El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

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jueves, julio 12, 2012

La mi bandera, un poema de Jorge M. Molinero

LA MI BANDERA

                                                                                        A Ana Pérez Cañamares

Esti país nun va tener bandera,
Que pa eso lu construyo yo

Pablo Texón

La mi bandera nueva
tiene el color de las cenizas
que son ahora la antigua.
Y cuando sopla el viento
no ondea arrogante, se te clava
en los ojos. Me recuerda
que es la hora
de quemar otra bandera.

La mi bandera nueva
tiene el color de las cenizas
que es ahora la antigua...



Basado en el poema El país de la derrota, del poeta asturiano Pablo Texón, musicado por Alfredo Gonzalez en su discazo doble "Dobleces"

JORGE M. MOLINERO

Publicado en su blog La juventud del otro. Muchísimas gracias.

miércoles, julio 11, 2012

Buenas intenciones, un poema de Ana Pérez Cañamares, y su traducción al portugués

BUENAS INTENCIONES

Tú pones la comida
para los gatos callejeros;
pero no sabes si son las ratas
las que dejan el plato vacío.


ANA PÉREZ CAÑAMARES
Alfabeto de cicatrices
(2010)


Boas intenções


Tu deixas comida
para os gatos vadios;
mas não sabes se são os ratos
que esvaziam o prato.

Traducción Albino Mato. En su blog Rua Das Pretas. Muchísimas gracias.

lunes, julio 02, 2012

Veinte de noviembre, un poema de Ana Pérez Cañamares, y su traducción al portugués

VEINTE DE NOVIEMBRE

Te fuiste a morir en la misma fecha
que aquel que te había jodido la vida;
nada personal por su parte:
te la jodió a ti como a tantos otros.


En el momento me pareció una coincidencia
con más mala leche que otra cosa:
una ironía fúnebre,
una carcajada de la calavera.
Pero luego pensé que tú reirías la última,
que noviembre sería el mes de las madres
que guardan la ternura y la dignidad
en un cofre rodeado de pinos y regatos;
no el mes de los que se van entre tubos,
ajenos a la muerte como estuvieron ajenos a la vida,
y que yacen incorruptos admirando
la solidez del mármol.


Una última cosa, madre:
sé por ti que hay ideas que atentan contra el corazón.
Dicho de otro modo:
tener corazón no permite tener ciertas ideas.
Y ninguna otra vida
ninguna otra muerte
me convencerá de lo contrario.


Ana Pérez Cañamares


VINTE DE NOVEMBRO


Foste morrer na mesma data
que aquele que te fodeu a vida;
nada de pessoal da parte dele,
fodeu-ta a ti como a tantos outros.


Na hora pareceu-me uma coincidência
mais infausta do que outra coisa,
uma fúnebre ironia,
uma gargalhada da caveira.
Mas depois pensei que tu ririas por último,
que Novembro seria o mês das mães
que guardam ternura e dignidade
num cofre rodeado de pinheiros e regatos,
não o mês dos que se vão entre tubos,
alheios à morte como alheios foram à vida,
jazendo incorruptos a admirar
a solidez do mármore.


Mais uma coisa, minha mãe:
por ti sei que há ideias que atentam contra o coração.
Dito de outro modo:
ter coração não permite ter certas ideias.
E nenhuma outra vida
como nenhuma outra morte
me convencerá do contrário.



Traducción de Albino Mato. De su blog Rua das pretas. Muchísimas gracias.

viernes, junio 22, 2012

Una reseña sobre En días idénticos a nubes, libro de relatos de Ana Pérez Cañamares

Por Miguel Ángel Mala
Adolescente fui, en días idénticos a nubes…
Donde habite el olvido, Luis Cernuda
Hay pocos versos más acertados en la historia de la literatura, más eficaces y certeros, porque definen como un dardo conceptos escurridizos. Ana Pérez Cañamares aprovecha una parte del verso, la que define, para dar título a este conjunto de lienzos, de duración corta en general, donde caracteres enormemente atractivos actúan en situaciones cotidianas. Y sin embargo, consigue que dichas situaciones revistan un trasfondo simbólico y nos transporten a momentos de nuestra propia vida que podríamos recordar mucho tiempo después de haber cumplido los ochenta años, en los que los días eran idénticos a nubes pasajeras, nubes que se sucedían sin descanso, como si jamás fueran a dar a un fin, porque durante la infancia –y adolescencia- uno aún tiene la impresión de que va a vivir para siempre.
Asistimos a escenas llenas de vida y de inocencia, de amor o frustración o incomprensión o un comienzo de comprensión de cosas que antes resultaban remotas, desconocidas e inasibles. Y es en la mesura, en la maestría narrativa, en una deleitable ingenuidad, donde los cuentos de este libro me recuerdan al mejor Chéjov. Por su virtuosismo en aparentar no decir nada diciéndolo todo, por su sencillez, por sus destellos de humor suave y bien templado. Por su cotidianidad, por su genio.
En mi opinión, los personajes infantiles o adolescentes se resisten a ser modelados, pues aún no se han forjado del todo, están, por así decirlo, a medio hacer en muchos aspectos, y se caracterizan por una indefinición, un vacío de experiencia, un ansia por encontrar la identidad que no ayuda demasiado a la hora de crear personajes con fuerza y autonomía. Sin embargo, si se sabe poner el acento en la forma en que se busca esa identidad, en la energía que desprenden y su práctica carencia de prejuicios, se pueden llegar a trazar las líneas de personajes poderosos, al igual que los mejores realistas del XIX, por ejemplo Dickens con esos niños tan auténticos de Oliver TwistDavid Copperfield o Grandes esperanzas.
Quizás también me recuerde a Carver, por supuesto, porque casi nadie ha sabido como él poner un corazón latiendo sobre una mesa, un corazón humano despojado del resto del cuerpo, reducido a su esencia, a su sentir primordial y definitivo, en situaciones del día a día, y hacernos sufrir o alegrarnos o compadecernos o madurar con las vivencias de otros. Como cuando, en «Caballos en la niebla», la mujer y el hombre se pelean con la certeza de que su matrimonio se ha ido a pique y nada será capaz de remediarlo. Y esos caballos en la niebla, esos caballos que surgen de la nada, como apariciones fantasmales o símbolos lorquianos de un destino de lo menos trágico, convierten sus problemas en detalles de un mundo lejano, al lado de aquella visión, de los caballos perdidos en la niebla pastando mansamente a la puerta de la casa de campo, agitando crines y cabezas peludas en tanto que devoran con meticulosidad los brotes tiernos de la hierba en medio de la noche. Algo así es el celofán del personaje Mario, de ese niño que superpone tiras de colores a una televisión para que John Wayne cabalgue sobre el arco iris. Algo así como caballos en la niebla que perfuman con su naturaleza de sueño el blanco y negro de la realidad cotidiana. Doy gracias a la autora, Ana Pérez Cañamares, por haber escrito esta maravilla.
(Texto extraído de la página Factor Crítico. !Mil gracias!)

miércoles, junio 20, 2012

15M, un poema de José Torregrosa

15M                                        
                                            A Ana Pérez Cañamares. Por ser un poema
                                                                         pendiente del hilo que cose las heridas.

Me pedí un café
en un bar de la Gran Vía.
Andaba rumiando,
como tantas veces,
cómo ser mejor persona,
olvidar el pasado,
peinar mis silencios.
De repente, un estruendo,
y gente, gente a borbotones,
rociada con porras de la policía.

---Sé que la palabra rociada
es demasiado suave,
(mejor masacrada o golpeada, que es más realista),
pero ya es costumbre
del que no protesta y ve la tele
que la violencia se la vendan
junto a la leche desnatada.
Y este poema es también
para los que no protestan.---

Seguí sentado con mi café.
Un policía me miró sorprendido
ante mi serenidad
(yo iba a terminarme mi café,
de eso estaba seguro).
Se llevó la mano a la porra
pero yo andaba removiendo
con la cucharilla el azúcar
de dentro de la taza
y su furia encontró
un grito al que perseguir.
(Los policías a veces parecen
hienas uniformadas
intentando removerle
la humanidad a un gobernante
con sus pezuñas de cuero).

Cogí el móvil
y llamé a mi madre:

“Mamá,
yo no sé qué pasa,
pero por la Gran Vía
corre la gente
y la policía detrás.”

“Ay, hijo, siempre en tu mundo.
¿Es que no lees los periódicos?
¿Es que no ves la tele?”

“No mamá,
nunca lo hago,
ya lo sabes.”

“Es la manifestación
del 15M. Sal de allí.
Te vaya a pasar algo.”

“Es que me estoy tomando
un café.”

“Bueno hijo,
haz lo que quieras,
pero no vayas a Sol.
Vete a casa.”

“Eso haré mamá. Un beso.”

Me levanté
y me dirigí a la plaza Sol
tranquilamente.
Cada vez que tropezaba
con alguien
le daba las buenas tardes.
Cada vez que el pesimismo
se subía a mis hombros
erguía la espalda
como si jugase con un niño.
Cada vez que la muerte
dentro de mi cabeza
insistía en tener razón
enseñándome su dinero
le mostraba cómo mis pies
me necesitaban;
no me gusta mucho andar,
pero mis pasos se fueron
acelerando
y mi cuerpo se agitó
como una pluma
ante un feroz estornudo
y años
de pereza y desilusión
se borraron
cuando una muchacha
en cuyos ojos
el verdadero sol
hacía sus cuentas
gritó: ¡democracia real!,
y deseé tener fuerzas
para cambiar el mundo,
sólo por ella,
lo juro,
sólo por ella,
quise tener un hijo
que fuese humano,
allí en una cabaña
junto a la típica montaña
en cuya punta nevaría
para que mi amada colgase
en la lumbre de su mirada
algún diamante,
lo juro,
por ella creí en la paz
y en la justicia
y me mezclé
con los que más tarde
fueron macerados
a golpes
mientras se
desparramaban
como azúcar
por el suelo.

Sangre secada al sol
de todos los inviernos
que ven la tele.

JOSÉ TORREGROSA

(Gracias).

martes, noviembre 15, 2011

Julio Castro sobre mí en laRepúblicaCultural

Mientras Alfonso López la presenta al inicio del evento poético ella se entretiene con una miniatura de criatura que anda jugando muy tranquila por allí, entre la gente, y llamando la atención de todo el mundo (la hija de la bailarina Lucía Marote), y Ana que prometía estar nerviosísima esta noche, realmente en ese momento se encuentra en otro mundo, el de esta niña, que seguramente es más cercano a su creación poética que el del resto de asistentes.



Cuando terminan de presentarla y se sienta a leer ante un barril de cerveza, donde ha posado sus montañas de libros de diversos autores y autoras, con señales entre las páginas, tarda un rato en descubrir que no cabe en ese hueco, en este lugar lóbrego en el que nos reunimos: “con permiso, me voy a espatarrar, porque no entro bien aquí”, dice, pero cuando le hacen hueco para que se acomode, aclara “gracias, (pero en realidad estaba más cómoda de la otra manera)”. Es parte de su continuo humor en el que mezcla los modos con las palabras, igual que hace en sus textos.



Si a Ana Pérez Cañamares le quitamos el dulce gesto de la cara, o la expresión de niña traviesa, nos queda un personaje auténtico, de esos que siempre he pensado que están al otro lado de los libros que me gustan, de la literatura o de la narrativa que tiene un interés. Cuando la leo en sus blog y demás, me parece una mujer que, con su tremenda inocencia en el modo de exponer las cosas, está más cercana al análisis profundo de la realidad que la mayoría.

(sigue aquí...)

miércoles, junio 15, 2011

Mis poemas en blogs

Lo siento, estos últimos meses he estado más despistada con este tema, y puede ser que me salte algún enlace... Si es así, y os apetece, me lo recordáis.

En la políglota revista Ila-magazine, se pueden leer varios de mis poemas, aquí. Y aquí, su selección de poetas españoles, muy interesante.

En el blog Eu passarin, de Jefferson Vasques, se pueden leer varios de mis poemas traducidos al portugués. Gracias!!!

También en portugués pueden leerse algunos de mis poemas en el blog Ruas das Pretas. Mil gracias.

En este enlace podéis ver un reportaje con fotografías del recital que di, junto a otros poetas, en la carpa de las universidades madrileñas y la uned, en la Feria del Libro de Madrid.

En Sopa de Poetes, con motivo de la entrevista que me hicieron en abril, colgaron varios de mis poemas: Generaciones, Sé que son las nueve...

El poeta Ángel González González sube a su blog un poema de Alfabeto, Extracción, y otro de la Alambrada, Herencia.

Sergio S. Taboada, en su blog Callejón Expresión, publica Capitalismo y Varsovia, dos poemas que circulan por la Red. También en ZuMo de PoEsÍa recogen este último poema, Varsovia.

Félix Menkar, en su blog Ubiku, se hace eco de la publicación aquí de los Poemas escritos a los 20 años.

jueves, abril 07, 2011

Valle Camacho...


... ilustra el comienzo de mi relato Porque okupé en Londres, que aparece en Viscerales, con esta imagen.


Más, en su blog, Valle Camacho. Muchísimas gracias.

martes, marzo 08, 2011

8 de marzo en la biblioteca del Palomeras Bajas


El pasado 8 de marzo, Roxana Popelka, Inma Luna, Sofía Castañón y yo, estuvimos de celebración con las madres y padres del colegio Palomeras Bajas, que nos invitaron a dar un recital en su Biblioteca. Fue una tarde increíble, casi mágica, diría yo. La biblioteca estaba preciosa con los manteles y las flores sobre las mesas, y olía al café y al bizcocho casero que habían preparado para nosotras. Así que hoy quiero recordarlo aquí, con la foto de arriba y con el enlace al blog de la biblioteca que habla de aquella tarde. Gracias una vez más.

miércoles, febrero 23, 2011

La crónica de Inma Luna: Viscerales y el dolor de tripa que produce la risa


(Para qué se va a poner a contar una lo que ya está dicho y bien dicho por una compañera, que encima me pone como coprotagonista de las andanzas de estas Señoras que se vuelven quinceañeras cuando están juntas. Y que lo hacen de forma tan contagiosa que ayer cuando llegué a casa mi familia pasó del Wyoming y se puso a escuchar mi crónica oral de la tarde, que estaba tan graciosa que parecía escrita por algún guionista -gracioso-. Un placer ver a tanta gente tan brillante y comprobar una vez más su generosidad.)

Viscerales y el dolor de tripa que produce la risa

Visceral no es gore, precisaba Barrueco, tan guapo y embarazado (besito para Marta). Y yo, con el dolor de tripa (que víscera más visceral no hay) de pura risa, me alegraba de oírlo porque lo que había venido leyendo en el tren rezumaba corazón, y el corazón, la portada lo sabe, es “la víscera”.
Me reía de corazón entonces, digo, porque ya venía la risa de la mañana a cuento de que le pregunto a la Cañamares por la fecha de nacimiento de una poeta; ella responde: “no lo sé, pero es joven, insultantemente joven”.
Ciertamente; encuentro por fin la fecha y coincide con el año en que nació mi hijo. Primera risa asustaíta.

Le digo a Ana por el chat: “oye, mira, que estoy pensando que tú y yo deberíamos dejar de escribir cosas como Hoy me follaría a los Reyes Magos o mis orgasmos electrodomésticos y empezar a hacer poemas sobre el paso del tiempo, la cercanía de la muerte, lo ajado…”.
Ani responde brillantemente: “Eso o crear un grupo en Facebook que se llame Señoras que escriben como si fueran jóvenes. Tengo que cerrar el chat porque me muero de la risa y estoy en la oficina.
Empieza el dolor de tripa.
Llego al encuentro visceral, qué bien ver a Barrueco después de tanto tiempo y con las cosas que han pasado. Salem, Rox, Gsús, Iñaki, Deb, Ana, Esteban (los que más a menudo nos codeamos) Alberto, Francesco, Alfonso, Marta, Julio, Eduardo, Mario… (los que estaban por conocer) Sonia y Marcelo (a los que me faltaba darles el abrazo).
La sala de la FNAC llenita y calurosa. Ana y yo que empezamos a recaudar fondos para nuestro grupo de Facebook, la risa, la risa, la risa visceral.
El relato de Ana para Viscerales se llama Porque okupe en Londres, se le ocurre otro grupo Señoras que pagan hipotecas y hablan de cuando okuparon en Londres. Más risa. El editor que dice que hay autores más jóvenes y menos jóvenes, más vivos y menos vivos. Más risa, calor, emoción, risa.
Escucho los pulmones, los hígados, los páncreas… de mis acompañantes de viaje, escucho sus corazones en un latido breve, un tapeo de los que abren el apetito.
Escucho a Marcelo Lujan que pronuncia follar y polla seseando la elle en argentino; y Ana y yo pensamos en abrir otro grupo en Facebook pero esta vez no nos atrevemos ni a ponerle nombre.
Escucho a Mario Crespo leyendo "por David González" y vemos todos a David sin su melena y sus anillos y nos encanta que se haya acercado un momentito con su espíritu visceral.
Luego, unas cañas en las terrazas parisinas que han brotado en Madrid y más risa y más convencerme de que echarle corazón a las cosas es la manera, la única manera. Gracias por invitarme a esta aventura palpitante.
Cariñito os tengo porque sois “entrañables”.

Inma Luna, en su blog De cerca nadie es normal.

jueves, febrero 17, 2011

Poema de Ricardo Bórnez


(Pincha para leer el poema que me dedicó Ricardo Bórnez. Muchas gracias)

lunes, febrero 14, 2011

Un fragmento de Los comedores de letras, de Gustavo Martín Garzo


El pasado día 28 de enero, me hicieron una entrevista para el programa de radio Mar de Fueguitos. Gorka, su conductor, me regaló además en un correo electrónico este fragmento de Los comedores de Letras, de Gustavo Martín Garzo, a cuenta de mi dolor de garganta de ese día y de las cucharaditas de miel que me tomé para hacer la entrevista. Gracias.



En una antigua escuela rabínica los maestros, para enseñar a leer, dejaban caer sobre las letras un hilo de miel. Los niños debían pasar por ellas su dedo, y llevárselo luego a los labios. Así, al tiempo que aprendían a memorizar las letras, saboreaban la miel que había en sus trazos. “El conocimiento es dulce”, esa era la enseñanza. Pero también que las letras, las palabras, eran algo más que una mera abstracción, formaban parte de la realidad. Aún más, la fundaban. La realidad estaba sostenida por las palabras. Lo que no es distinto a decir que es en las palabras donde se guardaba el verdadero sentido del mundo.

Gustavo Martín Garzo, en “Los comedores de letras”

viernes, febrero 11, 2011

y leímos en Madrid (por Isabel Bono)


y me gusta ver a ana pérez cañamares
leyendo con un pañuelo al cuello

un pañuelo que encontré en un cajón de mi suegra vaciando los armarios, y que le llevé envuelto a madriz

un pañuelo de esos que ana compra
en tiendas de segunda mano
sin tener la certeza de si son de segunda mano

ahora tiene uno de verdad

las cosas son para que se usen
las cosas son para que no dejen de tener vida las cosas siemrpe tendrán más vidas que nosotros y me gusta




ps: luis, gracias por la foto
y todo lo demás

ISABEL BONO

(Y esto lo digo yo, Ana: ¿verdad que se entiende muy bien mi alegría y el gesto de Isabel mientras me mira...? La clave: el pañuelo y las nuevas vidas. Gracias a Isa, a Alberto y también a Luis, por captarlo todo.)

martes, febrero 08, 2011

La manera de recogerse el pelo en Los papeles de Pablo Müller


Así empieza Javier Bermúdez, en el blog Los papeles de Pablo Müller, una trabajada reseña sobre Generación Bloguer. La manera de recogerse el pelo:


Durante este mes de enero Pablo Müller y Javier Bermúdez han leído La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger, de Bartleby Editores, en ocasiones en voz alta como el poema Hija, de Ana Pérez Cañamares:


Hija, si en algún momento
mientras estás ocupada en crecer
— dura y lícita tarea —
puedes mirarme a los ojos
hazlo.
No te dejes las preguntas
para cuando sea la misma voz
la que cuestiona y la que responda.
Mira que en esta familia
tenemos la dolorosa costumbre
de conocernos mejor de muertos.


Estremece.


Pasamos la vida ajustando cuentas con la familia, deseando, sufriendo y amándola, cuidándola con esfuerzo, descuidándola, y sin embargo no suele ser materia poética. Para Ana sí.


Otros poemas los leyeron en voz baja y con un lápiz con que subrayar.


(Seguid leyendo, os recomiendo esta visión pormenorizada de cada una de las 13 poetas que estamos en la antología. Muchas gracias, Javier.)


miércoles, noviembre 24, 2010

Lo que dice el poeta J. Jorge Sánchez sobre Alfabeto

(Poema visual de José Blanco: Situación.)


(I)





La ocurrencia de Roland Barthes "el grado cero de la escritura" es lo primero que me vino a la cabeza mientras leía Alfabeto de cicatrices de Ana Pérez Cañamares. Digo ocurrencia porque, en rigor, no se trata de un concepto aunque muchos culturalistas de los departamentos de literatura norteamericanos quiera considerarlo como tal. Uno es de la opinión que Barthes era un excelente escritor, original, inventivo pero poco riguroso como científico. Así, si se busca una definición clara y simple de la expresión "el grado cero de la escritura" la decepción será inevitable. Está mal definida, es ambigua e imprecisa. Sin embargo, es sugerente y ahí está su éxito.

De esta capacidad para sugerir tomo una de sus vertientes que me parece la más próxima a la que tenía en mente conforme iba avanzando por el texto de Ana (la cursiva es propia):

"Guardando las distancias, la escritura en su grado cero es en el fondo una escritura indicativa o si se quiere amodal; sería justo decir que se trata de una escritura de periodista si, precisamente, el periodismo no desarrollara por lo general formas optativas o imperativas (es decir patéticas). La nueva escritura neutra se coloca en medio de esos gritos y de esos juicios sin participar de ellos... realiza un estilo de la ausencia que es casi una ausencia ideal de estilo; la escritura se reduce pues a un modo negativo en el cual los caracteres sociales o míticos de un lenguaje se aniquilan en favor de un estado neutro e inerte de la forma; el pensamiento conserva así toda su responsabilidad, sin cubrirse con un compromiso accesorio de la forma en una Historia que no le pertenece. Si la escritura de Flaubert contiene una Ley, si la de Mallarmé postula un silencio, si otras, la de Proust, Céline, Queneau, Prévert, cada cual a su modo, se fundan en la existencia de una naturaleza social, si todas estas escrituras implican una opacidad de la forma... la escritura neutra recupera realmente la condición primera del arte clásico: la instrumentalidad"

Del batiburrillo, una idea: hay escrituras extremadamente depuradas que se acercan mucho a la mera indicación, al acto de mostrar, a una especie de ostensividad que podría, permítaseme la licencia literaria, semejar el señalamiento de una pura referencia. Pues bien, el libro de Ana es uno de los más logrados, como ejercicio de un grado cero de la escritura en la poesía narrativa, que he leído en los últimos tiempos.


(II)

Mal que nos pueda llegar a pesar, la literatura y, por supuesto, la poesía es un artificio, una construcción, una ficción en su sentido más amplio: no es el mundo, no son las cosas. Forma parte de él sí, pero es como un mapa y el mapa no es el territorio que describe, pese a que en él pueda haber mapas abandonados o apilados en la sección cartográfica de una librería de una ciudad señalada en él. Si fuera exactamente como él, si no fuera un artefacto, una convención, una selección, una modelización de la que se destacan algunos elementos en detrimento de otros, tendría -como ya señaló Borges- su misma extensión y no nos serviría para nada*.

No obstante, esta selección, esta simulación que es el arte, el lenguaje mismo, los diferentes códigos verbales y no verbales, puede ser trabajada y pulida en direcciones opuestas para describir la realidad.

Puede sofisticarse en un enroscamiento de figuras y tropos, de artificios legados por la tradición o también de innovados, buscando decir cada vez más elevando exponencialmente los recursos denotativos y connotativos. Se está entonces ante una poesía rica en metáforas y recursos estilísticos, que puede ser o no críptica en función del elevado número de desambiguaciones que sean precisas en la operación comprensiva.

Y también hay otra dirección, esa que tiende al "grado cero" del que hablaba Barthes. Una poesía que restringe al máximo el impulso retórico, que depura su construcción hasta conseguir lo máximo con lo mínimo buscando reducir -en la medida de lo posible- el discurso a su más pura condición instrumental (un horizonte, con todo, imposible).

En esa dirección encuentro Alfabeto de cicatrices soberbio y de gran mérito porque lograr que el constructo del yo poético prácticamente desaparezca para alumbrar una realidad descrita con gran finura y minuciosidad no es algo fácil. Requiere de unas destrezas poéticas y humanas que no están al alcance de todos.


* "...En aquel Imperio, el Arte, la Cartografía, logró tal perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una ciudad; y el Mapa del Imperio, toda una provincia. Con el tiempo estos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él".


(III)

La empresa de desensamblar ese artefacto que es la obra de arte y refinarlo hasta dejarlo en un puro esqueleto (la versificación más escuálida, la presencia de aquellas figuras sintácticas y semánticas realmente imprescindibles o la mínima arquitectura interna), de aproximarse al "grado cero" poético que muestra su objeto con la mayor transparencia, con el menor artificio, casi como si se tratara de un documental que esconde su montaje y realización extremadamente complejo, es uno de los aspectos más destacables de Alfabeto de cicatrices.

Huelga decir que, obviamente, el gusto de uno está vinculado a ese principio elemental que dice que cuando al leer un poema piensa que ojalá se le hubiera ocurrido a él, que ojalá lo hubiera escrito él, está ante un poema que le gusta. En ese sentido, muchos poemas de Ana (por ejemplo "En el avión", "Tarde de verano", Llos aludidos", "Todo eso" o "Mi padre se llamaba Daniel") entran en esa categoría y sólo ello valdría para que lo juzgara como uno de los libros más bellos y luminosos que he leído este año.

Es evidente que también la circunstancia de que el primer apartado, parte, capítulo o libro de Alfabeto... pueda leerlo como los poemas que hubiera escrito una de las voces protagonistas de mi Filosofía de la minucia (pueden enlazarse "Día de limpieza" con "Verdad y método", "Londres" con "Leviathan", "Tarde de domingo" con "Así hablo Zarathustra", "La agenda" con "Teoría estética" o "Bueyes" con "Crítica de la razón práctica") ayudan a este juicio.

Mas estos dos elementos subjetivos y egocéntricos se enriquecen con ese más objetivable que tiene que ver con esa capacidad de aproximarse al "grado cero". Tan sólo, desde otro lugar, había leído en estos últimos años una poesía tan capaz de suspenderse a sí misma en el empeño de mostrar la verdad de lo que acontece, del modo en que acaece: la de Gsús Bonilla (excepción hecha, por supuesto, del "maestro" Antonio Orihuela).

Ana consigue que su narratividad -o la ausencia de ella en algunos momentos- no quede presa ni en el flujo de la historia ni tampoco en las redes de las trópicas. Poesía casi instrumental como diría Barthes, limpia, cristalina por la fuerza de su desnudez, casi transparente gracias ese trabajo sobre sí misma que, insobornable, acepta llegar hasta el desvanecimiento para otorgar el espacio al mundo que abre, humilde porque no se pretende inaugural ni originaria, bella por su sobriedad, auténtica porque lo que dice está enunciado desde la conciencia que todo decir es respuesta a una interpelación.

Tan sólo le cabe a uno esperar que el reconocimiento que ya tiene perdure y que sus próximos trabajos persistan en ese camino antes de abrir nuevas rutas. Diría que, verdaderamente, tiene -como su Blog reza- el alma disponible. Que nadie se la estropee.

J. JORGE SÁNCHEZ

(En su blog Bajo la lluvia. Muchísimas gracias, por este análisis tan minucioso y en profundidad.)

jueves, noviembre 18, 2010

... y mi alma gemela, Inma Luna, cuenta así nuestra experiencia barcelonesa


(Silvia Bel, Mireia Calafell, Inma Luna, servidora, Cristina Morano,
Pipi Langstrum, Isabel Bono, M. Angels Cabré y Concha García)


Barcelona extensa, brillante y opaca, tan limpia como sucia, supo acomodar nuestras historias. Llegadas de fuera Ana Pérez Cañamares (mi Anita), Isa Bono, Cristina Morano y yo. Allí nos esperaban Mª Angels Cabré, Concha García, Silvia Bel y Mireia Calafell. Siempre se arrastra un cargamento. Se sabe cuando se chinchinean las cervezas y se saltan las lágrimas. Se sabe cuando nos encontramos en los versos de otras y nos entran picores en la lengua porque aún no lo habíamos pronunciado. Barcelona se pone a nuestros pies, a los bríos que nos hacen saltar encima de colchones tirados en aceras, cuarentonas insomnes que nos vamos muy pronto a la cama, que quedamos tumbadas por el cava y la risa, que tenemos las ganas en las venas.
Aprendo tanto de cada una de las pistas que me dais para seguir viviendo de este modo..., tanto.

INMA LUNA, en su blog De cerca nadie es normal

martes, noviembre 16, 2010

Crónica de Isabel Bono de nuestra estancia en Barcelona para el recital/mesa redonda organizado por Mujeres y Letras

(En la foto, tomada por Manuel: Concha García, Isabel Bono, APC, Cristina Morano,
Silvia Bel y Mª Angels Cabré. Faltaban Inma Luna y Mireia Calafell.)


en el bolso lo imprescindible
la cabeza llena
los pies en mis zapatos leningrad cowboys

vuelo con los ojos cerrados
las calles con los pulmones abiertos
la habitación vacía con los cinco sentidos
los míos, los suyos

y llego
y nada es mío
y lo tomo prestado
y me hundo en lo ajeno
con la facilidad de una gota de mercurio en el mercurio
y todo es mío ya para siempre

librerías, pakis, putas
negros, un sig, una monja
grafitis entre rejas, turistas entre andamios
el caos
el caos vaciándome de provincia
haciéndome una más, una menos

y caigo

quiero que los perros de goya
peleen por mi corazón!, gritaría
pero es cobi quien me mira de reojo

sin dormir, escruto la luz de este cuarto
el vacío me persigue
la ducha no termina de acompañarme

a las cinco en el hall

después, los abrazos las risas
la piel
la piel
la piel
siempre la piel ganando todas las batallas

a la hora del té una cerveza,
no dejaré que el miedo mueva mis peones
no me da la gana
no he venido a ganar
no he venido a matar a la madre ni a la reina
no he venido a comer torres ni caballos
he venido a enrocarme
he venido a dormir

no sé de qué escapo
no sé por cuánto tiempo

y son tan jóvenes
y tan guapas
y tienen tanto que dar,
y yo las miro mientras juego con las grietas
de esta mesa cuadrada
las yemas de mis dedos asintiendo
reconociendo por mí que nada es mío
por eso deseo escapar,
sin excusas

no soy bob esponja
pero a veces tengo aristas!, gritaría
pero klee, russell y doraemon me recuerdan
que los sueños pueden cumplirse
aunque uno sea insomne

micrófonos, poemas, agua mineral

una pena en los ojos de cristina
la sonrisa inmensa de ana, inmensa
silvia lanzando al aire lo que no podrá recuperar
la fuerza de inma, su dolor su dolor su dolor
mireia y su timidez tan dulce
tan dulce

los amigos con sus brazos frutales, enredándome
los amigos
los amigos
no hay mejor canción de cuna

y después las calles
y en las calles las confidencias
lo no dicho fluye por estas calles recién regadas,
los pies de tito tan descalzos
por calles que son una selva
para selva tus rizos, manuel!, pudo gritar alguien

de dónde la temperatura?, gritaría
de dónde tu piel de niña, concha?

la iluminación caminando, una vez más
ya lo dijo aguado

la iluminación es la madame de las noches
podía haber dicho mariángeles
recomponiéndose el collar años veinte

la iluminación es la madame de las noches en vela

decir noche
y bajar al sótano en busca de palabras
tus dulces palabras
y ese tipo del pelo largo, siempre ahí
en el sótano
te amo!, le gritaría
por comprobar si está vivo

dejo la 102
dejo el mendizábal atrás
dejo un sms en una cabina del aeropuerto,
me acuerdo de ti

en el bolso lo imprescindible, y dos piedras
la cabeza llena
vuelo con los ojos cerrados

y llego
y me tomas prestada
y hundo la cabeza en tu pecho
con la facilidad del mercurio en el mercurio
mi elemento favorito

y todo es mío
y todo es mío
y todo es mío ya para siempre

ISABEL BONO (Tomado de su blog Algunas cosas que leo. Si Isabel no existiera, habría que inventarla. Pero no nos saldría tan bien como la original, estoy segura)

miércoles, noviembre 03, 2010

Mis poemas y cuentos en blogs

En el blog Poetrasto, de la antología de igual nombre que han preparado Ángel Muñoz y José Naveiras, se puede leer el poema Los lobos del pasado, publicado en Alfabeto.

Fernando Sabido, en Poetas para el Siglo XXI, me dedica una exhaustiva entrada en la que puede leerse un artículo que escribí hace tiempo y que llamé Biografía literaria, en el que hago repaso de cuales fueron mis lecturas principales en la infancia y en la adolescencia, poemas de La alambrada y Alfabeto, así como haikus publicados en este blog. Muchísimas gracias, Fernando, por el trabajo y el interés que te has tomado.

En el blog Ruas das pretas, pueden leerse varios de mis poemas con sus correspondientes traducciones al portugués, por lo cual doy unas gracias enormes a su administrador y traductor, Albino M., por darle esta nueva vida a mis poemas en su bellísimo idioma. El último es Si dijera, poema de La alambrada.

En el ya longevo Hank Over, está colgado Bueyes, un poema que aparece en Alfabeto de Cicatrices.

Víktor Gómez, en el blog que lleva su nombre, publica los poemas que fueron seleccionados para aparecer en la revista Confines, en un número que él coordinó, y que pueden leerse aquí.

En el blog Escomberoides, se puede leer Si dijera, un poema de Alfabeto. Este poema también puede leerse en el blog Emma Gunst.

Ortodoncia, uno de los poemas más antiguos de La alambrada, aparece en el blog Escomberoides.

Antonio Martínez i Ferrer cuelga en Voces y miradas, Agua de lluvia, un poema de La alambrada y lo acompaña de un precioso cuadro de Hopper que no conocía. Muchas gracias.

Salvador Reyes de Cózar, en su blog A tumba abierta, me dedica una entrada y unas palabras que le agradezco de corazón.

Gracias a todos aquellos que reprodujeron en sus blogs el poema Capitalismo, que colgué aquí con motivo de la huelga general del 29S: Editorial Ultramarina Cartonera y Digital , Sociedad de Diletantes, Vientos del pueblo, Voces del extremo

sábado, octubre 30, 2010

Entrevista en El Sillón Voltaire

La poeta Sofía Castañón me entrevistó para el programa que presenta y dirige en Radio Círculo: El sillón Voltaire. Aquí puedes escucharla:


El sillón Voltaire (19.10.2010). - elsillonvoltaire's posterous http://www.facebook.com/l/94916HTa3dOPituEMpjh_X5Vacg;elsillonvoltaire.posterous.com/el-sillon-voltaire-19102010

Puedes escuchar El sillón Voltaire todos los miércoles, de 17.00 a 18.00 en Radio Círculo (100.4 FM, en Madrid) y desde la web del Círculo de Bellas Artes.

(Gracias a Sofía; disfruté mucho de su compañía, como siempre).

viernes, octubre 29, 2010

Vara recita El bar en mi cabeza

Este es el vídeo que José Manuel Vara me regaló para la presentación de Alfabeto. Muchísimas gracias.