El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

sábado, mayo 12, 2012

Las pasiones del 12M15M

“Juntos somos la Esperanza contra la derrota del Mundo”




La Kermes: Mais Je Sais



“Vivir juntos, morir solos”. La frase es de una serie que has visto, que hemos visto muchos. Se acabó hace tiempo. Ahora, si no hubiéramos visto la serie diríamos que suena a otra cosa. Morir solos suena a un universo posible, suena aquí cerca. Es como morirse dos veces, ¿no? Morirnos, mierda. Solos, más mierda.



Me dijo mi padre el otro día que la semana pasada le dijo el médico que quizás tenía un tumor. Finalmente no fue así, ¿sabéis? Al final era grasa que parecía un tumor. Nos lo dijo a mi hermano y a mi cuando ya había pasado todo. Tardó una semana más o menos en saberlo. Estuvo una semana pensando que se moría, solo. Morir solos. Yo, cuando me lo dijo, no puedo evitarlo, pensé en cuidar a mi padre. ¿Cómo iba a cuidar a mi padre si se ponía enfermo? Pensé en el tiempo que hace que no cobro o en lo que cobro cuando cobro. Pensé en mi alquiler. Pensé en mis amigos con hijos y en el dinero que tienen. Pensé en mi hermano y su curro en prácticas. Pensé que vivo en un mundo en que el cariño y el cuidado dependen de la renta.



“Morir solos”, me dije. “Vivir solos”, me respondí. “Morir vivos”, funcionaba también bien.



“Vivir juntos”. “Vivir bien”. “Juntos mejor”.



Comento con un amigo que las acciones del gobierno cada vez me resultan más parecidas a como me imagino los últimos coletazos de la Unión Soviética. Imagino a los detenidos de Barcelona como los últimos detenidos por cruzar el muro de Berlín. Imagino al ministro de Interior como el viejo funcionario de un régimen moribundo. El signo, sin embargo, está cambiado. El fin del capitalismo no será un desmorone, sino una hiper-aceleración. Velocidad absurda. Cinética destructiva.



Vale. El 1215M y las pasiones.



Hay pasiones que se ven. Se ve la rabia, ¿cómo no verla? Es pulsante, es lacerante, es agresiva. La colección de razones puestas en fila como un ejército de miseria. La rabia, claro. Ahí está. Con la rabia está la protesta, el derecho al pataleo, la queja, el grito. Quedarnos roncos. La rabia y la protesta, soltar el aire de los pulmones. Bien. Ir a cogerlo luego, ¿a dónde? No es suficiente. No es suficiente con la rabia y la protesta. La respiración de un cuerpo necesita más cosas.



Celebración, celebrarnos. Mirarnos, volver a vernos. Encontrarnos, reconocernos. Claro que sí. Juntos. Estar juntos. Evitar morir vivos. Claro. Pero celebrar, ¿qué? ¿La memoria? ¿La nostalgia? ¿Los buenos viejos tiempos? No. Celebrar nuestro ahora. Nuestro momento. La alegría de estar juntos aquí y ahora. El 12M en una calle, en una plaza. Poder hablarnos, no para recordarnos cuando hablábamos (¡qué rollo!) Para hablarnos otra vez, de otras cosas, quizás. Si el 12M es una celebración del pasado… no tendrá futuro alguno.



El Miedo está ahí también, ¿no? El miedo porque han dicho que no se puede. Que eso no se puede. Que eso está PRO-HI-BI-DO. Y entonces el miedo actúa ahí como un cuchillo en la mantequilla, separando. Desuniendo. Buscando formas de que sea la rabia la que mande en exclusiva… O la nostalgia la que mande en exclusiva.



El 12M15M no será una guerra. No será un paseo, tampoco. Ni la guerra que quieren ni el paseo que quieren. Será otra cosa. Me lo repito cada día. Será-otra-cosa. Será vivir juntos. Papá, escucha, será vivir juntos. De aquí no se marcha nadie. Estamos juntos en esto. Como en Titánic, Rose y Jack: Si saltas tú, salto yo. Otra vez. Será otra cosa.



Hay pasiones que no se ven y tienen que verse. La fragilidad, por ejemplo. Somos frágiles. Somos porcelana china en equilibrio. Somos funambulistas sin red, sin cuerda. El coyote atravesando el desfiladero. Somos frágiles. Si pensamos que somos fuertes exclusivamente enterraremos las pasiones frágiles y dejaremos de cuidarnos. Dispararemos a la nada como súper-novas. Nos extinguiremos. No somos fuertes. Somos frágiles. Esa es nuestra fortaleza. Si fuéramos fuertes no necesitaríamos a nadie, pero necesitamos a todo el mundo. A cada uno. Uno a uno. Vivir juntos porque somos frágiles. De aquí salimos juntos. La plaza la tomamos juntas. Somos, si acaso, aliento.



Por eso tenemos cuidado. Tener cuidado no es no-hacer. Es hacer con cuidado. Cuidado viene de cuidar. De preocuparnos, de no ser omnipotentes. Cuidado viene de cuidar y ser cuidado. Reconocer la fragilidad y cuidarnos nos permite ser creativos y desafiantes. Nos permite ser amigables con cualquiera, nos permite doblar los límites de lo posible. Frágiles, sí, pero decididas. Frágiles sí, pero comprometidos con nuestra palabra.



El 12M15M será creación. Un momento para crear momentos. Una incubadora para nuevos momentos. Será proyección en el espacio y el tiempo. Será darnos un mapa.



Y así, sì. Así, ahí está. Alegría. Alegría por doblarles la cintura sin tocarles. Alegría por deshacernos de lo inútil. Alegría por crear una posibilidad (o miles). Alegría por volver.



Vivir juntos. Contra la derrota del mundo.



29/04/2012


Zapata

Fuente: http://blogopea.wordpress.com/

(Artículo extraído de Madrilonia. Gracias)