El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

lunes, abril 30, 2007

Poema de Ángela Figuera Aymerich

BELLEZA CRUEL

Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran la tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de lo que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el miedo al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.


(Si queréis leer más poemas de esta autora, los podéis encontrar en esta página)

5 comentarios:

Malegar dijo...

Uff,que me perdonen por tener, pues ellos carecen... este poema araña, pero hay otro que se clava en el hígado "Culpa", Gracias por compartirla Ana.
Mamen.

Jesús Alonso dijo...

Otra buena recomendación, una poeta que hay que leer.

David González dijo...

Qué grandísima poeta era esta tía. Qué pedazos de poemas hay en Belleza Cruel...Abrazos, Ana...

Ana Pérez Cañamares dijo...

Me alegra coincidir contigo, David, y me alegra también que os haya gustado la invitación a Jesús y a Malegar. A mí sus poemas me parecen una maravilla.

subcubo 1.1 dijo...

¡Cuánto me alegra saber leída a mi tía-abuela! Desde siempre la escuché en casa. A mi madre le fascinaba (era su tía) y representó de un modo rotundo la libertad merecida y siempre negada que mi madre reclamaba para ella y para todas las mujeres. Para todos los seres humanos. Tal vez por ello, siempre que pudo trató de incluirla en recitales, encuentros y tertulias. Ángela reestructura lo femenino, revisa muchos de los conceptos que nutren la idea femenina, desde la creación misma (Prometeica, más que Adánica), la maternidad que se vuelve víscera y sangre (entregada al eterno fluir de la especie), hasta el llanto, la sensibilidad o la mismísima Piedad (así, con mayúsculas), ese icono que encorsetó a la mujer y su ideadesímisma en la simple función biológica de la reproducción. La reflexión poético-filosófica de Ángela es íntima y brutal al mismo tiempo, sacude y perturba. Es una generosa ventana asomada a la mujer sin piel, en carne viva. Digo "carne", carne caliente, palpitante, con sus jugos y su sexo, carne que hiede a vida misma Inter faeces et urinam nascimur, decía San Agustín y digo "viva". Cuando pide perdón de un modo tan imponente por la belleza que no sabe no hallar, el cuerpo se nos revuelve cuando entendemos además que esa belleza es irremediablemente hallada en un entorno de absoluta destrucción y miseria: La guerra y la posguerra. La maldita guerra sirvió para que las mujeres fueran exhortadas a mostrar una fortaleza que siempre les había sido vetada. Fortaleza anímica, espiritual y física. Fuerza. Creo que es el rasgo que más me pasma de su poesía. Gracias de nuevo por leerla.

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