El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

martes, julio 24, 2007

Otro poema de Antonio Orihuela


Este poema me emociona especialmente (aunque habla de más cosas que también me importan, ya sabéis mi debilidad por los poemas que hablan de madres...) Pertenece al libro del que hablaba hace unos cuantos posts, Piedra, corazón del mundo.

Al final de la comida
le he enseñado a mi madre
el libro de poemas
que acaban de publicarme.

La artritis de sus manos
apenas le deja mantenerlo abierto
y sus escasos años de escuela
recorren las palabras
como un niño que gatea
hasta hacer incomprensibles mis versos.

Loca de contento,
orgullosa de su hijo,
le lee un poema a mi padre
que la mira desde el sofá.

Cuando termina,
levanta la cabeza
y ve a mi padre dormido.

Lo despierta
y vuelve a comenzar
hasta tres veces
la lectura...

Yo no digo palabra,
pienso en los amos de la fuerza de los humildes,
en el tiempo delicioso que les robaron,
en la lengua que apenas les dejaron para comer
y reproducirse

en los profesionales del estilo,
en los críticos de las letras,

y en lo lejos que estará siempre
el pueblo sencillo y trabajador
de eso que llaman literatura.

6 comentarios:

SONIA FIDES dijo...

Ana, las madre son el hilo conductor hacia la ternura. Sin ellas somos una ciudad sitiada. Magnífico el poema. Por cierto me gustaría aprovechar para pedirte uno de tus fantásticos poemas, tienes a las aprendices de poetas sin un epígrafe que llevarse a la boca ¿Puede ser?

Un abrazo.

Sonia.

Enrique Ortiz dijo...

Maravilloso, Ana, me gustan mucho los poemas que pones, me enseñan mucho para darle luego vueltas a tus poemas. Un abrazo.

Ana Pérez Cañamares dijo...

Me alegro de que os guste, a mí siempre me dan ganas de llorar cuando lo leo.
Enrique: qué bien que te gusten los poemas, te lo digo de corazón, respeto mucho tu criterio. Supongo que de manera inconsciente,a golpe de impulso, voy trazando un mapa que a mí me cuesta más ver haciéndolo desde dentro, pero para una mirada sensible e inteligente como la tuya seguro que es más visible. Gracias por darle vueltas a mis poemas, espero que ganen en las curvas ;)
Sonia: en breve colgaré alguno, estoy trabajando en ello, que diría Aznar, en serio, estoy en proceso de reescritura y autocrítica con todo lo que he escrito estos días, que ha sido mucho. Por cierto, que me he imprimido todos los que has subido en tu blog últimamente (cada vez leo peor en pantalla) y te iré comentando y gracias, generosa. Un beso

alfman dijo...

Sobrecoge en su humanidad.
Tan cercano al narrador como distante al observador que al tiempo lo contempla...
beso

Ana Pérez Cañamares dijo...

Ahí le has dado, Alfman.
Besote

Anónimo dijo...

Bravo...