El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

viernes, marzo 02, 2012

Un poema de Czseslaw Milosz

Vosotros, a quienes no pude salvar,

escuchadme.
Intentad entender estas simples palabras, ya que de otras me avergonzaría.
Os juro que en ellas no hay hechicería.
Os hablo en silencio como a una nube, como a un árbol.
Aquello que me fortaleció a mí, para vosotros fue mortal.
Confundisteis el adiós a una época con el advenimiento de una nueva -
odio confabulado de belleza lírica.
Fuerza ciega de forma completa.
He aquí un valle polaco de ríos anémicos. Y un inmenso puente
perdiéndose en la niebla. He aquí una ciudad vencida,
y el viento arroja alaridos de gaviota sobre vuestra tumba
mientras os hablo.
¿Qué clase de poesía es aquella que no salva
naciones o pueblos?
Una conspiración de mentiras oficiales.
Una tonadilla de borrachos cuyas gargantas serán cortadas de inmediato.
Una conferencia para señoritas.
He deseado la buena poesía sin saberlo,
he descubierto, ya tarde, su saludable objetivo.
En ella, y sólo en ella, encuentro salvación.
Se solía esparcir millo o alpiste sobre las tumbas
para alimentar a los muertos que volvían disfrazados de pájaros.
Aquí os dejo este libro, a vosotros que alguna vez vivisteis,
para que nunca volváis.

CZESLAW MILOSZ

(Regalo de Pablo V. V. Gracias.)