jueves, diciembre 15, 2011

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (LXI)

61.

Y sólo tú escondes tras las cortinas
el botín que me haría cerrar las puertas.
Tu fiesta es la creación del mundo
y después ya no hay nada.
No salgáis; no llueve; no vale la pena.
Ahora toda la música suena dentro
y las flores se justifican
por la masa rosa que pisoteamos.
La mirada casual me rescata del mar de manos
de todas las palabras del mundo
traídas aquí para tumbarse y acariciarse sobre sus aristas,
para jugar con el cielo oscuro
y la llaga verdecida
para olvidar la rigurosidad de los compartimentos.
Mientras en las esquinas nos espían los hijos curiosos
celosos de sus espacios
desdeñosos y suficientes
y tu rostro se estira entre las ramas
que de repente usurpan la memoria protegida.
Fin de fiesta.
Un rumor de catedrales se abre paso
y amanece con explosión de vidrieras.
Ahora sé que contengo todo
a pesar de la multitud desafiante.

ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

2 comentarios:

  1. No salgáis;no llueve;
    no vale la pena.
    Ahora toda la música suena dentro
    y las flores se justifican
    por la masa rosa que pisoteamos.


    A mí tambien me hubiera gustado escribir estos versos cuando tenía 20 años. Tu obra merece mi respeto y admiración con acento en la o. Cuídate.

    http://animalendisturbio.blogspot.com/

    ResponderBorrar
  2. "Tu fiesta es la creación del mundo
    y después ya no hay nada".

    Desde luego estos versos me parecen los mejores...y después, hay caída, pero me sigue gustando. Un abrazo y encantado de pasarme por aquí.

    ResponderBorrar