El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

jueves, diciembre 29, 2011

Ana Isabel Espinosa: Dame mantas para papá

El otro día en el face, Ana Pérez Cañamares hizo una pedida... donar mantas para un sin techo que habitaba en las inmediaciones de un estadio de futbol, porque se las habían robado durante la noche y sin ellas no podía sobrevivir.
"No pide limosna, ni dinero, solo las mantas"-decía ella, en un llamamiento que tuvo gran acogida, al menos virtual, como todo lo que se cuece en el face.
Pero hay cientos de ellos, tantos, como casapuertas o alfeizares de escaparates o como entradillas que recobequean , para hacer acomodo a cartones y cuerpos enmascarados por mantas, limpísimas, qué prodigio, con las que pretenden protegerse del frío navideño.
Miguel, el pollero de las Dunas, con sus cachetes mullidos y coloradotes, seguro que no entiende de fríos, porque en el cuartillo que cocina las tortillas de patatas y los nugetts y las croquetas, el humo lo impregna todo y el aceite burbujeante, da visos de infierno festivo.
Tampoco creo que haya muchos que frenen sus pasos por ver sin techos, porque se invisibilizan a poco que se esfuercen y a menos que defequen en el asfalto o en las cercanías de un colegio, como el que frecuentaba los bancos aledaños a los parvularios de las Dunas y Pinar hondo, no son reconocidos por el resto del gentío, con el que comparten espacio vital y se convierten –más bien-en árboles humanos, sin bolas , ni adornos navideños, solo farolas , sin luz eléctrica, con que alumbrar la noche .
Ana Perez Cañamares escribió ..."En esta ciudad de líneas rotas /de casas ocupadas por el polvo /de caretas de asesinos  /de ilustres ladrones /no sé qué hacer con el tiempo que se vuelve cáscara /que se vuelve contenedor de papeles reciclados /el mundo me da miedo".
Y es cierto, este mundo da miedo, miedo... de perder lo que tenemos, miedo.. de tener lo que tienen otros , como el cáncer de Gala o la locura de la madre de Tindaya , que la llevó a matarla antes que entregársela a su padre o darla en acogimiento o pegarse ella misma , un buen tiro , en mitad de la frente, de jodida loca, que nadie fue capaz de diagnosticar, antes que sentar tragedia.
Y Gala, sentado, agarrado a su bastón, que se le va la vida en ello, solo pena por sus perros, perros que enterró y se dolió con su muerte y perros que le sobrevivirán, para desgracia de ellos, que nunca serán queridos como los quiso él, ni querrán vivir después de que él muera, porque solo ellos nos dan lo que nosotros no damos, que ni lloramos a nuestros muertos , ni nos importa que nuestros iguales se mueran de asco, en una casapuerta o en un descampado y encima hacemos gracietas con que no podemos pagar los platos rotos de nadie , ni tenemos culpa de ellos.
El agua bendita ya no purga las ambiciones impías , ni las fotos reales, ni la memoria colectiva , porque se oxidó en los cañones alemanes que iban a la guerra y ahora a un Duque le quitan el chaqué y los desmelenan , para ponerle el traje de la selección, haciéndole bailar al ritmo que tocan los noticiarios.
Hay que ser muy desgraciado para, en víspera de Navidad, robar mantas a uno que duerme en la calle. Hay que ser muy desgraciado para tener una manta que darle y no llevársela, a toda leche.
Pero, no me extraña, me asquea, pero no me extraña, porque en este tiempo en el que el mundo nos asusta y los asesinos no usan caretas, tiempo de ilustres ladrones, con los hombres haciéndose cascara y las mujeres vendiendo su alma, ya no importan las luces de colores , que solo tapan la miseria de las almas y lo que compramos no es más que barro y latrocinio y consuelo de tontos , que no saben que solo un perro- y más si es recogido de la perrera- nos lame la mano y nos abriga el alma, solo por demostrarnos , cuánto nos ama.
ANA ISABEL ESPINOSA
 
 
(Las gracias a ella.)