Tropiezo con los sistemas.
Tropiezo con las empresas
(especialmente, de trabajo temporal).
Tropiezo con ministerios
y tropiezo, ay de mí, con ministros.
Tropiezo con las leyes
y,
meticulosamente, tropiezo con los jueces,
tropiezo con las armas y los traficantes
tanto como con los reyes,
tropiezo con la amargura y con la tristeza
de tu cara entre la lluvia.
Renuevo mi compromiso inquebrantable
de tropezar mil veces en la misma piedra.
este juega demasiado con los lugares comunes, como se dice... yo no soy militar, canta chinarro
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