El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

martes, abril 24, 2012

No tiene título, un poema de Carlos Edmundo D´Ory

NO TIENE TÍTULO



Cuando yo era niño un hada me regaló una catedral

Cuando yo era niño el color azul se puso de pie delante de mí

Cuando yo era niño llamaba de usted a los peces

Cuando yo era niño vi la sangre del mármol

y vi la mano de Dios tirada en un baratillo

y vi el arpa de David en el despacho de un banquero

vi también por primera vez la lluvia un lunes

Cuando yo era niño me metieron en una familia

pero en realidad yo era el jefe de los violines

Empecé a mentir empecé a orinar aguardiente

No sabía dónde guardar mis cosas

coleccionaba polvo

Un hombre extraordinario llegó a mi cama

y hablándome al oído me dijo:

"Yo soy el marido de la luna "

Siete veces me puse enfermo

Fue siempre a causa de siete sorpresas

No me está permitido enumerarlas salvo dos

La que tuve cuando vi las pestañas de mi ombligo

y la otra que me marcó para toda la vida

Era un tren que llevaba calles a las ciudades

Una vez me dio un beso un lobo

Cuando yo era niño me rompí

Cuando yo era niño mi maestro era un niño

el cual se clavó un clavo en la cabeza

Perdió el habla

De él recibía mensajes por escrito

Todo lo que sé hoy día

se lo debo al niño que me lo enseñó

principalmente el sánscrito

La primera palabra que aprendí a escribir

fue la palabra peine

Nadie sabe que es un verbo

Cuando era niño me escapé del colegio

y me fui a China

Hay muchas cosas que no puedo decir a nadie

casi todas se refieren a las matemáticas

Sobre la madera de los pianos no hay nada que yo no sepa

Un sacerdote me dijo lo que significa fumar

Sé que los sepultureros venden bufandas a los muertos

No he visto cosa más bella que la sombra del pavo real

Durante una hora sufrí el peor de los castigos

fue cuando me dieron de baja de niño en un convento

ya que molesté a las monjas con preguntas de teólogo

Siempre me interesaron las rodillas

En el frío del amanecer está la razón de todo

Cuando yo era niño traje una roca a casa

Coleccionaba saliva

Una vez entré con un caballo en una taberna

Me hicieron subdirector de los jugadores de bolindres

Cuando leí que en la Biblia se hablaba de Postismo

lo primero que hice fue comprarme un bañador

El niño que era mi maestro murió en el frente

Coleccionaba termómetros

Se supo en el gobierno que yo mentía

Planché una paloma para saber lo que es el pecado

y vi bajar de un barco lo que diré

(salvo lo que no me está permitido decir a nadie)

Vi bajar a un abuelo que estornudaba mucho

Vi bajar al inventor de los billares de bolsillo

arruinado llorando

y vi bajar a un bailarín famoso que se me acercó diciéndome

-Sabes rosa mía que he venido hasta aquí

para tocar el corazón de los limpiabotas.
 
 
CARLOS EDMUNDO D´ORY
 
Tomado del blog de Jesús Jiménez Domínguez. Gracias.