El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

jueves, junio 05, 2008

Unos poemas de Javier Gil

MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA
(Valladolid)

Cuánto dolor para una fe
de santos que lloran sangre.
Una crucifixión y dos mil años
de mártires, de esposas, abnegadas
madres que lloran en madrugadas de luto.

Los colores son ahora en mi memoria
pardos, pero con un brillo enigmático.

Cuánto sufrimiento el de esta fe
para expresarse. Imagino nobles artesano
ssudando su propia sangre, pulsando
sus llagas para llagar la madera
y que lata. Cuántos aprendices muriendo
de rabia y frío y hambre para llegar
a esa lección final; tu arte
es un arte de la muerte.

BADAJO

Como el badajo toca la campana,
así el hombre chocando con la vida,
musicando los límites del mundo,
se arrastra friccionando por la tierra.

Qué inconsciencia la suya, percutir
sin saber, en verdad, que ha percutido.


A LOS MÚSICOS DEL METRO

Porque nosotros
seguimos el redil,
pero ellos quedan


POESÍA SOCIAL

Quieras o no la planta
tiene que estar ahí,
donde su voz surgió
y no donde la voz
de la nostalgia quiso
evocarla.

JAVIER GIL

(Javier tiene un blog en el que muestra su buen gusto poético: Ciudad del hombre)

2 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Ana:

En la poesía de Javier Gil sentimos la destilación de una vida interior iluminada por la morosa luz del darse y respirable en versos que son no menos que aire fresco en las alturas mesetarias.

Lento,
cabal,
apasionado,
preciso,
fértil,
justo,
crítico,
sencillo,
hondo,

estas y otras etiquetas reducen y no conducen a su expresión deliberadamente mínima, generosamente suficiente. Cómo si no quisiera contaminar, cómo si pretendiera dejar más que huella un vuelo ligero y discreto, su paso por aquí, su temblor, su esperanza.

Ana, qué buenos lazos voluntarios se suman a las involuntarias afinidades en las que nos vamos reencontrando.

MUCHAS MUCHAS MUCHAS ganas de verte y de ver a Javier.

Un beset para cada uno

Viktor

Javier Gil Martín dijo...

Mil gracias por poner mis poemitas en tu blog, están tan bien entre tan buenos poemas y poetas. Tambien a Viktor sus palabra, tan hermosas y tan inmerecidos.

Suerte por Galicia con esos recitales que me contaste...

Un abrazo a ambos...

Javier