El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

martes, marzo 06, 2012

Un poema de Czeslaw Milosz

Un día muy feliz.
La niebla se levantó pronto, trabajé en el jardín.
Los colibrís se demoraban sobre las madreselvas.
No había cosa en la tierra que yo deseara poseer.
Sabía que no merecía la pena que envidiase a nadie.
Cualquier mal que hubiera sufrido, lo olvidé.
Pensar que una vez fui el mismo hombre no me molestaba.
En el cuerpo no sentía dolor.
Cuando me estiré, vi el mar azul y las velas.

CZESLAW MILOSZ

(Regalo De Pablo Vázquez Viejo. Gracias.)