches de vodka
y cigarrillos rubios.
Lo anuncia como un poeta y me pregunta
por qué sigo sin fumar.
Podría haber pensado una respuesta fácil,
pero la conjugación del recuerdo es una ecuación de segundo grado
y yo siempre fui de letras para las cosas del amor.
David González en Manual de Antrología
martes, septiembre 25, 2007
Los surferos también son poetas, de Ferlinghetti

LOS SURFEROS TAMBIÉN SON POETAS
Los surferos también son poetas
lunes, septiembre 24, 2007
Gracias, gracias, gracias
Y como dice mi colega Daniel Bellón en su blog, lo primero es dar las gracias.
Gracias a mis compañeros de mesa, que me hicieron sentir una más y eso que en experiencia me dan veinte vueltas: Lucas Rodríguez, Inma Luna, Mada Alderete, Paco Croissier y Daniel Bellón. Gracias por los ánimos antes y por las felicitaciones después, por su calidez y por la compañía de sus versos. Impresionantes todos.
Gracias a Tito y a Ángeles, los editores de Baile del Sol. A Ángeles por su tímida calidez, a Tito por su apoyo paternal y sereno, con un punto socarrón que a mí me viene muy bien para recordar que esto no es nunca el principio ni el fin del mundo.
Gracias a los que fueron a vernos: a los que venían conmigo -Manuel, Raúl, Pep, Lucía-, a los que conocía y saludé -Kankel, el gran David González-, a los que conocía y no pude saludar -Gsus, Marcus- y a los que no conocía y se acercaron después a preguntar dónde podían comprar mi libro.
Gracias a los que les gustaría haber ido y no fueron, pero me hicieron llegar de una forma u otra sus ánimos.
Gracias a la gente de Traficantes de Sueños.
Gracias a los que hablan de ello hoy en sus blogs, como Iñaki en Un extraño en MD.
Gracias a los que participaron el día siguiente en la lectura de Once poetas críticos en la poesía española reciente, que como dice Daniel Bellón hicieron que su lectura pareciera una asamblea; a mí me pareció una misa de catacumbas.
Y otro gracias a quienes pudiera haber olvidado en esta lista.
Poema en el blog de Víktor Gómez "Valentinos"
Gracias, Víktor.
domingo, septiembre 23, 2007
David Eloy Rodríguez

Pata de gallo, suplemento de poesía
sábado, septiembre 22, 2007
Reparación, de C.K. Williams

Entrevista con Safrika
De esta entrevista con Safrika, entresaco esta respuesta:
¿No te parece que la poesía canónica, la que se enseña en las instituciones de enseñanza está tremendamente alejada de la sensibilidad actual?
Sí. Creo que hay que darle una oportunidad a la poesía de ahora. Empezar desde el hoy y seguir hacia atrás, darle otro sentido a la evolución de la poesía, concretar un nombre para lo que está sucediendo y darlo a conocer. Acercar la poesía como modo de expresión, como útero donde crecer y revitalizar el mundo. Hay que mirar al pasado para comprender el presente pero en poesía creo que se puede hacer al revés, que se debería traer a las aulas lo que está pasando hoy con mucha más fuerza, hincapié e interés en demostrar que no todo sucedió ayer. Que está sucediendo ahora, y que tiene mucho poder, es un arma, un sentido. Darlo también como herramienta, como forma de liberación, demostrar que se puede vislumbrar otra realidad, que podemos expresarnos de otra manera, mucho más nuestra. Más sentida, potente, más fundamental, más salvaje. Existe un movimiento, está ahí. Latiendo. ¿Por qué no nos paramos a escuchar ese latido hasta terminar participando de él, latiendo con él? Ser nosotros el latido.
"Vuelo en la noche"

Once poetas críticos

Dicho de otro modo: comulgar poemas en silencio acompañado.
jueves, septiembre 20, 2007
Encuentros de Poesía
Supongo que ya lo sabéis, pero por si acaso os lo recuerdo en texto:
Los editores de Ediciones Baile del Sol organizan este jueves 20 (hoy) y este viernes 21 (mañana) unos encuentros de poesía en Madrid (en Lavapiés y en Vallecas) en los que intervendrán algunos de los poetas que editaron o editan sus libros en dicha editorial.Los Encuentros se abren el jueves, con un recital, en la sala Traficantes de Sueños (Embajadores, 35, local 6, metro Lavapiés), en el que recitarán Inma Luna, Mada Alderete, Lucas Luis Rodríguez, Ana Pérez Cañamares, Daniel Bellón y Francisco Croissier.
El viernes 21, en Vallecas, en la sala Youkali, a la misma hora, las siete y media de la tarde, se presenta la antología "Once poetas críticos en la poesía española reciente" (Ediciones Bailes del Sol, Tenerife, 2007), con la presencia y la voz de los once poetas recogidos en dicha antología: Jorge Riechmann, Daniel Bellón, Isabel Pérez Montalbán, David González, Antonio Orihuela, Antonio Méndez Rubio, Enrique Falcón, Miguel Ángel García Argüez, David Franco Monthiel, David Eloy Rodríguez y José María Gómez Valero. La sala Youkali está en la calle Santa Julia, 11 (metro Nueva Numancia).
Allí nos vemos.
miércoles, septiembre 19, 2007
Acercando orillas (V): Mada Alderete
“La ciega tiene boca” (Ayamonte : Ed. Crecida, 1998)
“Carne Picada : antología clandestina de la poesía onubense contemporánea”. Aullido : Revista de poesía 4/5. Huelva, Diciembre 1999
“Voces del Extremo (las voces de la poesía española al otro extremo de la centuria)”. (Fundación Juan Ramón Jiménez). Este libro constituye las actas del encuentro de poesía desarrollado en Moguer en diciembre de 1999.
“Voces de Extremo. Poesía y Conciencia”. (Fundación Juan Ramón Jiménez). Este libro constituye las actas del II encuentro de poesía desarrollado en Moguer en diciembre de 2000. “Mujeres en su tinta. Aproximación a la poesía de género en Huelva”. Uberto Stábile (antólogo). Colección: “La Espiga Dorada”, Fundación Caja Rural del Sur.
“Material inflamable para manos incendiarias” (Madrid, Alcobendas : Edición del MLRS, 2000)
De ella se ha escrito que: “Sus composiciones remiten a imágenes de la vida cotidiana, a través de las cuales se alude a profundas vivencias existenciales que tienen que ver con el amor, el erotismo, el paso del día a día familiar, la vida laboral, los malos tratos... En todos los casos, se vislumbra una búsqueda por plasmar con simplicidad la existencia con sus rutinas, sobresaltos y esperanzas, mediante una visión feminista límpida como sujeto de aquello que se le permite de su historia”.
martes, septiembre 18, 2007
Acertijo para tontos, de Jorge Riechmann

El rompeolas, poema de David González
EL ROMPEOLAS
mi padre
se levanta temprano
cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano
él se cree que así
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca
desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y hasta bien entrada la tarde
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él
hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono
pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza y seguridad
del que se sabe con las espaldas protegidas:
su padre está ahí afuera,
nadando
y no se va a morir nunca.
Poemas en blog de Víktor Gómez "Valentinos" (I)
Acercando orillas (IV): Paco Croissier

Daniel Bellón, de quien hablé hace unos días, escribe en su blog un texto estupendo a propósito de Paco, y luego nos regala un poema a mí me ha encantado (que me perdone Paco, pero no he podido mantener la tipografía en las líneas, o como se diga):
Francisco, Paco, es uno de esos hermanos contra los que nada puede la lejanía. Paco, también, es uno de los poetas que se acabaran enseñando en los colegios dentro de unos años, pese a su rechazo a jugar los juegos institucionales vinculados a la poesía: concursos, pasilleos, etc. Pero su calidad y originalidad es extraordinaria. Es de esa gente que los dioses han tocado, sin más. Originalidad enganchada a una tradición concreta, la de las vanguardias isleñas, especialmente, la generación surrealista canaria que la barbarie truncó. Alrededor de esa raíz se enreda su radical compromiso con el país y sus habitantes, tratando de construir una voz donde se encontraran y se vieran. El poema siguiente pertenece a su obra "El miedo que nos hicieron", editada en su día también por Baile del Sol. Disfrútenlo y me cuentan:
ANUNCIO DE LA PERSONA
A pesar de todo lo que he visto
juro delante del sol,
debajo mismo de la Puerta del Este,
que todavía me cabe el hombre en el ojo.
Y mira que tengo babeando la venganza,
que se me pase en lo más mío
un perfume de geranios violentos
y que se me llevan por delante
un presentimiento
un cuento triste
y hasta un relámpago.
Pero sin embargo ahí está ese hombre,
viniendo, llegando,
cada vez más cerca.
El viento le viene abriendo paso,
es una boca celosa
que va besando el hambre.
Un malpaís florido le cubre las espaldas
y lo abriga.
Le dan de beber un montón de colmenas
y lo alimentan.
Con él la vida es algo que siempre viene
y que ya nunca más se marcha.
Por donde pasa deja revoloteando
la canción de los pájaros
y se ponen a bailar las criaturas
de las flores y los barrancos
No hay dedo que lo señale
sin retorcerse
no hay lengua que lo malnombre
sin que se caiga al suelo
y se desaparezca para siempre. Dos estrellas de fuego
le llenan la mirada
y la frente se la corona
un lucero que se salió del espacio.
Es nítido y gigante como los niños,
trae las mismas preguntas
que la luz y el primer aliento.
Le salen soles por las ganas
y una luna le alumbra el mundo en calma
que se le pone en los labios cuando habla
Yo lo miro y me quedo mudo,
se me pierden las palabras
por dentro de la garganta.
Sé que quiero las manos de este hombre
para hacer la historia.
Quiero sus manos para escribirla,
para hacer dos antorchas
que alumbren el día y la noche de la tierra,
para hacer un paisaje
donde quepa todo lo bueno
y donde tengan derecho a salir corriendo
todos los hijos de todas las madres
de todos los imposibles
que caben en un sueño.
Y sé que esto que digo es un sueño
que recorre los pasillos de otro sueño.
Que sube para arriba
como el humo limpio
de las hogueras de los días de fiesta.
Por la punta misma
de ese humo que sube y sube
soy yo el que está subiendo
y tiro piedras chicas
a todas las ventanas de la fantasía,
mis muertos las abren
y cuando preguntan quién va
es paz
lo que el futuro contesta.
(Si alguien quiere leer el poema tal como fue concebido, puede hacerlo aquí)
jueves, septiembre 13, 2007
Acercando orillas (III): Lucas Rodríguez

he de responder entusiasmado y radiante,
a cuántas y a cuáles he de perdonar la vida:
debo dar crédito. Cuántas no merecen la humillación
de recibir mi basura, las colillas, los vómitos.
A quiénes de los que observo
seguiré con la mirada, a cuántos evaluaré...
se hundirán irremediablemente.
Sujetos sin título ni apellidos ni forma ni color.
A dónde he de dirigir mis pasos
si tengo un lastre de sangre y huesos
que no me deja avanzar hacia adelante.
miércoles, septiembre 12, 2007
Poema para el nuevo curso
pasa en su trayecto por un parque.
A cada lado de la carretera
nos escolta una fila de árboles
que cada día asisten a la misma escena:
mi hija desayunando sus galletas
yo viendo con la misma tristeza
cómo mi hija desayuna
en un autobús.
Giro la cabeza y ahí están,
los árboles.
Tristes y dignos
como profesores prejubilados
que han de guardarse para sí todo lo que saben.
No conozco sus nombres,
ni los de los viajeros
con los que coincido cada día.
Sólo sé lo que los árboles
con su tronco negro por el humo
me susurran:
nuestro sitio no es este.
Acercando orillas (II): Inma Luna

Ni nadie
Nadie me conoce.
Ni mi psiquiatra.
Ni la alcachofa de la ducha.
Ni mi taza de café.
Ni mis pestañas.
Nadie sabe nada de mí.
Nadie me ha descubierto todavía.
Ni mis sujetadores.
Ni mis bragas.
Ni mi pinza de depilar.
Nadie se asoma a mis zonas estrechas.
Nadie sabe encontrarlas
Nada me araña.
Ni mi cepillo de dientes.
Ni los chicles.
Ni los vasos de leche desnatada.
Nada entra en mi cuerpo.
Todo lo cruza.
Todo pasa de largo.
Como el viento en las casas con dos puertas.
Nada se lleva nada.
Nadie.
(De Nada para cenar, LFC Ediciones, Béjar. 2005)
Me duermo como si me muriese
con un vértigo tal que me desmayo.
Caigo en la sombra repartidos los miembros
y cuento ovejas llenas de vacío
para vencer el miedo,
para evitar lo que arremete.
Me duermo pronto delante del televisor
atormentada por las desilusiones más pequeñas,
por haberme pasado sentada
la mitad de este día
que me mira de modo imperdonable
como si le debiera algo.
(De El círculo de Newton, Baile del Sol, Tenerife, 2007)
Advertencia
Hay que mirarlo todo y luego, si acaso, descansar.
Con los ojos abiertos como puertas
observar los papeles retorcidos,
la madre que tropieza con el niño en los brazos,
mentiras gateando por las venas.
Hay que ver cómo llueve casi nada
(dos gotas ciegas,
con la tacañería de los últimos tiempos),
a través de la tapia que sentíamos propia.
Hay que soplar las nubes que nos vuelven ancianos
con la pizca de aliento que estanca los pulmones,
avanzar con el viento que huele a algo perdido,
dar la vuelta a la página,
partiéndola en rodajas,
hacer que este suceso nos competa.
(...éste es el argumento de lo que está pasando
en la vida de un hombre que aún no se ha alcanzado,
se queda en el paréntesis que empieza triste
y se acaba en sonrisa emoticona...,
y no sabemos cuándo y ya tenemos prisa:)
Si somos hoy los únicos que nos alborotamos,
que nos ponemos cara,
que saltamos de pura incomprensión
rompiéndonos la crisma con el techo.
Si somos lapiceros marrones,
afilados,
con olor a madera y a grafito
aún por estrenar.
Si somos los culpables de decir lo que sale
por la boca más triste de la casa.
Hay que mirarlo todo,
aunque estén las cortinas sin limpiar,
llenas de restos de voces atrasadas.
Cuando se huelen asperezas
no se puede ambientar con sol caliente,
hay que pisar las flores que haga falta,
cortar la carne sana si es preciso,
vernos temblar como gallinas,
comernos las argollas y
lanzar las granadas del invierno
a la cabeza misma de la crisis.
Una vez que el sistema se haga trizas
veremos qué pedazos aguantan el envite.
(De El círculo de Newton, Baile del Sol, Tenerife, 2007)
lunes, septiembre 10, 2007
Poema de Safrika

Él para mi es como un pequeño dios transparente y
Fugaz pasa por mi lado y me penetra
Rápidamente, puede mantener la polla dura
Durante horas, polvo tras polvo y
Mirarme a los ojos a la vez
Y decirme te amo.
Palabras que comprenden nuestro espacio.
Él es el hombre con el que soñaba algunas
Noches cuando volvía a casa sola por
El cauce del río sin temer nunca
Que me pasara nada malo.
Él es el hombre que soñaba en
El ascensor cuando apretaba el botón del séptimo
En los años noventa.
Es el hombre que soñaba cuando daba la espalda
A Jose en la cama y miraba a la pared viendo siempre
Formas en el estucado.
Y cuando me quitaba las bragas y cuando
Me las ponía y cuando me duchaba cerrando los ojos
y cuando
Leía libros junto a la ventana que daba al patio.
Es el hombre que soñaba cuando pensaba en
Bodas y martillos, cuando pensaba en hijos y
Cuando soñaba con una vida nada siniestra.
Con una
Vida.
Sencillamente.
Y ahora está ahí, las suelas de las zapatillas gastadas
porque
No le funcionan los frenos de la bicicleta y
Tiene el cabello rizado no fuma mucho
Por las noches habla en la cama
Casi siempre en la oscuridad
de Céline
y Bukowski, también de EE Cummings y yo estuve a
Punto de hablar de Dylan Thomas y
Edith Södergran
pero estaba
Escuchándole y a veces pasa que siento que podría
Quedarme así
Toda la vida.
Después quiero ponerme a escribir poemas de
Amor escribir sobre todo esto sin que
Suene cursi o trasnochado y al entrar
Esta mañana en una sala, en el trabajo
Olía a café soluble que es como huele su
Aliento por la mañana cuando viene a besarme
Antes de irse a trabajar.
Y me quedé ahí en medio, sin dudas
Con algún objeto inanimado en la mano
Pensando en
Lo mucho que le amo y en escribir
Un poema que lo diga.
De una vez
Por todas.
de Roberto Juarroz

domingo, septiembre 09, 2007
Once poetas

... punto y seguido.
Y colgar este poema de David:
LOS CENSORES
mientras leo que
en el real monasterio
de san lorenzo
de el escorila
había una sección concreta
de libros prohibidos
que para evitar
que alguien
pudiera leerlos
había sido
cosidos
la imagen que me viene
la visión poética
si se puede decir así
es la de unas manos
agujas de verdugado
hilo de bramante
y los labios
de cualquiera de nosotros
(de su libro Algo que declarar - Poesía de no ficción, publicado por Bartleby Editores)
sábado, septiembre 08, 2007
"DAVID GONZÁLEZ Y PUNTO"
Todo el mundo, absolutamente todo el mundo al que he dado a leer o le he leído algún poema de David González, sin la parafernalia de su biografía en la solapa, sino algún poema a palo seco, se ha sorprendido de la calidad que encierra. Y no hablo de mis colegas mientras nos fumábamos unos canutos, que es para lo que parece desde fuera que va dirigida la poesía de David González.
Y todo el que me conozca sabe que mi vida es normal, estable, sencilla, sin excesos, sin culto al rock and roll, nunca he escuchado a Marea (lo juro, jamás), no me emborracho los fines de semana, trabajo, y aun así adoro la poesía de David González.
Con respecto a su blog, poco más puedo añadir que lo que él ha dicho, es su casa y puede hacer lo que se le antoje. ¿Hace autobombo?
Para mí el hecho de que anuncie una presentación a la que va a acudir no es autobombo, sino un aviso, y envidio a la gente de Valencia, Zaragoza, Oviedo, Mieres, Madrid... cada vez que me he enterado de que leía su obra y me pillaba tan lejos.
Anuncia antologías, entrevistas, etc, en las que sale. Para sus lectores, entre los que me incluyo, es de agradecer, ya que te encauza las referencias.
Pone algún poema suyo (poquísimos, hay que decirlo). Pues una pena que casi no cuelgue más poemas suyos (inédito, quiero alguno inédito) para quitarnos el mono.
Y sobre todo su blog nos acerca a diferentes poetas casi desconocidos, y yo, personalmente, debo agradecerle más de un descubrimiento asombroso, como por ejemplo el poema que colgó el otro día de Octavio Gómez Milián, al que no conocía ni nunca había oído nombrar, y que me encantó hasta el punto de rastrear por Google a ver si encontraba algo más. Eso es llevar a cabo una buena labor por la poesía.
En resumen, no me gusta la poesía de David González porque sea valiente, haya estado en la cárcel, sea un poeta maldito y todo ese rollo. Me gusta la poesía de David González porque me emociona, me llega, muestra total sinceridad, es desgarrador. Y ahora sí voy a cometer el error de ser rotundo, así que empiezo con un PARA MÍ David González es uno de los mejores poetas actuales que hay en España, uno de los grandes, imprescindible. Y el que no quiera verlo, él se lo pierde.
Y por si alguien se queda con la intriga, incluiré en este blog durante una semana, un poema suyo cada día. Para que no tengáis disculpa. No os quiero mal a ninguno, ni a los que alabáis ni a los que criticáis; estoy limpio de intereses partidistas que me hagan balancearme hacia un lado u otro. Así que fiaros de mí. Dad una oportunidad a la poesía de David González y no os arrepentiréis.
jueves, septiembre 06, 2007
Acercando orillas (I): Daniel Bellón

A Daniel Bellón hace tiempo que lo sigo en la página http://www.islasenlared.net/, de la que puedo decir que siempre aprendo algo sobre buena poesía, y en la que he encontrado varias pasiones comunes, como el poeta Juarroz.
En el blog las afinidades electivas, se puede leer esta biobibliografía suya:
Nacido en Cádiz en 1963. Vive en Canarias desde 1978. Obra publicada (en papel): Bajo la Luz de una pantalla (Col. Poesía Mínima1982), Canción de almadía (Cuadernos Insulares de Poesía1982) Salir corriendo (La calle de la costa1986) Tatuajes, Selección de poemas 1989-2001 (Baile del Sol, 2002) Haikus para Tetsuo (La última canana de pancho villa, 2005), Lengua de Signos (Idea, 2006), Tatuajes en otra tinta azul (Crecida, 2006).
(Daniel también ha participado en la antología Once poetas críticos en la poesía española reciente, publicada por la editorial Baile del Sol).
Del mismo blog, las afinidades electivas, extraigo esta poética firmada por Daniel:
Creo que escribo poesía intimista. Lo que pasa es que tengo una intimidad muy frecuentada y siempre mirando al exterior. Politizando lo íntimo e intimizando lo político. Los tres poemas siguientes pueden completar el cuadro, o acabarlo de revolver.
He leído también en una entrevista reciente, declaraciones tan interesantes como éstas:
"La primera conciencia a la que uno debe llegar o trabajar es la propia, sólo desde esa honestidad raigal se puede hablar de tú a tú a los demás con un poema, sólo cuando perciben que hay una verdad ahí (aunque a veces sea una verdad equivocada) puede que, de algún modo, influyas a alguien, como yo me he sentido influido por otros poetas, para eso es muy importante tener siempre muy claro que los demás no son idiotas, y que los demás se dan cuenta cuando eres condescendiente con ellos o emites mera propaganda."
"(...) la verdadera poesía se encuentra en nuestro lenguaje natural, en los diminutivos con los que acariciamos a las cosas y a las personas, toda voz impostada o grandilocuente es falsa. Por eso nuestros políticos suenan tan poco creíbles".
Y por último, os dejo con este pedazo de poema:
Y las reglas para ello son pocas y sencillas.
El sol pega y escandila rebotado en la blanca melena
de Cardenal: Sin embargo, los oyentes,
las viejas campesinas, los milicianos con apenas
una sombrita oscura sobre los labios,
la comandante de la brigada,
no apartan sus ojos del monje flaco
cuya voz muchos conocen desde que eran pibitos de las lagunas
que rodean la isla Solentiname.
Bajo la boina oscura, la voz de Cardenal, delicada
como una pieza de cerámica, ligera
y consistente a la vez, dice:
Primero: los versos no necesitan rima.
Segundo: son preferibles los términos concretos
a los imprecisos, ya saben, la tierrita que pisan al universo,
la piedra al infinito. Tercero: la poesía
tiene un efecto adicional
si incluye nombres propios
de ciudades, de ríos o de personas:
Estelí, Masaya, León, Granada,
Pancho Marianita, Tomás, Augusto César,
Solentiname.
Cuarto: mejor que basarse en ideas
la poesía debe basarse en cosas
que nos llegan a través de los sentidos,
cosas que pueden tocarse
oirse,
verse,
olerse.
Cosas como los abrazos,
como los labios mordidos
que saben a aguacate y a lluvia,
como el olor de las tortillas al tostarse,
como los tiroteos en la noche.
Uno debe escribir como habla,
con la sencillez de la lengua hablada. Esta
es la quinta regla. La sexta,
muy importante: evitar los clichés,
todos esos vacíos que llenan canciones vacías
y que, si los miras bien, son mentira
o nada significan.
Séptima:debemos intentar condensar el lenguaje
lo más posible. No sé si me entienden:
el agua ya está inventada,
nada sabe a agua como el agua
por muchas palabras que pongas en la boca.
Dos últimas cosas nada más:
hay que suprimir los superlativos,
todo eso de grandioso, esplendoroso...
Las palabras nunca deben ser más grandes
que la gente que las dice.
Y los poemas deben expresar sentimientos
pero descritos objetivamente. Esto es muy difícil
si lo piensan, pero es muy sencillo
cuando es mucho lo que se lleva sufrido.
Al final del día quiero ver sus pinturas
y oir sus poemas
para que todos llevemos la belleza
del paisito espetada en los ojos
a la frontera.
Así que a trabajar.
Aliento
Aliento, en cada actualización, es lo que siempre encuentro en la bitácora de mi colega Ana Pérez Cañamares, “El alma disponible”. Es un sitio que reconforta, como meter los pies en los calcetines cuando, en invierno, notas el frío en los huesos. Como entrar en esas tabernas en las que uno se siente como en casa.
miércoles, septiembre 05, 2007
Ana Simpson

Lectura de poemas

lunes, septiembre 03, 2007
Haikus, nubes y el gobierno de China

Tengo la impresión de que el haiku es un tipo de poema propicio al malentendido. A juzgar por la cantidad de ellos que se pueden leer en la red resulta fácil hacer un haiku, si uno lo enfoca simplemente desde lo formal. Sin embargo, el haiku en su concepción clásica es una manera de entender el mundo, profunda, abierta, nada fácil o frívola. No hay más que leer al genial Bashô, o a Issa, autor de un haiku que me cautiva:
En este mundo,
encima del infierno
viendo las flores.
Como este otro de Kioshi:
Viento otoñal.
Dentro del corazón,
montes y ríos.
O este de Shiki:
Yo que me voy,
y tú que te quedas,
son dos otoños
Bueno, después de toda esta introducción, lo que en realidad quería contar hoy: el otro día leí en el periódico que el gobierno chino se plantea bombardear las nubes para evitar que llueva durante los próximo juegos olímpicos. Según yo lo entendí, la cosa sería más o menos así: lanzar, desde aviones, bombas de sepiolita -ese mineral del que se saca la arena para gatos- que absorban la humedad de las nubes y las deshaga. Y recordé que durante aquella época en que me dio por escribir haikus y otras brevedades, escribí este poema:
ni bancos ni ejércitos
ni telediarios nadie
nadie decide la hora del alba
nadie para una tormenta
nadie le chista al chubasco
Y me cagué en el gobierno chino, que no sólo se carga las nubes, sino que le quita la razón a mis poemas y los deja pasados de moda antes de ver la luz.

