«Pienso como profesora de lengua, como alguien para quien el lenguaje significa libertad, que está tratando de ayudar a otros a liberarse a través de la palabra escrita, pero sobre todo a que aprendan a escribirla como palabra propia, personal. No puedo saber por otras personas qué es lo que necesitan liberar o cuáles son las palabras que necesitan escribir. Yo sólo puedo tratar, con ellas, de aproximarme a la historia que ellas mismas quieren contar. Siempre he asumido, y lo sigo haciendo, que la gente llega a la libertad de lenguaje a través de la lectura, antes que de la escritura, que la diferencia del tono, ritmo, vocabulario, intenciones, encontrada a lo largo de años de lectura es, sobre todo, una sugerencia de muchas posibilidades diferentes de la forma de ser. Pero mi vida cotidiana, como profesora, me enfrenta diariamente a jóvenes, hombres y mujeres, para quienes la literatura y el lenguaje han sido utilizados en su contra, para mantenerlos en su lugar, para mitificar las conductas de los otros y humillarlos a ellos; para debilitarlos»
Adrienne Rich, Sobre mentiras, secretos y silencios (traducción de Margarita Dalton), Madrid, Editorial horas y HORAS, 2011
Tomado del blog Malicia64. Gracias.
2 comentarios:
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...un interesante punto de vista de Adrienne...
El lenguaje y específicamente la palabra es nuestro medio natural de ser y de estructurar un sistema de operar y procesar información como interfaz de comunicación interna y externa... A veces el peor tirano es uno mismo!!!
Saludos
de todos modos hay que seguir tratando de que tyodos elan y luego se aventuresn a la escritura, no es fácil pero hay que seguir intentando.
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