
Pues resulta que estoy de suerte: dos libros que me han impactado en apenas unos días; dos libros imprescindibles. El primero, Hablando de leyendas; el segundo, el libro de poemas de Raúl Núñez, Marihuana para los pájaros. Sus poemas están escritos con tal intensidad que son una experiencia completa, se leen y se sienten hasta con el cuerpo. No exagero: en casa saben que cuando leo un poema que me sobrecoge, suspiro, gruño, tiemblo, cierro el libro de un golpe, me pongo a andar por toda la casa. Y con el poemario de Raúl Núñez me ha ocurrido en varias ocasiones: he ronroneado de placer y agradecimiento por sus palabras llenas de generosidad, de santa locura, de belleza, de amor a la vida y a la humanidad. Yo, que pienso con tantos otros poetas, que la poesía es amor y es ira, a veces tiendo más hacia la ira, y me olvido del amor, y Raúl Núñez me ha recordado que la ira nace del amor que sentimos hacia lo que nos duele, me ha recordado todo el amor de que somos capaces.
Aquí va un ejemplo:
POEMA PARA EL NUEVO HOMBRE
Un poema
o una canción de cuna
se escriben esta noche
en cada rincón del mundo
para el nuevo bebé.
Puedo escuchar el sonido manso de los lápices sobre la piel del mundo
y creo que es todo
una inmensa danza de amor
y es el poema
el muchacho borracho
tirado en una calle negra de Estocolmo
como un papel bajo la nieve
es el poema
la manopla que entra en la boca de un negro
en Los Ángeles
y su sangre
los dientes que ruedan por la santa garganta,
es el poema
la adolescente embarazada y sola
que hace auto-stop hacia su alma
en una ruta de Europa
y el poema acaricia el rostro del mundo
y su música comienza a besa lor párpados
baja por las mejillas
y dobla hacia los labios
y nosotros
los poetas desconocidos e insospechados
que alumbramos esta canción de cuna
nos miramos cada noche en silencio
sin poder vernos los rostros
desde nuestro taller de amor
y soñamos
con el bebé de cabellos rosados
que hará escuchar un día
su laud de amor infinito
sobre la vieja tierra
RAÚL NÚÑEZ
Marihuana para los pájaros, Baile del Sol, 2008.
(Nótese, además, que la editorial que publica estos dos libros que considero imprescindibles es Baile del Sol, y lo recalco desde la admiración y el agradecimiento).