El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

jueves, noviembre 22, 2007

Poema: cuando veo fútbol

Cuando veo fútbol, tenis
carreras de fórmula 1
no olvido que en otras cadenas
siguen los telediarios.
Mientras gritamos gol
otro coche bomba explota
en un mercado; antes
de que acabe el set
habrá diez palestinos menos;
se apaga el semáforo
y una vida más en Guantánamo.

Mis padres llamaban
partes a los telediarios.
Ellos sabían que la guerra
no había terminado:
mientras en el salón la tele
vomitaba metralla,
la radio en la cocina
escupía recuentos de muertos.

Perdonadme que ahora juegue:
el dolor fue una institutriz severa.

12 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Compa, ésta mañana puse este mismo poema con un comentario en mi blog y ahora lo releo aquí.

Bueno, eso es dos a cero a favor de la poesía, frente al equipo del olvido.

Un abrazote,

Tu Víctor

Clifor dijo...

¿Es tuyo este poema?
Me gusta mucho.
Gracias por compartirlo.
Besos.

Ana Pérez Cañamares dijo...

Víktor, como decía de pequeña: alucino pepino.
David, es mío, sí. Me alegro de que te guste. Para mí este poema es importante, es importante atreverme a contar lo que cuento. Muchas gracias.

Jesús Ge dijo...

Sencillamente maravilloso.
Gracias por poner en palabras lo que respiro y palpito.

kebrantaversos dijo...

pero que bien que escribes
(esto lo escribo muy, pero que muy en serio)
mirate mi blog
un abrazo
el kebran

Miriam G. dijo...

Y mi libro que no llega, por favor, por favor que llegue hoy...

Un beso, Miriam G.

Amor dijo...

ana, sí, pero con todo eso sufrimiento, y con el mundo lleno de gente que mata y muere y miente y gente a la que le duele todo, tenemos que vivir, tenemos que seguir vivos, vivos y más vivos que el fuego, pase lo que pase

:-)

amor

Carmen dijo...

Joe prima!, me estas deprimiendo.... :(.
Un besete fuertote

Manual de Antrología dijo...

La realidad está cruda... y el dolor y los poemas no hacen más que cocinarla para que podamos vivir con/sobre ella. El final del poema habla por sí solo, no sabemos lo que tenemos en las manos y queremos romperlo, cuando lo nuestro es sólo un juego comparado con aquello

un saludo

Elena Bort dijo...

muy bonito!!

Francisco Ortiz dijo...

Un poema directo al corazón y a la cabeza: y que hace diana doble.

Luis dijo...

¡Guau! Cuando cogí la revista Iguazú en la Feria del Libro de mi universidad no me esperaba leer un poema tan sincero, tan trágico y bello a la vez, tan vital y tan mortal. Y desde luego, cuando leí esa referencia a "El alma disponible, un blog de Ana Pérez Cañamares" no se me ocurrió que podría encontrar textos tan empáticos como los tuyos. ¡Gracias!