El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

miércoles, marzo 07, 2012

Las pequeñeces de un matrimonio duradero, un poema de Robert Bly

Las pequeñeces de un matrimonio duradero












Oh bien, vamos a comer las pizcas de eternidad.

¿Qué nos importan las mejoras al viajar?

Los ángeles a veces suelen cruzar el río en viejas tortugas.



¿Debemos preocuparnos sobre aquellos a los que les damos la espalda?

Aquel pájaro volando entre las nubes es suficiente.

Tu dulce cara al llegar a casa es suficiente.



Los dos caballos jalan el carruaje tenazmente.

Los cuervos se llevan el mantel.

La mayoría del tiempo, vivimos de noche.



No llevemos a los ángeles salvajes hacia nuestra puerta.

Quizás las colinas de granos dementes se muevan.

Quizás las rocas problemáticas aprendan a caminar



No importa si nos perturba la noche.

No importa si no podemos recordar nuestros nombres.

No importa si esta música fuerte sigue sonando.



Dejé de preocuparme por los hombres que viven solos.

Me preocupo por las parejas vecinas.

Algunas palabras que se oyen a través de un biombo son suficientes.


ROBERT BLY
Traducción: Ana Paula Vicente
(Del blog El poeta ocasional. Gracias).