El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

miércoles, noviembre 16, 2011

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin saber que podía haber alguien al otro lado (LIX)

54.

Doy fe
de las vidas que acaban en las antesalas blancas
-recién descubierto el reflejo atronador de los ángulos perfectos-
o aquellas que mueren sesgadas por el filo de los números
de cierto teléfono, o de la imprecisa talla de una falda,
por un sinfín de lenguas que aclaman perdidas glorias
y lamen un sudor que quizás cien años antes fue suyo,
al son de la imposibilidad que se deja domar.

ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

1 comentario:

El Joven llamado Cuervo dijo...

Tristes finales de vidas.