El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

lunes, junio 02, 2008

Crecida, un poema de Blas de Otero

CRECIDA

Con la sangre hasta la cintura, algunas veces
con la sangre hasta el borde de la boca,
voy
avanzando
lentamente, con la sangre hasta el borde de los labios
algunas veces,
voy
avanzando sobre este viejo suelo, sobre
la tierra hundida en sangre,
voy
avanzando lentamente, hundiendo los brazos
en sangre,
algunas
veces tragando sangre,
voy sobre Europa
como en la proa de un barco desmantelado
que hace sangre,
voy
mirando, algunas veces,
al cielo
bajo,
que refleja
la luz de la sangre roja derramada,
avanzo
muy
penosamente, hundidos los brazos en espesa
sangre,
es
como una esperma roja represada,
mis pies
pisan sangre de hombres vivos
muertos,
cortados de repente, heridos súbitos,
niño
scon el pequeño corazón volcado, voy
sumido en sangre
salida,
algunas veces
sube hasta los ojos y no me deja ver,
no
veo más que sangre,
siempre
sangre,
sobre Europa no hay más que
sangre.
Traigo una rosa en sangre entre las manos
ensangrentadas. Porque es que no hay más
que sangre,

y una horrorosa sed
dando gritos en medio de la sangre

BLAS DE OTERO

2 comentarios:

Ismael dijo...

Recuerdo ese poema en una vieja editorial de Alianza que leía hará casi quince años cuando estudiaba en Granada. Grandes poemas escribió el olvidado Blas de Otero, especialmente aquellos recogidos en el imprescindible libro llamado "Ancia"

Versosoy dijo...

Es tanta verdad la que encierra Blas de Otero, tanta humanidad...aaaiii. Muy lindo Crecida.