El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

lunes, enero 29, 2007

Rock Springs

Empecé a leer el libro de Ford con muchas ganas. De Ford había leído una novela corta, Incendios, que me pareció magistral, la novela que yo hubiera querido escribir, la novela que yo estaba queriendo escribir. Luego leí El periodista deportivo, y me costó más, por su tono discursivo, por la antipatía hacia el personaje principal, por lo moroso e hinchado de las anécdotas que la componen. Después de esto, El día de la Independencia me dió pereza. Pero compré su libro de cuentos, porque seguía confiando en Ford cuando se mide en las distancias cortas (e intensas).
No quiero analizar el libro; no soy buena crítica. Francisco Ortiz, en su blog, lo comentó estupendamente. Sólo quiero contar que empecé a leerlo con curiosidad y con placer y acabé arrebatada por sus historias y sus personajes. Que en estas últimas semanas me he sentido personaje de uno de esos cuentos. Que esta sensación de que nadie, ninguno estamos a salvo, me deja sumida en el miedo y en la ternura. Que los finales de los cuentos de Ford son hermosos, tristes y conmovedores como rezos.

" Y yo sabía que estaba en lo cierto, aunque no quería volver a oír hablar de Bobby durante un tiempo. Él y yo éramos diferentes. Arlene y yo nada teníamos que ver con él. Pero yo ahora sabía cómo llega uno a ser un delincuente en este mundo, cómo lo pierde todo. De alguna manera, quién sabe por qué, tus decisiones un día dan un vuelco y pierdes tu dominio de las cosas. Y un día te despiertas y te encuentras en la situación en la que juraste que jamás te encontrarías, y ya no sabes qué es para ti lo más importante en este mundo. Y después de eso, todo ha acabado. Y yo no quería que a mí me sucediera; jamás pensé, de hecho, en la posibilidad de que llegara a sucederme. Sabía el significado del amor. El amor era no crear problemas, no ponerse en situación de crearlos. Era no dejar a una mujer porque se ha puesto el pensamiento en otra. Era no llegar nunca a estar donde se juró que nunca se estaría. Y no era vivir aislado, estar solo. Eso nunca. Nunca"
(De "Novios")

2 comentarios:

David González dijo...

Rock springs, es el único libro que merece la pena de Richard Ford. Sus novelas, en mi opinión, son un pestiño; ahora bien,este libro de relatos es una maravilla.
Abrazos, Ana, y encantado de que ya estés de vuelta.

Ana Pérez Cañamares dijo...

Gracias, David! Echaba de menos esto. Y tienes razón, para qué andarse con zarandajas, la palabra es pestiño.