El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

viernes, abril 30, 2010

Haikus viejos y heterodoxos. Primavera (V)


silla de piedra:
subiendo por la espalda
un hielo seco
.
Ana Pérez Cañamares

jueves, abril 29, 2010

Las piernas de Dafne, un poema de Cristina Morano

Las piernas de Dafne


Atravesé la inundación
con el agua por la cintura
para volver a casa:
había granizo en las aceras,
el viento había tirado ramas
cornisas, anuncios de los escaparates.
Pegados a mis piernas
aparecieron hojas, tallos, papelitos,
florecillas tardías del otoño;
como si la tormenta
hubiera querido hacer
árboles de mí
o un dios se hubiera
olvidado a medias del prodigio.

CRISTINA MORANO

(Poema tomado de la página http://www.eldigoras.com/. Gracias)

miércoles, abril 28, 2010

Próximamente en sus librerías... El Tejedor en Madrid (portada + introducción)




TEXTO DE CONTRAPORTADA

El fanzine “El Tejedor de Palabras” se convierte en la colección “El Tejedor en …”, realizaremos diferentes antologías, en ellas intentaremos medir el pulso poético en diferentes ciudades.
Este es el Nº1 “El Tejedor en…Madrid” y queremos preguntar, recorrer sus calles, respirar su ambiente, hablar con poet@s, sacando de ellos su rabia, amistad o ronquería.

J. Jesús Sanz 01-05-2010


Texto de introducción

Aunque ya llevo escritos unos cuantos y no descarto escribir alguno más, he de admitir que no soy nada amigo de prólogos o epílogos. A mi entender, la poesía –buena o mala, de una tendencia u otra, de este siglo o del anterior o del de Oro– se explica por sí sola, sin necesidad de más palabras que las que están en el poema.

Aclarada esta cuestión, considero necesario, no obstante, escribir unas palabras, las justas espero, acerca de la concepción y del propósito final de esta antología que tienes en las manos y del ambicioso proyecto poético que se esconde detrás y del que ella es, por así decirlo, la estación de origen, de la que parte El Tejedor en…

¿Te interesaría coordinar una serie de antologías sobre poesía contemporánea escrita por poetas de origen hispano que estén viviendo en distintas ciudades del mundo?

Si las palabras de J. Jesús Sanz, Juanje, editor de la L.U.P.I (La Única Puerta a la Izquierda), no fueron estas, fueron otras muy parecidas. Yo estaba trabajando, y todavía lo hago, en otras tres antologías de poesía; pero esta era la primera vez, en mi vida de escritor, que un editor –aunque fuese amigo mío, como sin duda lo era, y es, Juanje– me proponía coordinar algo, y menos un proyecto antológico de semejante calibre.

¿Qué estén viviendo o que hayan nacido allí?, le pregunté.
Que estén viviendo, me contestó. Que lleven haciéndolo unos cuantos años, precisó. La idea, me dijo, es que se trate de poetas que procedan de otras regiones, países o de la propia ciudad en sí… poetas que escriban desde distintos ambientes, barrios, credos, estilos, imaginarios, lenguajes, orígenes, registros… poetas que escriban desde diferentes edades, estéticas, voces, temáticas, profesiones (guarden o no relación con la poesía, la literatura en general u otras disciplinas artísticas)… En definitiva, concluyó, poetas que le tengan tomado el pulso a la ciudad, tú ya me entiendes…
Creo que sí, le dije, poetas que escriban desde distintas realidades, ¿no es eso?
Ya empezamos a entendernos, respondió.

¿Y en qué ciudad habías pensado para poner en marcha esta historia?, le pregunté.
Estábamos cenando en un restaurante de Cimadevilla, mi barrio: en el restaurante “La mar de bien”, en una mesa de la terraza, cubierta por un mantel blanco de papel, sujeto con pinzas a los bordes de la mesa para que las ráfagas del viento del nordeste no se lo llevaran.

En Nueva York, me dijo.
Antes de levantarnos y sellar nuestro acuerdo con un fuerte apretón de manos como acostumbran o acostumbraban hacer los hombres de palabra y un abrazo, amén de fuerte, solidario, Juanje me regaló el bolígrafo con el que ahora escribo estas líneas, un buen bolígrafo, de la casa Faber-Castell.

Por entonces –y esto solo lo comento a título anecdótico–, ninguno de los dos podía sospechar que al camarero que nos atendió le asesinarían tiempo después, de hecho hace unos días tan solo, a la puerta de su casa, crimen aún por esclarecer.

Nueva York, había pensado Juanje. ¿Por qué Madrid entonces? Muy fácil. Mientras empezaba a documentarme acerca de poetas hispanos que residieran en la ciudad de Jim Carroll o Woody Allen, caí en la cuenta de que un proyecto de estas características, que nacía con vocación de road movie y cuyo propósito a largo plazo no era otro que el de tejer un constructivo discurso sobre, y me hago eco de las palabras del editor, poesía contemporánea escrita por poetas de origen hispano que estén viviendo en distintas ciudades del mundo, y cuya lengua madre es, por tanto, el castellano, debería, en justicia, dar comienzo en el país de procedencia de dicho idioma y, en concreto, en su capital, Madrid, cuyo carácter intrínseco procede de sucesivas oleadas migratorias… y ciudad en la que, dicho sea de paso, conozco de primera mano la obra de incontables poetas, lo cual contribuiría a facilitar, y de qué manera, mi trabajo.

Dicho esto, y dejando a un lado otras consideraciones, solo me resta por añadir que confío en que mi trabajo en este libro esté a la altura de las expectativas que me he creado. El trabajo de los poetas aquí incluidos, el de Javier Seco, artista gráfico, y el del editor, lo está.
Nos vemos en Madrid.
Y luego, sí: en …

David González, a 8 de febrero de 2010.

POETAS:

ALBERTO GARCÍA-TERESA

ANA PÉREZ CAÑAMARES

ÁNGEL PETISME

BÁRBARA BUTRAGUEÑO

CARLOS SALEM

DÉBORAH VUKUŠIĆ

ESTELLE TALAVERA BAUDET

GSÚS BONILLA

ISABEL GARCÍA MELLADO

JAVIER DAS

JOSÉ ANGEL BARRUECO

MADA ALDERETE VINCENT

MARTA NOVIEMBRE

PAOLO ÁLVAREZ CORREYERO

PEPE RAMOS

Otro antihaiku, de Jesús Ge

.
finge la niña
que disfruta el juego
jadea el cura
.
JESÚS GE
.
(de su blog El grito capicúa. Gracias)

martes, abril 27, 2010

Ellas se masturban


Nuria Mezquita, poeta, compañera de antología en La manera de recogerse el pelo, y además amiga, acaba de publicar el libro de poemas ELLAS SE MASTURBAN, con proyecto e ilustraciones de Ana Arcas. El prólogo es de Gracia Iglesias, y se trata del número 1 de la colección de Libros de Arte de Cangrejo Pistolero Ediciones.

Más información: en el blog de la dibujante Ana Arcas, en el blog de la editorial El Cangrejo Pistolero y en el blog de Nuria Mezquita, alias Dalton Trumpet.
Conociendo la obra de Nuria y de Ana, y el mimo con que edita El Cangrejo Pistolero, seguro que es una maravilla.

La piscina de Villa Grimaldi, un poema de Martín Espada


La piscina de Villa Grimaldi

Santiago, Chile


Más allá del portón donde las caravanas derramaban su cargamento

de prisioneros vendados y las celdas demasiado estrechas para recostarse

y los cuartos donde la electricidad convulsionaba el cuerpo

amarrado a la parrilla hasta que los huesos se rompían

y el estacionamiento donde los interrogadores rodaban camionetas

sobre las piernas de los subversivos que no hablaban

y la torre donde los condenados escuchaban por el muro

la canción de otro preso la mañana de la ejecución,

hay una piscina en Villa Grimaldi.



Aquí los guardias y oficiales reunían familias

para los asados. El interrogador entrenaba a su hijo:

patalea. Gira la cabeza para respirar.

Las manos del torturador sujetaban el vientre de la hija

aprendiendo a flotar, debatiéndose en la lección.



Aquí el chapuzón de los niños, ojos rojos

con demasiado cloro, subía para alcanzar

a los presos en la torre. La policía secreta

hacía desfilar a las mujeres de las celdas desde la piscina,

diciéndoles: Bailen para mí. Aquí el anfitrión

servía galletas de chocolate y Coca-Cola

al prisionero que permitía que los nombres de sus compañeros

sangraran por su mentón, y los pulmones del prisionero

que se rehusaba a decir una palabra se inflaban

de agua, cabeza abajo al final de la soga.



Cuando un disidente tirado del pelo de una cubeta

con orina y excrementos clamaba por Dios y su clamor

acribillaba las hojas, los nadadores se sumergían bajo la superficie,

tocando el fondo de un silencioso mundo azul.

Desde la escalera a la orilla de la piscina podían mirar

a los prisioneros marchando vendados por el paisaje,

una mano en el hombro del próximo, camino

a la comida de mediodía y de regreso. Los vecinos

colgaban sábanas en las ventanas para mantener los fantasmas a raya.



Hay una piscina en pleno centro de Villa Grimaldi,

escalones blancos, azulejos blancos, donde seres humanos

se zambullían y chapoteaban hasta que en ellos lo humano

para siempre se había disuelto, desvanecido como los prisioneros

arrojados de helicópteros al océano por la policía secreta,

los vientres rebanados para que los cuerpos no pudieran flotar.
MARTÍN ESPADA
(Poema tomado de la página www.letrasdechile.com. Gracias).

lunes, abril 26, 2010

Dice Batania que dice Sábato que dice Kierkegaard...




Hala, resulta que una venga a escribir poemas, poéticas, dándole vueltas a una idea, qué digo idea, a una intuición, y al final dice Batania que dice Sábato que dice Kierkegaard lo que una estaba intentando decir con chorrocientas palabras, y éstos se lo liquidan en veinte.

Y que conste que lo digo sin acritud, eh, más bien con alegría y con cierto alivio.

Reseñas de Poesía en los bares V: Destroyer




El Destroyer fue la bomba, tal y como se presumía, con semejante cartelón y ese gran liante -en el mejor de los sentidos- que es el Kebran. Como siempre, sigo aprovechándome de las reseñas de los amigos/compañeros. Sólo quiero volver a dar las gracias, una y mil veces, al Kebran, a la gente que acudió a vernos (mucha, mucha), a los dueños y camareros del bar (que nos trataron como a los mismísimos Rolling) y a mis compañeros de micro, que, como les dije allí, no sólo me hacen sentirme orgullosa de ser poeta, porque cada vez que los escucho los admiro un poco más, sino sobre todo, de ser su amiga, porque cada vez que los quiero compruebo que les quiero un poco más.

Ángel Rodríguez, Voltios, lo cuenta en su blog Desde las lindes del sur.

Arriba, una foto que me tomó David González, en medio de un ataque de risa (probablemente nerviosa, porque aún no había salido a leer). Manuel, como siempre, junto a mí, y esta vez detrás de los bafles. A mi derecha, Javi Belinchón. En la otra foto, tomada por Mónica, estamos casi todos los Destroyer. Gran foto, Mónica!

Reseñas de la presentación de La manera de recogerse el pelo


Supongo que sabéis que soy muy vaga para esto de hacer reseñas. Y como de la presentación de La manera de recogerse el pelo ya las hay y son estupendas, pues voy a aprovecharme una vez más del trabajo de mis compis. Sólo quiero decir que para mí fue una sorpresa ver la cantidad de personas que, entre tanta oferta, eligió nuestro recital para celebrar el Día del Libro. Y que disfruté como una niña con libro nuevo de las lecturas de las chicas, de los vídeos de Patty, de las palabras de los chicos y de la compañía de tanta gente, entre la que se encontraban amigos muy queridos.

Más, por el momento, en el blog de Déborah Vukusic (siempre olvido preguntarle por los circunflejos, perdón por poner tu apellido a lo bruto), en el del editor de la antología, Pepo Paz, en Cantando en voz baja, blog de Héctor Morano, y en El editor incandescente, nombre del blog de Tito Expósito, editor de Baile del Sol.

Gracias.

Un poema de Hasier Larretxea

A Vic Munisz

Niños
sin nombre de niños.
Sin ser
niños.

Niños,
escombro de miércoles, niños
de ceniza.

Niños de luz regulada
en las mejillas de niños
deshechos,
niños de desperdicios
del carnaval barrido
por niños;
huesos de niños
que ni son
ni están
niños.

Niños de hueso necesitando
tocar carne de niños,
favelas de niños,
atravesar tendones de niños,
perforar cráneos de niños,
que yacen niños,
que se erigen niños,
sin una partida de nacimiento,
ni niñez.

Niños muertos,
niños fusil

HASIER LARRETXEA

domingo, abril 25, 2010

Dos poemas de Días prestados, de Pablo Casares


PARECE SENCILLO

Cerrar los ojos,
prestar atención a las olas
cuando rompen en las rocas.
Sentir el viento y el sol.

Parece sencillo.
No lo es.

Reconocer que sigues vivo.


ENSAYO Y ERROR

Esa alegre vergüenza
que nos envuelve
al regresar a aquellas cartas
saturadas de ternura.

Las palabras dichas
al amparo de los primeros libros
y aquellas canciones
que traducías torpemente.

Tal vez no hayan cambiado
tantas cosas desde entonces:

un constante ensayo por amarse a uno mismo.

PABLO CASARES
Días prestados. Baile del Sol, 2009.


sábado, abril 24, 2010

Dos poemas de José Zúñiga a sus abuelos

por ser franco

En su lecho de muerte me lo dijo
un viejo comunista poco antes de que el cáncer
lo matara: “Yo conocí a tu abuelo,
era un buen hombre”. Y así supe
que tenía un abuelo fusilado.
Por fin alguien me hablaba
de su historia, en casa
nunca se hablaba de según qué cosas.

Mi abuelo (me contó) no era anarquista,
tampoco jornalero ni rojo
ni tan siquiera pobre; era
lo que hoy diríamos
un pequeño empresario,
con su modesta fábrica
de zapatillas, hechas
más o menos a mano.

“A veces iba a misa”, recordaba
aquel buen hombre que fue su compañero
y ateo militante hasta el final,
“cuando entraron
todos tuvimos que salir corriendo
pero él no se movió; nos dijo:
yo, por qué,
yo no he hecho nada.
Un poco ingenuo era”, concluyó.

Lo mataron al alba, como a todos,
junto a las tapias del viejo cementerio.
“Yo no he hecho nada”,
dijo. Y no mentía.
Había sido franco.



hoy no me callo

Y mi abuela
decía que era feliz
y así murió
mi abuela
diciendo
que era feliz
si nosotros
estábamos contentos
y nunca dijo
mi abuela
por qué vivía allí,
aquella casa
que nunca fue la suya
cuando tantas tenía,
aquel lugar
extraño a sus orígenes,
y nunca dijo
por qué
se había marchado,
por qué
no quiso soportar
la infamia,
la vergüenza,
quién buscó,
aunque no pudo,
doblegarla,
raparle la cabeza,
ponerla de rodillas
a fregar escaleras
en el ayuntamiento,
y nunca dijo,
y fue
toda su vida
una sonrisa,
y fue,
ella fue quien me puso
una guitarra
entre las manos
y me enseñó a cantar
y hasta a hablar en francés.

Y mi abuela
vivió con dignidad,
se tragó el miedo,
el miedo,
el miedo a hablar
de unos recuerdos
que no eran
precisamente amables,
me enseñó
lo que nadie: a ser
yo mismo
pero sin molestar.

A medias lo aprendí
y hoy he llorado
por toda aquella
rabia contenida,
y hoy he llorado
también
porque no puedo
decírselo,
a mi abuela:

ella, que tanto pudo
odiar, me lo calló.
Yo
no puedo callarme,
me vas a perdonar,
abuela,
hoy no me callo.

JOSÉ ZÚÑIGA

(De su blog Tiempo a destiempo. Gracias)

viernes, abril 23, 2010

Último aviso: presentación de La manera de recogerse el pelo


Pincha para ver la letra pequeña. Allí nos vemos.

Este finde en Esquivias: !gran evento!

Allí estaremos. Pincha el cartel para ver con más detalle. Gracias al Kebran por su inquebrantable esfuerzo para organizar recitales como éste (y ya van cinco).

Haikus viejos y heterodoxos. Primavera (IV)

madre montaña:
en parto sin dolor
pares colores.
.
Ana Pérez Cañamares

Batania anuncia así nuestra presentación


Hoy, viernes, a las 19:00, en el FNAC de Callao, presentación de la antología blogger LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO (Bartleby)

Trece poetas del puntocom, trece honderas torcidas y jenízaras y bloggers, tan amazonas que se atrevieron a internarse en la soledad multitudinaria de la red, en el barullo concéntrico y exagerado de la red, en el azúcar negro y espina blogger; trece poenautas que apartaron un poco el micrófono y el ateneo y el cuaderno con tapas de hule y entraron en lo infinitamente infierno, en lo paraísamente chiflado, nos anuncian para hoy la presentación de un libro anfibio donde el papel parece pantalla y el orden de las páginas es una excusa para disimular sus trece maneras de caos.

Hoy. 23 de abril. 19:00. FNAC de Callao. C/ Preciados, 28. Metro Callao. Presentación de la antología La manera de recogerse el pelo (Bartleby Editores).

La poesía ha vuelto y yo no tengo la culpa.

Un año más, Edita


jueves, abril 22, 2010

Runrún, un poema de Gsús Bonilla


RUNRÚN

si había una noche fría
-como las de antes-

la señora siempreluto
los acurrucaba junto a sus tetas
luego, les sentaba a cada uno sobre
sus rodillas
y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes
empezaba a hablarles de aquellos niños
que no tenían padres con los bolsillos repletos de monedas

de aquellos niños
que jugaban con el aro de metal de un barril de tocino

y hablaba
de que a aquellos niños
les sonaban las tripas y que el juego
obedecía a la imaginación

y que los niños crecieron y ya no había suposiciones
ni juegos para olvidarse de comer

y que aun así había que seguir en pie…

…y que ya era hora de dormir
porque no había más que contar.

la abuela tenía miedo a trastornarles el sueño
y cuando tenía la certeza de que estaban dormiditos,
ensimismada,
y con un runrún

y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes. seguía:

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios

la historia es como sigue...

sólo doblaron las rodillas

en los últimos espasmos de la nuca
al posterior disparo.

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios.


GSÚS BONILLA


Busca en tu interior, un poema de Jorge Barco

Busca en tu interior

Busca en tu interior y sin que nadie se entere
cuéntales cosas que ya conocen,
como que una vez saltaste por la ventana
cuadno entró en la habitación su novio.
Diles cosas que hayan hecho y que hayas hecho.
Así te leerán, porque sin darse cuenta
se estarán leyendo a sí mismos.

JORGE BARCO

(Tomado de su blog Ágiles. Gracias)

miércoles, abril 21, 2010

Presentación de La manera de recogerse el pelo


Fiesta con Al otro lado del espejo


Un rayo de sombra, un poema de Concha García

UN RAYO DE SOMBRA

No parece haber esencia
en la manera de recogerse el pelo.
Los días libres
se alargan en domingos amontonados,
no hay reconocimiento certero,
ni tampoco hay pasos que dar,
ni ociosas comparaciones, no hay
vuelcos, ni la medida
triangular, ni la sacudida,
sólo la penosa tranquilidad, el simulacro,
en el expectante
domicilio.

CONCHA GARCÍA

(poema perteneciente al libro de próxima aparición "Acontecimiento", Ed. Tusquets, Barcelona, 2008)

Edificios, un poema de Enrique Mercado

EDIFICIOS

¿Nunca os habéis fijado En los edificios a
medios construir, La desolación de los anda-
mios Ciñéndose a sus cinturas? Sabes que al
alba habrá hombres Dispuestos a vestir ranta
tristeza, Lo mismo que si arropasen a sus
hijos En una noche Insomne y helada.

ENRIQUE MERCADO. La explanada. Editorial Germanía, 2003

martes, abril 20, 2010

Bloggers del mundo digital, uníos!




Poema a propósito del volcán islandés



RESISTENCIA

ni bancos ni ejércitos
ni telediarios nadie
nadie decide la hora del alba
nadie para una tormenta
nadie le chista al chubasco
.
Ana Pérez Cañamares
Alfabeto de cicatrices, Baile del Sol, 2010.

La manera de recogerse el pelo: la reseña de la artista


Si existe la manera de hacer una reseña con más cariño... yo no la conozco.
Patty de Frutos sí, porque ella la ha escrito en su blog Six black tears:


"el post es el poema", que diría Barrueco...

(esto lo escupí,
hará un mes o por ahí,
mientras nacía el máster del dvd;
le robo el título al ángel del proyecto :)


Decía silvi orión, que la amabilidad y la poesía

Como arma de destrucción masiva…

Y escandar algeet, que de niño su hombre le salió al revés,

En las mujeres de su vida…

Porque ésta rima… hasta en lo que uno desconoce.

Porque No sé nada,

de Cristina Morano, Nuria Mezquita o Lucía Fraga.

Pero sé que tuvieron abuelas:

que se quedan en carne de versos, que se esconden entre muelas.

Y escupen generaciones de razones para lidiar con corazones en guerra.

La yaya siempre hará la mejor tortilla de patata y la yaya tuya y la yaya mía…

Se vieron los huevos de hambre en algún campo de minas,

Y ahora me llora porque mi trabajo va de imaginar verdades,

Y grabarlas en realidades, a 24 cariños por segundo…

en dieciséis novenos descubro mujeres, y si me quieres,

dale al pause y dame un beso.

Ellas, son eso.

Tampoco sé de Lola Lugo,

pero nuestro experimento cuenta con una de las mejores canciones del mundo.

Los chicos, nos deciden ellos, no nuestro ruvio ni nuestro moreno.

Tal vez proyectarnos encima, sea un acurrucarnos hasta triangularnos formando esquinas… que ellos se marchen y que ellas escriban… y amor, no sea un “a dos”, sin pretensión de carretera en sin tú ni con yo… Lola ya no debe sentir dolores, y pá colmo… ni siquiera tiene blog…

Conocí a Begoña, a su hijo, y a su marido… creo que conocerla más, sería tan desfachatado como dejar de fumar… Ella es verde de blancos y negros de árbol… algo así, como la primera leona que ardió en un clavo. Por eso que fuego se apaga con agua, que decidí que Sara bailara… y entonces los cuerpos no tuvieron idioma que explicarse… A Silvia Oviedo, le sobra clase. Es el halcón de mi generación, y por Madrid, cuando ella llegó… alguien había escrito “feliz 1984”. Desde aquel día con el hang de nacho… la del gintonic ha publicado el poema más humano, editado por markus, claro. Su nombre dice que leerá de mayor, será bajista, o cuentista o musa de malasaña en otro bukowski con más djs en otra España… si no se la llevan a Suecia, y Europa sigue afilándonos las pestañas.

A Gloria Gil, también la escuché por ahí. Es guapa, es muy guapa y es muy de madri`. Y encima, decidió gastar sus días, en enseñar a escribir. Los perdedores van ganando, ya no cabe duda. Dejar de pensar en peinarse, hace años que no importa, pero por si acaso, ella nos transporta… a cuando disfrazarse era sobrevivir a los espejos.

Isabel es un bono descuento para marcharse bien lejos. Casi escribo esto con mayúsculas. Casi desaparecemos en días impares cuando para en seco y se moja bajo la lluvia. El tiempo parece pararse y eso siempre será mentira. Pero ella inspira y aguanta antes de dejar salir el último alveolo de pulmón. Sus páginas, frías de resacas, serán pájaros que guían… el vuelo cómodo, casi horizonte.

Tengo fotos, en las que Ana y yo nos parecemos un poco…

pero no tengo padre de quien quejarme (el mío es la ostia), ni hija que mostrar orgullosa, ni tanto talento para desnudarme por dentro y seguir como si tal cosa…

Tiene un duende que vete a saber qué lágrimas habrá echado, como un hechizo deslenguado porque otra cosa no, pero admiro encarecidamente que no se calla nada, y alguien protege su aroma, para que no se pierda entre tanto nudo y algún día se la coman… eso no va a pasar. Dicen que Ana es la caña… y es libre, como el mar…

Inma Luna se merece su nombre. Limpia como la luz que ni de noche se esconde. Ella sabe, que me recuerda mucho a mi madre… y que su boca no está bajo su nariz, y que se le nota el esfuerzo en forma de cicatriz, con cada rasgada de garganta. Como mi madre… Imma me enseña, me encanta. Pasar de renglón nunca es fácil.

Tan frágil… como cualquier soplo de viento de Vega. Se nos está impacientando, más de lo que aguantamos, este poema con aires de espera. Asturias es, tierra de muchos en este cuento bonito, te oigo y me excito… casi porque nunca nada es suficiente; y quien lo sabe, se me queda colgado en el orgasmo de la mente. Una ventana para los planes de Ana, y recuerdo que a veces, pensar en uno mismo, no es egocentrismo, sino deseos de verbo en togehter. My dear friend… Vukusic should be the greatest lastname… Un cine, un teatro, algún rato… para disfrutarte en empatías de actriz con cara de cansada… de seguir, aguantando con la explosión de ideas que le nacen de su raiz, germinando en el noble doble arte de autóctona de todaspartes… mujer de médula carnosa que en la sangre soledad y a veces enfado y con estas, vaya sonrisa más grande…

La música, es la hermana universal, celestial y visceral de la poesía. Hay un foro con extremos contrapuestos, duro por fuera y blando por dentro, que esto, lo explica en retóricas de escalofrío… y en él encontré, la adrenalina vieja y prematura de Ester, la que firma como Rhapsody, y sueña primero y cierra los párpados después. Hemos amado hasta la locura, hemos marcado en arena las alegrías y las penas… y aún se atreve a gritarle a los folios que los dedos al mástil y me corto la melena y por mucho que ella diga, me la pela: el poeta tiene quien le escriba… de dónde sino ibais a sacar aquellas armas de destrucción masiva…

Hay mucha mujer, plasmando su personaje a la pantalla y al papel… todos somos: editorial, distribuidor y antólogo… cuando llevas frases de otros para explicarte por qué carajo hasta el arte, se cae en la suciedad pisada del suelo. Hay mucho Blogger suelto, y ya es criterio del alma de cada uno, de empatía urbana y de mi ordenador para fuera: Jara Bedmar y Elia Maqueda – Isabel García Mellado y Violeta Castaño. Cambiarle los ánimos a cualquier extraño… A éstas me las imprimo para leer en la cama o en el baño, y aunque alguien las ha publicado, su escribir va de echar una mano a quienes tienen al lado y de paso, salvarse algún pecado y algún dolor de sonrisa de muñeca.

Compartirte porque ahora podemos… me pica en el cuello impensable de otros momentos… a estas alturas de esta película alabar que nos hacen un hueco, pues sí que vamos lentos en esto de políticas y pensamientos… pero allá va Internet plagado de metáforas con chicas que existen en una piel que nunca superará el 3d.

Y decía que decían, tayler y orión, que para mi los mejores

De esta generación llamada escritores de Blogger,

Porque co-existen nuevas formas de literatura: la de los ojos, la de los vagones de metro, la de los ese-eme-eses con el tq de traducción en logse te quiero… la de los libros que son: cuadernos de viajes on the road, la literatura pura de la calle que puede leer de músicas cualquier ciego… la literatura puta y dura, la de los periodistas, la de los guionistas, la de los sombreros…

Y es que nosotros, nos tiramos de los pelos

Porque ya no nos hace falta recogerlo.

Sino que no se nos caiga, entre tanto estrés llamado miedo.

Y si la poesía era un arma, cargada, de futuros sin espadas…

Esperemos,

Que los que vengan detrás encuentren un aliento,

Que siempre respira en el centro

De nuestras esperanzas… Esas,

las únicas,


las auténticas:


las letras.

A propósito de unas fotos de periódico, un poema de Nazim Hikmet

A propósito de unas fotos de periódico

1. Carbunco

Sobre dos columnas de la primera página yacen
dos niños desnudos
sobre dos columnas de la primera página
con la piel en los huesos.
Tienen la carne agujereada, reventada.
Uno es de Diyarbakïr, el otro de Ergani.
Tienen los brazos y las piernas raquíticos
enorme la cabeza
y un grito pavoroso en sus bocas abiertas
en la primera página dos ranitas aplastadas a pedradas.
Dos ranitas
dos hijos míos ,enfermos de carbunco.
Quién sabe cuantos miles se nos van en un año
sin haber podido saciar siquiera su sed.
Y el señor subsecretario:
(así lo agarre el carbunco)
«No hay ningún motivo para preocuparse», dice.

NAZIM HIKMET

(Poema tomado de la página web A media voz.

lunes, abril 19, 2010

La habitación 325, un poema de Ivana Bodrozic Simic

LA HABITACIÓN 325

Los traductores tienen el derecho
de no traducir el término.
El mundo sucede alrededor de mí.
Yo vivo en un hotel
y cada día, cuando voy a la escuela
dejo la llave en recepción
en la pequeña casita nº 325
un poco menos pequeña que la habitación
en la que vivimos
mi madare, mi hermano y yo,
y el televisor que un día
tal vez nos diga
dónde está mi padre.
HAsta entonces tres de todo:
camas, tazas, cucharas,
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
y como cobardes compramos
tres de todo
como si ya no
contáramos con él.
Y hay un cojín para sentarse
hecho de la piel
de su chaqueta que
mi tía salvó de Vukovar,
es más o menos todo,
a mi madre nadie,
nadie
la salvará,
ella pasará años en el pequeño baño
de la habitación 325
escribiendo cartas a mi padre
que está DESAPARECIDO.
Éste es el término oficial.

IVANA BODROZIC SIMIC

(Gracias)

sábado, abril 17, 2010

Sumergida, reseña de un recital, por Edu Almiñana

Edu Almiñana es poeta y dirige la editorial Cocó, de Valencia. Edu Almiñana, siempre que le veo en algún encuentro o festival, me contagia algo muy parecido a la alegría. A Edu Almiñana algún día voy a tener que preguntarle por sus tatuajes, y además agradecerle la reseña del recital que di el otro día en Valencia. Su blog se llama Edu reptil y de ahí he copiado el texto:

SUMERGIDA

Llego casi corriendo, se me ha hecho tarde. Detesto ser impuntual pero no he tenido más remedio. Echo un vistazo al exterior, unas chicas ocupan una mesa. Toman unos cafés y hablan de algo relacionado con una persona ausente. Abro la puerta, intentando no perturbar demasiado el ambiente del interior. Saludo a la dueña del local, que está tras la barra. Se escucha un silencio sepulcral, sólo roto por la voz inconfundible de la persona que he venido a ver. Al fondo del pasillo del bar, una poeta recita, habla, pinta historias acerca de su familia, de sus sentimientos más sinceros, de los que nos hace partícipes. Cuenta que este último poema lo escribió desde la rabia; ríe y habla de su pasión por la cerveza. En este santuario hay caras conocidas, y hay también un nombre que esconde un concepto. La gente admira lo que oye y ve, pero no es del todo consciente de lo que ocurre. Ella es de las que ya no quedan, y ha venido con toda su humanidad, su cercanía, su sonrisa superviviente. Toda una maleta que carga a sus espaldas, y que desplaza consigo allá a donde va. Pienso, joder, me encanta verla aunque sea un segundo. Me tranquiliza, me devuelve la confianza. Este el efecto al menos que produce en mí. Cuando termina la gente pide un bis, y aplaude de nuevo. Luego, tranquilamente, se aparta del púlpito invisible y desciende a la tierra de nuevo, charla con uno, con otro. Y luego, tras un minuto que se me hace demasiado largo, conmigo. Ha venido a sacar a la luz un nombre de mujer sumergida.

EDU ALMIÑANA

viernes, abril 16, 2010

Retratos


Desidia, un poema de Gustavo Camacho

DESIDIA

Sobre el caos
una brisa tenue
se abre paso
entre la leve realidad
que retuerce las tripas
de los que se han olvidado
la cara de todos
y el hambre de todos.

Sobre el ruido
un silencio casto
rompe la rueca
y el engranaje estalla
en las cabezas adustas
de los que maldicen
la espontanea
forma de reproducirse
de los pobres.

Sobre el día que termina
un claroscuro verifica la verdad
como el ciego frente a lo intagible
que cae dormido
e ignorado
por la bronca ajena
por el dolor propio
por el orgullo
y por la desidia.

GUSTAVO CAMACHO

Abril y Bukowski



Pincha y lo verás.

Este viernes, con ustedes: Carlos Salem


jueves, abril 15, 2010

Nº 12 de Agitadoras


Autores: Luís Amézaga, Jaume Aparicio, Jesús Zomeño, Mª Antonia Oliver, Ana Pérez Cañamares, Il Gatopando, Rubén Castillo, Jesús Aller, Inés Matute, Lalo Borja, Holly, Joaquín Lloréns, Victoria Salvador, Juana Cortés Amunárriz, Silvia Gélices, Diego Prado, David Torres, Luis Arturo Hernández, Oscar M. Prieto, Ángela Mallén, Jan Hamminga, Carmen Camacho, Marina P. de Cabo, Mª Ángeles Cabré, Rolando Revagliatti, Isabel Huete, Joan Ramis Otazua, Héctor Ranea, Sergio Mangenelli, Sergi Quiñonero, Ángel Muñoz Rodríguez, Héctor Gomis, Pablo Miravet, Fernando Ferro, Ángela Armero, Daniel de Cullá, Gilda Manso.

Haikus viejos y heterodoxos. Primavera (III)



sobre la cara
las agujas de lluvia:
acupuntura
.
Ana Pérez Cañamares

Presentación de Retales de estrógenos de Eva Márquez


miércoles, abril 14, 2010

La manera de recogerse el pelo: polémicas y explicaciones

En los más de tres años que este blog lleva abierto, lo he dedicado principalmente a publicar poemas que, por uno u otro motivo, me han dejado huella; también a anunciar recitales propios y ajenos, noticias relacionadas con el mundo de la poesía, y libros en los que participo o en los que creo especialmente.
Casi nunca he querido, por diferentes motivos, dejar constancia explícita de opiniones, polémicas, relaciones con otros blogs y/o poetas; creo que los poemas que subo definen de forma más que suficiente mis gustos poéticos y mis ideas, porque suelo comulgar enteramente con cada poema que aquí he colgado.
Me vais a permitir que haga una excepción. Este texto nació como comentario para un blog; pero al final ha terminado siendo una exposición de ideas que hacía ya tiempo que quería poner por escrito, y aunque sigue estando dirigido a la persona que lo provocó, me parece interesante dejar constancia de ellas aquí y que quien quiera dé su opinión.
Para quien le interesa y quiera ponerse en antecedentes, puede consultar las siguientes entradas de blogs:

http://es.paperblog.com/la-manera-de-recogerse-el-pelo-generacion-blogger-94422/

http://lasmanerasderecogerseelpelo.blogspot.com/2010/04/proposito-de-la-antologia.html

http://gotasdelcantabrico.blogspot.com/2010/04/asi-lo-veo-yo.html

http://gotasdelcantabrico.blogspot.com/2010/04/mi-ultima-referencia-este-jardin.html

http://gotasdelcantabrico.blogspot.com/2010/04/se-puede-decir-mas-alto-pero-no-mas.html

http://gotasdelcantabrico.blogspot.com/2010/04/amigos-y-enemigos-como-donettes.html


Querida Ada:

Me prometí hace tiempo no volver a meterme en más polémicas, pero en esta ocasión me siento aludida muy directamente y no puedo dejar de hablar.

Dejaremos de lado el contenido de La manera de recogerse el pelo, que, como tú misma dices, no conoces, y por tanto tus críticas no van dirigidas hacia él. Que yo sepa, el contenido de un libro es el principal elemento de juicio para criticarlo positiva o negativamente; admites que vas a comprarlo porque tienes referencias, incluso constancia, de la calidad de las poetas que aparecen en él. Por lo tanto, sinceramente, no entiendo tanto barullo a propósito de un libro que no has leído, cuando podías haber esperado a hacerlo y haberlo criticado con todos los elementos en tu mano. Y no lo entiendo, además, porque en tus entradas mezclas la crítica al proceso de selección en las antologías en general (que atribuyes al amiguismo por tus propias experiencias), con el de las femeninas en particular (ya que no entiendes su necesidad), y para contar todo esto utilizas como punto de partida esta antología en concreto (porque tienes datos sobre ella, datos que corroboran tus opiniones). Pues bien, como yo también tengo datos, opiniones y voluntad de expresarlas, como has hecho tú sin que en ningún momento se haya puesto en tela de juicio tu derecho a hacerlo, por mi parte voy a hacerlo aquí. Y para que no se me acuse de malinterpretarte, haré alusión a tus palabras.

Criticas el concepto de una antología de mujeres; voy a contarte cómo lo veo yo desde mi punto de vista.

Ya he dicho en ocasiones anteriores que por mis circunstancias vitales y por las características de mi poesía –que no por su calidad, ojo, que yo no valoro porque no me corresponde- podría estar en diez, veinte, treinta antologías, atendiendo al criterio de selección de los antologados. Porque soy mujer, porque vivo en Madrid, porque soy de izquierdas, porque mi poesía es de línea clara, porque mis abuelos y mis padres perdieron una guerra, porque trabajo y soy cuarentona y madre… En fin, creo que a cualquier antología basada en las anteriores premisas tendría derecho, por simples razones objetivas.

Y te voy a ser muy sincera: hasta hace no mucho era remisa a estar en cualquier lugar sólo por el hecho de ser mujer. ¿Por qué? Porque por el hecho de ser mujer no me he sentido más cercana a cualquier otra mujer (de hecho, no sé si el dato aporta algo, pero mi mejor amig@ del alma es, desde hace muchos años, un tío) y porque tengo aversión a los grupos que son porque sí, sin constatación previa de afinidades, motivaciones, ideología, etc. Por eso, por ejemplo, cuando me llegó tu invitación a participar en un foro de mujeres, rehusé. Igual que dejé de acudir a las manifestaciones del 8 de marzo, después de haberlo hecho durante años forzada para no desentonar del que era mi entorno. La verdad es que nunca he sentido que tuviera que apartarme de nadie, hombre o mujer, para expresarme o intentar saber quién soy yo. Siempre he procurado –y hago hincapié en esto: procurado-comportarme con libertad, sin atender al género de quien tuviera enfrente. Por educación, por carácter, por lo que sea, el tema del género nunca ha sido prioritario para mí y no lo digo con vergüenza ni con orgullo, es que ha sido así, y he respetado a quienes sí lo han tenido más presente.

Sin embargo, y de forma sutil, mi postura ha ido cambiando recientemente. Que yo haya decidido ignorar en mi vida personal la discriminación, por ceguera, por cabezonería, por supervivencia… no quiere decir que ésta no exista. En lo literario resulta obvio con mirar las antologías de los últimos veinte años sin ir más lejos.

En este cambio, la antología 23 Pandoras ha tenido no poca influencia. Sinceramente, cuando dije que sí a la antología, lo hice con más curiosidad que certeza. Y una publicada y leída la antología, me di cuenta de que tenía sentido. Porque ahí hay mujeres que merecen una primera fila que no tienen; porque ahí hay voces que siento cercanas, que hablan de cosas que me importan, no todas ellas exclusivas de las mujeres, pero que desde luego llevan, aunque sea de forma sutil, su marca. Porque hay problemas que siguen siendo mayoritariamente nuestros (¿quién si no va a hablar de las contradicciones de la maternidad o de un mundo tomado por valores machistas?). Para mi sorpresa, todas esas voces componían un paisaje de lo que es ser mujer aquí y ahora, rompiendo clichés, con tanta dulzura como mala hostia.

Con las Pandoras, además, la sensación de grupo se ha ido afianzando en cada recital, y ha llegado más allá de lo que era en un principio. Sin pretensión de excluir a nadie, sino de ABRIR nuevos temas, nuevas visiones, añadiendo –nunca restando- matices al texto poético. Y creo que así ha sido recibida, a juzgar por las reseñas y por los comentarios de los lectores.

Dices que este tipo de antologías de mujeres fomentan un gueto. Bueno, sería así si no nos dedicáramos a otra cosa. Si nuestros poemas no hablaran de nada más que del ser mujer y nos negáramos a publicar por cauces diferentes. Pero en mi caso concreto (hablo por mí porque no me siento autorizada a hablar por nadie más), no ya por calidad, repito, sino por todo lo que intento abarcar en temas y en medios, creo que sería una acusación demasiado gratuita. Vamos, que ni yo ni mis compañeras somos Corín Tellado. Nuestra obra es lo suficientemente variada, nos movemos en suficientes ámbitos, nos lo curramos tanto como el que más, para que se nos considere únicamente por aparecer en una antología de mujeres. Aquí me siento tratada –etiquetada de forma muy fácil- injustamente; y fíjate, qué curioso, por una mujer. Cosa que hasta ahora no me ha ocurrido ni con antólogos en concreto ni con poetas en general.

Yendo más a lo particular de esta antología, La manera de recogerse el pelo: me parece curioso que se critique una antología de mujeres por sectaria, a la vez que se critica que en la antología participen hombres como antólogos y prologuistas, y se dé por hecho una relación paternalista entre unos y otras, cuando la relación, en lo que a mí respecta, ha sido de comunicación y participación en gran parte del proceso. Si un antólogo me llama, ¿qué tengo que decir entonces? No, porque eres hombre. ¡Por favor! Yo, desde luego, esa separación la tengo superada. Yo me siento colaborando con él, no que me hace un favor, no que me cobija bajo su ala. Para trabajar con alguien yo siempre me fijaré en otros factores, y ése en concreto, el del género, ni lo tendré en cuenta.

Lo que sí tengo muy claro es esto: que si se hiciera una antología de bloggers, incluyendo hombres y mujeres, las chicas acabaríamos siendo una ínfima minoría. ¿Por qué? No lo sé. Quizá porque los chicos tienden a ser más ambiciosos, a dejarse ver más y mejor, a ser más corporativistas, a prolongar el estado de cosas. O porque a nosotras jugamos peor los juegos de poder y lucha. Como te digo, no sé el motivo. Pero estoy convencida de que en cualquier antología que se hiciera ahora mismo, fuera cual fuera su temática, nosotras seguiríamos siendo una minoría, y no creo que haya menos mujeres que escriben.

Tanto tú como otras personas en tus comentarios, habláis de la literatura de mujeres como una moda. Por favor, vamos a diferenciar lo oficial de esto que hacemos nosotr@s. Moda, quizá, la que promueven otras editoriales, o suplementos de periódicos, o programas de televisión. Precisamente porque antologías como 23 Pandoras o La manera de recogerse el pelo tienen contenido –y muy crítico, a menudo, con el sistema- tienen algo que decir más allá de la moda. En todo caso, como me siento al estar incluida en estos libros es formando parte de un homenaje a la mujer –a todas las que seguimos discriminadas, seamos conscientes de ello o no. Me siento parte de una justicia (poética) por todas las que han dado la cara, ahora y antes, y han seguido trabajando sin tener el premio de la fama ni de la visibilidad. Me siento dándole voz a esta mujer que soy yo, con todas mis contradicciones, vulnerabilidades, miserias y fortalezas. A esta mujer que curra todo el día, por la mañana en una oficina, por la tarde limpiando su casa, escribiendo y leyendo hasta las diez de la noche, que es madre sin saber a qué tradición agarrarse, que es de izquierdas en unos tiempos mediocres y convulsos políticamente, que es poeta en un mundo en el que la poesía ha quedado como una rareza exótica… en fin, a esta mujer con vocación de minoría que soy yo.

Dices que no crees que una antología femenina sea el camino más apropiado para integrarnos a las mujeres en este mundo tan masculino. Personalmente, no es integrarme lo que busco, ni en el mundo poético ni en ningún otro. De este mundo hay tantas cosas que no me gustan como en cualquier otro y tantas personas queridas como en cualquier otro. Lo que busco es, en último término, unir mi voz a otras voces afines, intentar aprender y con suerte cambiar algo (no me parece una idea descabellada, porque a mí la poesía, la honesta, me cambia).

De todas formas, y para terminar con este tema del concepto de antología femenina en sí, me resulta curioso que lo que siempre se pone en entredicho son precisamente las antologías de mujeres, acusándoselas de excluyentes. No las antologías de poetas suecos, o de poetas residentes en Madrid, o de poetas deudores de Bukowski, o de poetas críticos de la poesía española reciente. ¿Alguien se ha preguntado si los poetas suecos tienen una voz común o comparten algo más que su nacionalidad? ¿Si se están excluyendo de una antología de poesía europea, pongamos por caso, habiéndose presentado antes como autores suecos? Los poetas deudores del borracho y follador Bukowski, ¿pueden también aparecer en un homenaje a Emily Dickinson a la que, no sé si con razón, imaginamos beata, sobria y virgen? Los poetas que aparecemos en una antología de poetas residentes en Madrid, ¿podemos mudarnos sin el permiso de nuestro antólogo, o tenemos que avisar para que se haga una edición revisada?

Respecto al proceso en que se ha desarrollado la selección de autoras y textos para la antología: una vez más, hablo sobre mí. Soy blogger, soy poeta y partiendo de estos dos hechos obvios, me siento con derecho a estar en ella. Soy, además, amiga de David González y a mucha honra, y no pienso ocultarlo aunque a algunos les pueda generar sospechas de que estoy en una antología porque soy amiga suya. Hace tres o cuatro años no le conocía de nada y le mandé mis poemas. Me dijo, sólo porque mis poemas le gustaron, que contara con él para lo que fuera. Y así ha sido, y nunca me ha pedido nada a cambio. Y me consta que es mi poesía la que hace que me llame para una antología; porque cuando nos estamos tomando una cerveza o cuatro no nos recitamos poemas el uno al otro, ni me recuerda las antologías en las que me ha seleccionado con el fin de que yo pague las cervezas. Sencillamente, el tiempo, las coincidencias y las afinidades nos han ido haciendo amigos y yo, desde luego, diferencio claramente cuando nuestra relación toca una faceta o la otra. Por cierto, me consta también que algunas de las poetas que aparecen en esta antología no conocen en persona a David. Y a mí no me cabe duda de que están ahí por su poesía; más que nada porque, por lo que conozco a David, no arriesgaría su amor a la poesía y su prestigio poético por amiguismos. Amiguismos existirán en este mundo, no lo dudo; pero yo también he estado en antologías a cuyos antólogos he conocido en la fiesta de presentación. Insisto: amiguismo hay como en todos lados. Y también falta de objetividad –que no es lo mismo- porque objetividad no la tenemos ni tú ni yo ni nadie. Otra cosa es que TODAS las antologías se basen principalmente en los amiguismos; porque los antólogos, al menos los que yo conozco, serán amigos de sus amigos, pero no gilipollas como para jugarse su nombre. Y la mejor manera que se me ocurre de contestar a una antología, mostrar sus debilidades, o sus ausencias, sus errores, es hacer otra y exponerla a la opinión de los demás. Es, además, la forma más constructiva, con la que todos saldríamos ganando.

También se critica que tanto el antólogo de 23 Pandoras y La manera de recogerse el pelo sea un hombre. Pues mira, sí, en estas dos ocasiones se ha dado así. Ninguna de nosotras ha dado el paso antes que ellos, pero yo no les voy a culpar ni a ellos ni a nosotras. A mí, desde luego, no me apetece hacer ese trabajo, que se me antoja engorroso y delicado. Si alguien lo hace por mí, le aplaudo, y si me elige se lo agradezco, y si una vez leída la antología me parece que ha hecho bien su labor, vuelvo a aplaudirle. Mientras no sean Sánchez Dragó o Juan Manuel de Prada quienes me llamen, y sí un hombre con el que estoy de acuerdo ideológicamente, para una antología en la que yo juzgue que tengo cabida, por mí no habrá problema. Y para la próxima, si hay una mujer que quieta antologar, que lo haga y yo la aplaudiré y se lo agradeceré igualmente. Me ofende que se dé por supuesto una relación paternalista, porque en lo que no he estado de acuerdo, con Vicente, con David, o con el editor de Bartleby mismo, se lo dicho de tú a tú y a la cara, e incluso públicamente. Porque ellos me han seleccionado pero yo aporto mi obra, y de mí no estoy orgullosa, pero de mi obra –porque sé lo que me cuesta sacarla adelante- sí. Así que estoy capacitada para tratar a cualquiera de igual a igual; tengo claro que el agradecimiento es –o debiera ser- mutuo, porque un antólogo, un editor me eligen para desarrollar su labor como tales, pero yo les estoy entregando el fruto de mi trabajo. Hasta ahora nadie se ha acercado a mí como padre o descubridor, y a mis 42 años tengo muy claro que no permitiría que nadie lo hiciera.

Dices también que nosotras, las participantes, no vamos a llevarnos pasta con esta antología. Como con ninguna otra en la que haya participado, Ada, y ya van muchas, no tienes más que mirar en la columna a la izquierda de este blog. Tal y como son las cosas, no es esto lo que me anima a participar en una antología ni a escribir poesía ni a dar recitales. Así que este apartado no es exclusivo de esta antología, ni mucho menos.

En el facebook, otro poeta plantea la pregunta de por qué hacer antologías de género y no literarias; si no sería mejor para las mujeres ser valoradas como poetas y no como mujeres. Nadie dice que esta antología no sea literaria. Hace poco participé en una antología que se llamaba Poesía Capital, que recogía a poetas residentes en Madrid en la actualidad, y no creo que nadie piense que el antólogo Pepe Ramos primero preguntara a los participantes ¿vives en Madrid? y luego ¿eres poeta? Le hubiera llevado mucho tiempo su proceso de selección. Las antologías necesitan de un tema, una característica común que agrupe a los antologados. Me parecería perfecto, por ejemplo, una antología que recogiese poetas albaceteños, porque seguro que los hay y no conozco ninguno. Es más fácil, para darse a conocer, ser poeta y madrileño, ¿verdad que sí? Pues es más fácil ser poeta y ser hombre. El que sin conocerme quiera valorarme como mujer antes que como poeta, lo va a tener crudo, porque yo sólo me voy de cañas con mis amigos y sin embargo mis poemas están colgados en internet y aparecen en unos cuantos libros. Y no creo que nadie se compre una antología de mujeres para ver las fotos (y así conocerme antes como mujer que como poeta). Aunque bichos raros los hay en todas partes.

Y repensando todo esto, Ada, y te lo digo con cariño: lo que no creo que pueda hacerse es pretender que pase como objetiva una crítica en la que mezclas tus reservas sobre un libro que no has leído, tus experiencias con los criterios de selección y los amiguismos, tus enemistades personales y encima dejando entrever que en este libro ha primado el buen rollito entre el antólogo y las antologadas antes que la calidad de su poesía. Así es muy fácil que las cosas se confundan y se líen. Y fíjate que yo no me meto en tus motivos, porque no me considero nadie para hacerlo, fundamentalmente porque los desconozco y no me interesan las cábalas. No me siento capacitada para imaginar tu motivación personal en este asunto, pero entonces tú no presupongas y difundas que el colegueo ha sido lo que ha decidido la nómina de autoras, sembrando sospechas y guardando secretos (secreto tenemos todos, y menos mal, te lo aseguro; y conste que no estoy haciendo aquí ningún elogio de la hipocresía).

La palabra escrita, sea en libro o en blog, requiere un mínimo de seriedad y de rigor, sobre todo a la hora de hacer críticas o veladas acusaciones. Y los aludidos merecemos el respeto que tú exiges para ti. Que sensibles somos todos y las palabras a todos pueden hacernos daño, en muchos niveles.

Espero haber argumentado lo suficiente para que no veas malas interpretaciones o deseos de atacarte que, créeme, no existen por mi parte. De hecho, me gusta la gente que lanza dardos y no es conformista, pero estoy segura de que hay dianas que lo merecen mucho más.

Sólo he intentado reflejar lo que las folklóricas llaman mi verdad. Gracias por hacerme reflexionar.

Ana


Un poema de Batania

Siempre el mismo partido
y los mismo equipos.
A un lado, de gris,
lunes martes miércoles jueves viernes.
Al otro, de blanco,
sábado y domingo.

Y siempre,
cinco a dos,
el mismo resultado,
todas las semanas.

BATANIA
(Más en su blog, Neorrabioso)

martes, abril 13, 2010

En la Casa de América, Madrid, recital de poetas chilenos en España



Pincha para ver los datos a mayor tamaño.

Anárquica distribución de elementos, un poema de Alba González Sanz

ANÁRQUICA DISTRIBUCIÓN DE ELEMENTOS

Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar.
Yo soy tres elementos en desorden:

la niña participando en pruebas de cross,
sin poder dar marcha atrás, saltar la cinta, detener el paso;
la niña que odia el deporte porque en él no se puede perder

la adolescente acomplejada por no ser bonita,
lista sí, pero con las piernas demasiado grandes;
piernas que ni siquiera me sirvieron para correr

la mujer (joven, oscura) que aún fuma a escondidas,
elige los libros que quiere leer, la forma de abrocharse las camisas, la barra de labios;
las agujas del reloj decidiendo por ella sus pasos inseguros.

Mi autobiografía es la suma de las veces que mentí,
las que lloré,
las traiciones y soledades que vi a mis pies,
que regué en silencio.

Mi autobiografía es un fracaso inicial, la certeza de la muerte.
Asumir el absurdo para ver
los estragos que en vosotros causa la esperanza.

ALBA GONZÁLEZ SANZ

lunes, abril 12, 2010

Compuesto orgánico, un poema de Gsús Bonilla

COMPUESTO ORGÁNICO

no lo pretendes, pero buscas;

y sin quererlo
encuentras

y lo que hay
es
petróleo.

al igual que la noche
la oscuridad
está atestada de estrellas;

entendí

que en las capas subterráneas del cuerpo
mucho
mucho más allá de_______ la______piel
permanece el alma, y ésta
atesora
millones de pozos negros.

GSÚS BONILLA (texto de Menú del día...a día; inédito. Tomado de su blog. Gracias)

viernes, abril 09, 2010

Próximamente

Continuará....

El sentido de la poesía, un artículo de Mercedes Roffé

Sentido de la poesía


Se cree que la poesía –acompañada de música o no; música ella misma-- se originó como un deseo de comunicarse con lo divino. Se quería estar en contacto con otra realidad. Es verdad que el sentido de lo divino, la necesidad de unión con lo sagrado, en su sentido originario, parecería no estar tan presente hoy en día en la vida de los individuos ni de la comunidad como tal. Sin embargo, es posible que la poesía y otras formas del arte sean uno de los pocos reductos que todavía desempeñan esa función primordial: unir al ser humano con un sentido trascendente de la vida, del universo, de su propio estar en el mundo. En las cuevas de Altamira, los primitivos dibujaban aquello que luego iban a hacer, como un modo de convocar el futuro para que éste se cumpliera favorablemente. Muchos poetas continúan reconociéndole al poema esa función convocatoria: un canto o parlamento –en su acepción teatral-- capaz de conjurar otros mundos posibles, otras realidades y otras instancias del ser.
Mucho se ha insistido en que la poesía política o social no logra, por sí misma, alterar las durezas de la realidad que denuncia. Pero tal vez, si pensáramos en que el propósito no es alterar como lo podría hacer un tratado diplomático o un arma de fuego, sino convocar la materialización de un deseo, como prefiguración de un mundo esperable e imaginariamente realizado, quizás podríamos decir que la poesía sigue cumpliendo esa misma función performática que cumplía en tiempos primitivos. Una función política en tanto religiosa.
Aun así, es imposible no preguntarse qué relevancia puede tener la poesía hoy en día, cuando los medios de comunicación –desde la televisión a la web--, proclaman desde un lugar comercializado y hasta a veces corrupto, qué realidades serían admisibles y cuáles no. Ante esto, sólo puedo pensar en que esos mismos medios a los que tanto mal les adjudicamos son también agentes de información, de estímulo y de educación. Más específicamente en cuanto a su relación con la poesía, quizás sean precisamente algunos de esos medios relativamente recientes, como la web y su espacio potencialmente infinito, los que de algún modo confirman la incontestable presencia y expansión de la poesía, allí donde los llamados “nuevos soportes” vienen a paliar tanto el excesivo costo del libro impreso como la dificultad de distribuirlo en un mundo –felizmente-- más ancho cada día.
Pero la relación de estos medios –tanto en su aspecto distorsionante, negativo, violento, como en sus funciones más motivadoras— con lo que podríamos considerar el sentido de la poesía y de las otras artes en nuestras sociedades de hoy, va más allá de esa función práctica y específica que acabo de sugerir.
Diría que sigo creyendo, a la manera hegeliana, en un “espíritu de la época”. El espíritu de nuestra época estaría así constituido por todos aquellos avances y logros disponibles en la actualidad, desde el IPhone a la investigación de células madres, desde las armas químicas a la biogenética, desde la poesía virtual y las artes multimedia a la reconstrucción tridimensional de mundos pasados y de otros mundos posibles…
En este perfil de la época en el que participa tanto la poesía que hoy escribimos como las armas más letalmente sofisticadas y los más refinados instrumentos quirúrgicos, es obvio que no todos utilizamos todo. No todos utilizamos esas armas, no todos leemos esa poesía, no todos nos beneficiamos de todos los avances, ni sufrimos todo lo negativo que nuestra época nos pone al alcance. No todos experimentamos un transplante de órganos, pero nuestra época cuenta con ese haber, que es la posibilidad de acceder a una intervención semejante. No todos disfrutamos de la música de Arvo Part o de Win Mertens, pero esa música le da a nuestra época un perfil que sin duda debe de ser diferente a la etapa más o menos reciente en que cierto sector de la humanidad se desarrolló contemporáneamente a la música de Pierre Boulez o Stockhausen.
De modo que no creo que, para ser válida, la poesía o la música o la danza o las artes visuales deban ser experienciadas por toda la sociedad contemporánea a su composición, del mismo modo que no creo que toda persona nacida de 1960 para aquí deba necesariamente beneficiarse de un avance transgenético o ser víctima directa de los nefastos productos del armamentismo actual, para que esos avances y esos productos sean reconocidos en toda su potencialidad. Creo, en cambio, que todos los elementos que conviven en un determinado momento contribuyen a determinar el perfil de su época, independientemente del número exacto de personas que en esa época en particular haga de cada uno un uso directo. En nuestro universo humano hay valores que, a diferencia de los de la bolsa, no se miden en números. La poesía y la paz son dos de ellos.
Pienso asimismo que habría muchas maneras de responder la pregunta por el sentido de la poesía en nuestra época, y en cuántas de ellas serían igualmente válidas. Me pregunto incluso con cuántas de ellas coincidiría sin dejar de sentirme fiel a mí misma. Pienso que una de las respuestas más lúcidas a esta pregunta la ha dado quizás indirectamente Muriel Rukeyser en su magnífico ensayo The Life of Poetry. En esas páginas, al analizar el miedo –la fobia, diría más bien—que la poesía produce en algunas personas, Rukeyser interpreta que ese miedo deriva del poder de la poesía para conectarnos con nuestros propios sentimientos. Claro que no faltarán aquellos que –a un lado y otro del mapa poético universal— quieran ridiculizar esta concepción de la experiencia poética, siendo para ellos la mera palabra “sentimientos” un detestable resabio del cual habría que depurar no sólo la poesía sino la creación artística en general, y en lo posible a la vida toda.
Creo, en cambio, que no transitaremos lúcidamente estos principios del siglo xxi sin estar persuadidos de que no hay sentimiento ni reacción emocional alguna en los que no confluya y en los que no se encuentre comprometida la compleja totalidad del ser humano—desde su historia personal, su educación y su horizonte intelectual, hasta la composición química y la fisiología de su cerebro en un determinado momento.
Así entendido el término, se hace evidente que lo que esta propuesta sostiene es el poder de la poesía como elemento desalienador del ser humano, en una época en que éste se encuentra presa de un creciente número de medios y circunstancias –desde el trabajo hasta el entretenimiento-- que no buscan más que su enajenación.
En este sentido, pienso que el ensayo de Rukeyser –publicado ya en los años 40--prefigura una concepción de la poesía como instrumento desalienador –y en cuanto tal, desenmascarador de las estructuras de poder vigentes-- que más tarde desarrollarían –a través de una práctica ensayística y poética mucho más radicalizada—los sectores más experimentales de la poesía norteamericana reciente.
Quisiera hacer propia aquí esta concepción de la poesía --de la experiencia artística en general--, como uno de los pocos espacios en los que el ser se reencuentra consigo mismo, con su propia humanidad, precisamente allí donde todo parece atentar en contra de tal reencuentro.
“El hombre –el ser humano, entiendo— sólo es él mismo cuando descansa” –dice Erich Fromm en su estudio sobre el sentido del shabbat en la cultura judía. La poesía es ese descanso: un descanso abismal, una suspensión del tiempo, una extrema ofuscación del espacio, donde el ser se reencuentra con su ser original. Esta experiencia límite no se mide por números. Basta saber que está allí, al alcance de quien quiera, para ejercer en nombre de todos, el derecho irrevocable de seguir siendo humanos.

MERCEDES ROFFÉ (Artículo tomado de la revista digital La letra de Medusa. Gracias)

jueves, abril 08, 2010

Vermeer, un poema de Wislawa Szymborska


Vermeer

Mientras esa mujer del Rijksmuseum
con esa calma y concentración pintadas
siga vertiendo día tras día
la leche de la jarra al cuenco
no merecerá el Mundo
el fin del mundo.

WISLAWA SZYMBORSKA, Aquí. Bartleby Editores, Madrid, 2009

(Una estupenda entrevista con la autora, en El país, puede leerse aquí)

miércoles, abril 07, 2010

Mujeres de la generación del 27: Concha Méndez (II)

Mi ventana


El viento
bate espadas de hielo.

-No abriré la ventana-

El viento
decapita luceros.

-No abriré la ventana-

El viento
lleva lenguas de fuego.

-No abriré la ventana-

En telegramas de sombra
que van llevando los vientos
se lee ya la Gran Noticia
que conmueve al Universo…

-Yo no abriré mi ventana-

CONCHA MÉNDEZ

martes, abril 06, 2010

Hoy en El Dorado, en Valencia

EL DORADO-ESPACIO MAE
BAR DE ARTE COLABORATIVO
ABIERTO DE LUNES A MIÉRCOLES 9:30 A 00:00
A PARTIR DEL JUEVES... HASTA QUE SE VAYA EL ÚLTIMO
DOMINGO TARDE ABIERTO

Calle Alzira, 25
Valencia
España



MARTES 6 DE ABRIL
20:00h.
RECITAL DE ANA PÉREZ CAÑAMARES.
Presentará Víktor Gómez, Asociación Poética caudal


Ana Pérez Cañamares, filóloga, poeta y narradora, a pie de calle y en la serena relectura de nuestro tiempo, en la trinchera, en el justo decir, propone una comunicación directa, clara y a la vez profunda, reflexiva, sobre el vivir y el convivir, sobre los conflictos de la identidad, las filiaciones, los mecanismos de control social y sus políticas fascistas para arder, ese arder que es vivir en el necesario e irrenunciable ejercicio de la libertad. Libertad es conciencia y consciencia, precisión y misterio son las latitudes de su cartografía literaria, y poética es para esta canaria afincada en Madrid es reconocer cicatrices, besar llagas y cerrar el corazón a las mentiras de la mercadotecnia y los snobismos culturales para cumplir con una sencilla palabra de encuentro con los otros. Sus libros, La alambrada de mi boca y En días idénticos a nubes han sido reeditados y posiblemente ofrezcan una mirada ágil, meticulosa y exigente del diario vivir desde su propia vivencia, desde su revisitada memoria y un insurgente deseo motor, nacido en la utopía y asentado en la cotidiana respuesta a los estimulos positivos y mayormente negativos de una sociedad embrutecida y anestesiada.

Importante su difusión en internet a través de su blog
http://elalmadisponible.blogspot.com
de las mejores tendencias en poesía y las intervenciones poéticas más valientes del panorama nacional, especialmente próximas a la poesía del realismo sucio, o poesía de los bares, así como una revisión a las/los poetas poetas de culto o con una obra más relevante entre el S.XX y la actualidad, con especial atención a la cultura anglosajona.

Es también, fuera de cliches, una escritora joven que expone sin remilgos, pero con brillantez y a veces sutileza no exenta de ironía la condición de mujer que escribe, trabaja, es madre, es hija, es amante, es vecina y no ceja en el intento de ser libertaria, amable y atenta a los daños de su entorno y del desorden del presente.

Poesía intimista y política, social y cotidiana, amorosa y atrincherada, fuera de los imprecisos encasillamientos, poesía del Siglo XXI de una excelente lectora que devino en poeta por la necesidad de respirar un aire de todos y darle a esa respiración un signo dialogante, empatizador.

Linea clara, palabra dándose entre lo directamente comprensible y lo agradecido de las relecturas. Una de las mejores poéticas de nuestra ahoridad.

Víktor Gómez

Un poema de Javier Belinchón

[Sin título]
La mano que sostiene con firmeza
la revolución, un día,
comienza a temblar,
tiemblan también las piernas y se empañan
los ojos, late
más des-pa-cio
el corazón, se revuelven
las tripas (sabes que es verdad)
y la boca sólo bosteza

poco después, el sueño
cae
al suelo:

la revolución queda en rebelión
y, luego, poco después, en
nada

alegamos, entonces:

las piernas dicen no,
los ojos dicen no,
las tripas dicen no,
el corazón y la boca dicen no,

la mano, la mano dice no

no podemos hacer nada

decimos: ¿no lo veis? no podemos hacer nada

es fácil poner excusas

olvidar

preferimos olvidar,
por comodidad o por miedo,
que, a pesar de todo,
nos queda

la otra mano viva

JAVIER BELINCHÓN

(Poema tomado del blog de Ángel González González. El blog de Javi Belinchón, aquí).

lunes, abril 05, 2010

Un poema de Andrés Gómez Miranda

La periferia de los días
El sabor
De las pastillas El ruido de
Las puertas
El calor de los cuerpos
Las sonrisas de los dormidos
Las palabras de
Los sacrificados
El hedor de los días Las vueltas
de las calles Las muestras de perfume
Las explicaciones de
Los idiotas Vamos a organizarnos:
alguien tiene que ser la presa

ANDRÉS GÓMEZ MIRANDA

(Gracias al autor y a Isabel Bono, que fue quien me mandó este poema inédito por mail)

viernes, abril 02, 2010

Un poema de Eddie (J. Bermúdez)

136

Siempre pensé que
sentándome enfrente de mi noche
descubriría la parte del espejo que negaba constantemente

EDDIE (J. BERMÚDEZ), La poema, Cocó, Valencia, 2008.

jueves, abril 01, 2010

Fotos del recital en Las noches del Cangrejo


J.A. Fernández Montiel, Lidia Jaime, Nuria Mezquita,
yo misma, Álvaro Jiménez, Antonio Villarán












Las fotos son de Laura del Rosal. Gracias.

La magia y la pérdida, una canción de Lou Reed


LA MAGIA Y LA PÉRDIDA

Cuando pasas por el fuego, pasas por la humillación.

Pasas por una mole de dudas.

Cuando pasas por la humillación, te puede cegar la luz.

Hay gente que nunca se da cuenta de eso.

Pasas por la arrogancia, pasas por el dolor,

pasas por un pasado siempre presente

y es mejor no esperar que la suerte te salve.

Tienes que pasar a través del fuego, hasta la luz.



Cuando pasas por el fuego, agitas la mano derecha

hay cosas que tienes que tirar.

Ese terror caústico en tu cabeza

no te ayudará nunca a salir.

Tienes que ser muy fuerte,porque empezarás desde cero

una y otra vez.

Y cuando se disipa el humo, hay un fuego que lo consume todo

justo delante.



Dicen que nadie puede hacerlo todo, pero en tu cabeza, tú quieres hacerlo.

Pero no puedes ser Shakespeare, y no puedes ser Joyce.

En lugar de eso no te queda más remedio

que cargar contigo mismo, y con una rabia que puede herirte.

Tienes que empezar otra vez desde el principio,

y justo en ese momento,

ese fuego maravilloso empieza otra vez.



Cuando pasas por la humillación,cuando pasas por la enfermedad.

Cuando pasas por el Yo soy mejor que todos vosotros.

Cuando pasas por la ira y el auto-desprecio,

y tienes el valor para reconocerlo.

Cuando el pasado te da risa,

y no puedes saborear la magia

que te permite sobrevivir a tu propia guerra,

te encuentras con que el fuego es pasión,

y que más arriba hay una puerta, no un muro.



Cuando pases por el fuego, cuando pases por el fuego,

procura recordar su nombre.

Cuando pasas por el fuego lamiéndote los labios,

no puedes quedarte igual.

Y si el edificio está ardiendo,vete hasta la puerta,

pero no apagues las llamas.

Hay un poquito de magia en todas las cosas,

y luego alguna pérdida, para compensarlo todo.


Lou Reed. Magic and Lost (1991). Traducción española de Berta Gonzáles-Sinde.

(Un lector que por azar llegó hasta mi blog, me dio aviso de otro, Verano en una playa solitaria. De este blog tomo la letra de la canción de Lou Reed, hermosísima. Gracias)

Haikus viejos y heterodoxos. Primavera (II)

El corazón:
tormenta solar que rige
mi universo
.
Ana Pérez Cañamares