El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

miércoles, julio 04, 2007

Piedra, corazón del mundo

Esta vez quiero recomendaros visitar una página desde la que os podéis descargar varios libros de poemas, de autores como David González, Isabel Pérez Montalbán, Jorge Riechman y Antonio Orihuela, agrupados bajo el título de Manual de Lecturas Rápidas para la Supervivencia. El último libro que me he bajado es Piedra, corazón del mundo (antología personal 1995-2000), de Antonio Orihuela, que fue publicado en su día por la Editorial Germanía. Copio aquí algunos de sus poemas. Tan buena me parece esta antología que me ha sido muy difícil seleccionar unos cuantos poemas entre todos. Seguiré subiendo más.

El descampado aún continúa allí,
pero ahora habría que atar a los críos
para que metieran el pie en una bota de la Tórtola
con suela, puntera y un extraño parche
también de plástico, a la altura del tobillo.

Los dos mejores formaban los equipos
alejándose ritualmente y volviendo
un pie tras otro,
oro,
plata,
hasta entontrarse.

Las porterías eran cuatro piedras,
los goles por alto, las faltas, los fueras y los penaltis, una tragedia
en nuestros partidos sin árbitro.

Recuerdo, después de veinet años, algún gol de aquellas tardes
y un penalti que le paró Fernando a su primo
en una estirada de palomita como jamás he vuelto a ver.

No había cronómetro en nuestros juegos que podían terminar 14 a 30.
A veces, se nos hacía de noche y seguían los goles
o era el cuchillo de algún vecino el que decidía dar por terminado el encuentro

tal y como hizo después la navaja del tiempo con todos nosotros,
niños que fuimos cuando este pueblo fue otro pueblo
tan perdido ya
como nosotros
para siempre.




Hoy he visto
el coche del Servicio Provincial
de Recogida de Perros Vagabundos.

Pero ellos no me han visto a mí
- por suerte-



Me preparé un bocadillo de jamón york.
Abrí el pan
y fui quitándole al jamón cocido
ese filo
que me han dicho
que no se come.

Miré las raspas de gelatina
y concegí el débil fantasma de mi perro,
de cómo él se lo habría comido en un instante
y de cómo me miraría con ojos agradecidos,
pidiendo más.

Me invadió luego la tristeza.
Me sentí absolutamente desolado,
perdido al pensar
que hay perros que nacen perros
y mueren personas.



Vivo en un mundo de gente encorvada,
pero nadie lo nota
porque todos viven de erguirse sobre alguien.

Vivo con gente que apaga la luz a las doce
y se marchita arrancando hojas al calendario,
pero se consuelan con otros
que ni siquiera saben
si estarán vivos al día siguiente.

Vivo rodeado de gente con sed,
mordiéndose constantemente los labios,
pero sólo cuando ya han comido.

Vivo subido a las palabras,
porque en ningún otro sitio
he encontrado casa.

7 comentarios:

Fernando dijo...

Aparte de su poesía que para todos los gustos hay, este hombre es una gran persona...eso también es importante..besos Ana.

Miriam G. dijo...

¡Gracias!

Un beso, Miriam G.

Enrique Ortiz dijo...

Coñis, Ana, cómo me gusta todos esos autores: tengo que comprar el último de Isabel, que es una autora que me gusta mucho, como otra, una tal Ana Pérez Cañamares. Un abrazo.

Miriam G. dijo...

A mi también me mola mucho esa última que has citado Enrique jejeje.

Un beso, Miriam G.

makkkafu dijo...

Me parece que el enlace esta mal, no lleva a ningún sitio, supongo que el correcto será este: http://www.nodo50.org/mlrs/

Saludossss

C.A. Makkkafu.

Jesús Alonso dijo...

Gracias por la recomendación y por estos Orihuelas

Ana Pérez Cañamares dijo...

Un beso a todos, y gracias, Makkkafu, ya está corregido.