El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta
viernes, octubre 28, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLIX)
49.
Te mueves ignorando tu cuerpo
y eso te hace eternamente amigo del aire;
y me anulas, me ciegas con tu ignorancia,
más sublime y poderosa que cualquier forma de conocimiento.
Como una puerta en medio del desierto,
has caído en medio de este paisaje
para convertirte en dios.
No hay lugar a apelaciones.
Yo te descubriré de tus túnicas sagradas.
Soy simple,
pero a dios venero.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
Te mueves ignorando tu cuerpo
y eso te hace eternamente amigo del aire;
y me anulas, me ciegas con tu ignorancia,
más sublime y poderosa que cualquier forma de conocimiento.
Como una puerta en medio del desierto,
has caído en medio de este paisaje
para convertirte en dios.
No hay lugar a apelaciones.
Yo te descubriré de tus túnicas sagradas.
Soy simple,
pero a dios venero.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
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jueves, octubre 27, 2011
Una entrevista de trabajo, un poema de
UNA ENTREVISTA DE TRABAJO
Yo quise traspasar el umbral de los cerdos.
Comí con ellos bajo el espíritu de las edades,
con la parte cautiva de mí,
con mis orígenes de pobre tipo fiel.
Fue inútil: la verdad, como una rosa fría,
sangró por mi boca.
JOSÉ EMILIO TALLARICO
De: Voces al viento.77 poemas. Dalter, Revagliatti, Tallarico
www.calameo.com/accounts/648068
http://www.issuu.com/recitador
Yo quise traspasar el umbral de los cerdos.
Comí con ellos bajo el espíritu de las edades,
con la parte cautiva de mí,
con mis orígenes de pobre tipo fiel.
Fue inútil: la verdad, como una rosa fría,
sangró por mi boca.
JOSÉ EMILIO TALLARICO
De: Voces al viento.77 poemas. Dalter, Revagliatti, Tallarico
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miércoles, octubre 26, 2011
Ataraxia, un poema de Luis Vea García
ATARAXIA
Hay fuego tras el horizonte
y el péndulo de la mecedora
no deja de moverse
en el porche de la guerra,
agitado por la calma de un anciano.
Las balas recorren el firmamento
como malditos mosquitos de verano
expeliendo el veneno del odio.
Un soldado de dientes mellados
sonríe a cámara con el fusil en ristre
y una uve contagiosa.
¡Ar!
Maldito rambo de ojos desbordados
que más allá de Texas sólo viste desierto,
oculto tras la vestimenta de la guerra
escupes tabaco y rabia por América.
Pronto el horizonte se aniquila y balancea
y el anciano desde el suelo
contempla el miembro desprendido
mientras una voluta de humo y saliva
se desplaza desde la boca del soldado.
Que Dios bendiga a América.
LUIS VEA GARCÍA, Hachazo de metrónomo. Edit. Isla Varia, Granada, 2011.
Hay fuego tras el horizonte
y el péndulo de la mecedora
no deja de moverse
en el porche de la guerra,
agitado por la calma de un anciano.
Las balas recorren el firmamento
como malditos mosquitos de verano
expeliendo el veneno del odio.
Un soldado de dientes mellados
sonríe a cámara con el fusil en ristre
y una uve contagiosa.
¡Ar!
Maldito rambo de ojos desbordados
que más allá de Texas sólo viste desierto,
oculto tras la vestimenta de la guerra
escupes tabaco y rabia por América.
Pronto el horizonte se aniquila y balancea
y el anciano desde el suelo
contempla el miembro desprendido
mientras una voluta de humo y saliva
se desplaza desde la boca del soldado.
Que Dios bendiga a América.
LUIS VEA GARCÍA, Hachazo de metrónomo. Edit. Isla Varia, Granada, 2011.
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martes, octubre 25, 2011
Para sentirse vivo, un poema de Fabio Morábito
Para sentirse vivo
En la naturaleza
todo está de pie:
los árboles,
los pájaros que están
sobre los árboles,
las hojas que se estiran
para limpiarse de las ramas.
Y cada uno piensa que los otros
son el suelo.
Las hojas creen
que toda rama está acostada
y ciega,
los pájaros
que el árbol ya no crece,
que es una especie de ruina,
y el árbol cree
que no hay más árboles,
no cree más que en sí mismo.
Nadie soporta que el sustrato
en que se apoya
tenga una vida propia,
que no esté muerto,
extinto,
que sea ligero.
Para sentirse vivo
hay que pisar una desolación,
algo que ya no tiene nada
que decir.
FABIO MORÁBITO. De Lunes todo el año.
En la naturaleza
todo está de pie:
los árboles,
los pájaros que están
sobre los árboles,
las hojas que se estiran
para limpiarse de las ramas.
Y cada uno piensa que los otros
son el suelo.
Las hojas creen
que toda rama está acostada
y ciega,
los pájaros
que el árbol ya no crece,
que es una especie de ruina,
y el árbol cree
que no hay más árboles,
no cree más que en sí mismo.
Nadie soporta que el sustrato
en que se apoya
tenga una vida propia,
que no esté muerto,
extinto,
que sea ligero.
Para sentirse vivo
hay que pisar una desolación,
algo que ya no tiene nada
que decir.
FABIO MORÁBITO. De Lunes todo el año.
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lunes, octubre 24, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLVIII)
48.
Me dan las diez en el centro del estómago.
!Esperar es una profesión tan completa!
Como hacer carreteras siguiendo el curso de las cicatrices
o levantar ministerios sobre la base de ausencias muy concretas.
Te espero jugando con el fuego primitivo,
dios inútil que no arderá en las barricadas de mis esperanzas.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
Me dan las diez en el centro del estómago.
!Esperar es una profesión tan completa!
Como hacer carreteras siguiendo el curso de las cicatrices
o levantar ministerios sobre la base de ausencias muy concretas.
Te espero jugando con el fuego primitivo,
dios inútil que no arderá en las barricadas de mis esperanzas.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
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viernes, octubre 21, 2011
Liberación de la carga, un poema de Tadeusz Rozewicz
LIBERACIÓN DE LA CARGA
Llega a vosotros
y dice
no tenéis responsabilidad
ni por el mundo ni por el fin del mundo
os han quitado el peso de los hombros
sois como pájaros y niños
jugad
y juegan
olvidan
que la poesía contemporánea
es lucha por el aliento.
TADEUSZ ROZEWICZ. Inquietud. Ediciones El Tucán de Virginia. 1993
Llega a vosotros
y dice
no tenéis responsabilidad
ni por el mundo ni por el fin del mundo
os han quitado el peso de los hombros
sois como pájaros y niños
jugad
y juegan
olvidan
que la poesía contemporánea
es lucha por el aliento.
TADEUSZ ROZEWICZ. Inquietud. Ediciones El Tucán de Virginia. 1993
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jueves, octubre 20, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLVII)
47.
Calma.
Intenta mirar de frente las paredes.
clávalas en la distancia.
Calma.
Ha sido un segundo.
Era este vértigo incontrolable
que me sube como una marea y me arrastra vísceras adentro.
Era este espasmo que me saca fuera
para anularme bajo la luz metálica,
este estertor que me multiplica por las esquinas,
un relámpago desde el entrecejo a la nuca
pasando por mi infancia.
Era esta vibración que se queda cuando todos ya se han ido,
este ansia que siento por tu sangre,
este cristal clavado en la base de mi espalda,
este hambre que no me abandonará
hasta que me dejes ser tú mismo.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
Calma.
Intenta mirar de frente las paredes.
clávalas en la distancia.
Calma.
Ha sido un segundo.
Era este vértigo incontrolable
que me sube como una marea y me arrastra vísceras adentro.
Era este espasmo que me saca fuera
para anularme bajo la luz metálica,
este estertor que me multiplica por las esquinas,
un relámpago desde el entrecejo a la nuca
pasando por mi infancia.
Era esta vibración que se queda cuando todos ya se han ido,
este ansia que siento por tu sangre,
este cristal clavado en la base de mi espalda,
este hambre que no me abandonará
hasta que me dejes ser tú mismo.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
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miércoles, octubre 19, 2011
Socialismo y ronroneo, un poema de Jorge Riechmann
SOCIALISMO Y RONRONEO
Hay algo elemental, irrechazable justo
en el gato que busca una caricia.
Pienso en relaciones sociales decentes
y en derrocar al fascismo.
La gata se acurruca contra mí.
Si pudiéramos siempre completar la caricia.
JORGE RIECHMANN. Con los ojos abiertos. Edit. Baile del Sol. Madrid, 2010.
Hay algo elemental, irrechazable justo
en el gato que busca una caricia.
Pienso en relaciones sociales decentes
y en derrocar al fascismo.
La gata se acurruca contra mí.
Si pudiéramos siempre completar la caricia.
JORGE RIECHMANN. Con los ojos abiertos. Edit. Baile del Sol. Madrid, 2010.
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martes, octubre 18, 2011
Acta, un poema de Roque Dalton
ACTA
En nombre de quienes lavan ropa ajena
(y expulsan de la blancura la mugre ajena)
En nombre de quienes cuidan hijos ajenos
(y venden su fuerza de trabajo
en forma de amor maternal y humillaciones)
En nombre de quienes habitan en vivienda ajena
(que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel)
En nombre de quienes comen mendrugos ajenos
(y aún los mastican con sentimientos de ladrón)
En nombre de quienes viven en un país ajeno
(la casa y las fábricas y los comercios
y las calles y las ciudades y los pueblos
y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes
son siempre de otros
y por eso está allí la policía y la guardia
cuidándolos contra nosotros).
En nombre de quienes lo único que tienen
es hambre explotación enfermedades
sed de justicia yde agua
persecuciones condenas
soledad abandono opresión muerte
Yo acuso a la propiedad privada
de privarnos de todo.
ROQUE DALTON. Poemas clandestinos. Editorial Baile del Sol. Madrid, 2008
En nombre de quienes lavan ropa ajena
(y expulsan de la blancura la mugre ajena)
En nombre de quienes cuidan hijos ajenos
(y venden su fuerza de trabajo
en forma de amor maternal y humillaciones)
En nombre de quienes habitan en vivienda ajena
(que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel)
En nombre de quienes comen mendrugos ajenos
(y aún los mastican con sentimientos de ladrón)
En nombre de quienes viven en un país ajeno
(la casa y las fábricas y los comercios
y las calles y las ciudades y los pueblos
y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes
son siempre de otros
y por eso está allí la policía y la guardia
cuidándolos contra nosotros).
En nombre de quienes lo único que tienen
es hambre explotación enfermedades
sed de justicia yde agua
persecuciones condenas
soledad abandono opresión muerte
Yo acuso a la propiedad privada
de privarnos de todo.
ROQUE DALTON. Poemas clandestinos. Editorial Baile del Sol. Madrid, 2008
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lunes, octubre 17, 2011
Louisiana 2003, un poema en prosa de Claudio Burguez
LOUISIANA 2003
En un concurso de Miss Madre, varias
participantes realizan una prueba de
rapidez cambiando los pañales de sus
propios hijos.
Durante la contienda, una de llas mata a su
hijo por las sacudidas que le da.
Al final de la carrera, los demás niños
terminan con diferentes contusiones y
magullones, algunos quebrados.
Al principio el jurado iba a premiar la
velocidad, luego consideró ganadora a la
madre del bebé con menos daños.
CLAUDIO BURGUEZ, Finlandia. Montevideo, 2006.
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viernes, octubre 14, 2011
El buscavidas, un poema de Jorge Barco
El buscavidas
En sacos de dormir o envuelto en mantas
así transporto cuerpos en la noche
bajo sombras fugaces e irremediables ecos.
No malgastes tu sudor para encontrarme.
Soy nadie.
JORGE BARCO. Nocturnos. Antología de los poetas y sus noches. Editorial Origami. Sevilla, 2011
En sacos de dormir o envuelto en mantas
así transporto cuerpos en la noche
bajo sombras fugaces e irremediables ecos.
No malgastes tu sudor para encontrarme.
Soy nadie.
JORGE BARCO. Nocturnos. Antología de los poetas y sus noches. Editorial Origami. Sevilla, 2011
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jueves, octubre 13, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLVI)
46.
Una puerta en medio del desierto
se convierte en dios.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
Una puerta en medio del desierto
se convierte en dios.
ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
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miércoles, octubre 12, 2011
Bienes, un poema de Gsús Bonilla
BIENES
buscas lo bello de un poema
en las palomas,
lo monstruoso
en las migajas del suelo;
el mensaje está:
en el pico devastado de las aves.
inviertes tu fortuna en palomas
y las palomas volando
GSÚS BONILLA. Menú del día... a día. Baile del Sol. Madrid, 2011
buscas lo bello de un poema
en las palomas,
lo monstruoso
en las migajas del suelo;
el mensaje está:
en el pico devastado de las aves.
inviertes tu fortuna en palomas
y las palomas volando
GSÚS BONILLA. Menú del día... a día. Baile del Sol. Madrid, 2011
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martes, octubre 11, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLV)
45.
Por una vez quiero la brillante pátina,
la suave superficie infranqueable,
el seguro espejo.
Libérame de la levedad del cielo
y la densidad de los fondos.
Por una vez, los ojos cerrados a las luces extrañas,
los oídos ajenos a las llamadas de los pequeños animales
que viven en manadas bajo lápidas rosas.
Hoy no bastaría el aroma que llega erizando la piel del mar,
la promesa gastada que se dio la vuelta
para traer el rumor de otras selvas.
Bastaría solamente la certeza del límite,
el perfil exacto,
la línea recogida de los acantilados.
ANA PÉREZ CAÑAMARES -A LOS 20 AÑOS
Por una vez quiero la brillante pátina,
la suave superficie infranqueable,
el seguro espejo.
Libérame de la levedad del cielo
y la densidad de los fondos.
Por una vez, los ojos cerrados a las luces extrañas,
los oídos ajenos a las llamadas de los pequeños animales
que viven en manadas bajo lápidas rosas.
Hoy no bastaría el aroma que llega erizando la piel del mar,
la promesa gastada que se dio la vuelta
para traer el rumor de otras selvas.
Bastaría solamente la certeza del límite,
el perfil exacto,
la línea recogida de los acantilados.
ANA PÉREZ CAÑAMARES -A LOS 20 AÑOS
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lunes, octubre 10, 2011
El rompeolas, un poema de David González
El rompeolas
Mi padre
se levanta temprano cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano
él se cree que así,
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca
desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y durante las cuatro estaciones
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él
hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono
pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza
y seguridad
del que se sabe
con las espaldas protegidas:
su padre está ahí afuera,
nadando
y no se va a morir nunca.
DAVID GONZÁLEZ. El Último Jueves. 15 años de Poesía on the road. Editorial Calima. Madrid, 2011
Mi padre
se levanta temprano cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano
él se cree que así,
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca
desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y durante las cuatro estaciones
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él
hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono
pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza
y seguridad
del que se sabe
con las espaldas protegidas:
su padre está ahí afuera,
nadando
y no se va a morir nunca.
DAVID GONZÁLEZ. El Último Jueves. 15 años de Poesía on the road. Editorial Calima. Madrid, 2011
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viernes, octubre 07, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLIV)
44.
Una vez soñé
que a mis brazos les crecían otros brazos
como ramas dolientes.
En mi sueño el vacío era una concha de animal medio enterrada.
Y toda yo era por fin perfil cerrado
y las puntas de mis dedos por fin finales.
Estaba recogida como un precipicio.
ANA PÉREZ CAÑAMARES -A LOS 20 AÑOS
Una vez soñé
que a mis brazos les crecían otros brazos
como ramas dolientes.
En mi sueño el vacío era una concha de animal medio enterrada.
Y toda yo era por fin perfil cerrado
y las puntas de mis dedos por fin finales.
Estaba recogida como un precipicio.
ANA PÉREZ CAÑAMARES -A LOS 20 AÑOS
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jueves, octubre 06, 2011
Nuestros versos, un poema de Luis Ansorena
Nuestros versos
Nuestros versos
caen sobre el mundo
como lluvia.
Casi todos
se resguardan de los versos,
bajo paraguas de indiferencia.
Pero algunos
miran al cielo
y los versos
les caen en los ojos.
Los reconoceréis por la calle,
porque llevan
los ojos incendiados.
LUIS ANSORENA, El Último Jueves. 15 años Poesía on the road. Editorial Calima. Madrid, 2011.
Nuestros versos
caen sobre el mundo
como lluvia.
Casi todos
se resguardan de los versos,
bajo paraguas de indiferencia.
Pero algunos
miran al cielo
y los versos
les caen en los ojos.
Los reconoceréis por la calle,
porque llevan
los ojos incendiados.
LUIS ANSORENA, El Último Jueves. 15 años Poesía on the road. Editorial Calima. Madrid, 2011.
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miércoles, octubre 05, 2011
Un poema de Aldo Luis Novelli
Lee el diario
pide un café
le echa edulcorante
lo revuelve
toma un sorbo
sonríe cuando Mafalda
le pregunta
-para qué lee el diario todos los días
si las noticias son siempre malas-
- para saber, cuánto queda del mundo esta mañana-
le contesta.
ALDO LUIS NOVELLI, Desierto, Ediciones llantodemudo, 2007
pide un café
le echa edulcorante
lo revuelve
toma un sorbo
sonríe cuando Mafalda
le pregunta
-para qué lee el diario todos los días
si las noticias son siempre malas-
- para saber, cuánto queda del mundo esta mañana-
le contesta.
ALDO LUIS NOVELLI, Desierto, Ediciones llantodemudo, 2007
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martes, octubre 04, 2011
Ritos, un poema de Nicanor Parra
Ritos
Cada vez que regreso
A mi país
después de un viaje largo
Lo primero que hago
Es preguntar por los que se murieron:
Todo hombre es un héroe
Por el sencillo hecho de morir
Y los héroes son nuestros maestros.
Y en segundo lugar
por los heridos
Sólo después
no antes de cumplir
Este pequeño rito funerario
Me considero con derecho a la vida:
Cierro los ojos para ver mejor
Y canto con rencor
Una canción de comienzos de siglo.
NICANOR PARRA, Chistes para desorientar a la poesía, Visor, Madrid, 2008
Cada vez que regreso
A mi país
después de un viaje largo
Lo primero que hago
Es preguntar por los que se murieron:
Todo hombre es un héroe
Por el sencillo hecho de morir
Y los héroes son nuestros maestros.
Y en segundo lugar
por los heridos
Sólo después
no antes de cumplir
Este pequeño rito funerario
Me considero con derecho a la vida:
Cierro los ojos para ver mejor
Y canto con rencor
Una canción de comienzos de siglo.
NICANOR PARRA, Chistes para desorientar a la poesía, Visor, Madrid, 2008
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lunes, octubre 03, 2011
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XLIII)
43.
Como llueve la lluvia, siempre en presente,
cuando se doblan los tallos bajo su peso apenas aire.
En presente
como todo lo que fue
y ahora entre mis cejas es más mío que nunca,
como la vida que viviríamos juntos
si el tiempo fuera nuestros cuerpos
cuando duermen, y se tocan, y se santifican.
En presente,
como el dolor seco que se queda entre las uñas
y que a veces, bromeando, se disfraza de esquina.
Como la luz de los lugares lejanos,
invisible,
a ciencia cierta existente.
ANA PÉREZ CAÑAMARES- A LOS 20 AÑOS
Como llueve la lluvia, siempre en presente,
cuando se doblan los tallos bajo su peso apenas aire.
En presente
como todo lo que fue
y ahora entre mis cejas es más mío que nunca,
como la vida que viviríamos juntos
si el tiempo fuera nuestros cuerpos
cuando duermen, y se tocan, y se santifican.
En presente,
como el dolor seco que se queda entre las uñas
y que a veces, bromeando, se disfraza de esquina.
Como la luz de los lugares lejanos,
invisible,
a ciencia cierta existente.
ANA PÉREZ CAÑAMARES- A LOS 20 AÑOS
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