martes, octubre 30, 2007

Ida y vuelta: poema de Antonio Gamoneda

IDA Y VUELTA

Has cruzado despacio la ciudad.
Por una vez, tú no vas a trabajar,
ni a comprar una medicina,
ni a entregar una carta:
has salido a la calle para estar en la noche.

Tienes suerte esta vez;
has sabido, esta vez, que se puede vivir
y sentir reunidas tu existencia y la noche,
y que es justo y es bello y es real respirar
en esta libertad oscura hasta las estrellas.

Y, de pronto,
has pensado en tu especia y en tu privación
y en que, todos los días de la vida,
los que no aman la noche nos ocultan
esta paz que hay entre nosotros y las cosas del mundo.

Es entonces
cuando, más que en la noche, tú vives en la cólera
y en el amor también. Y te detienes.

Desandas la ciudad y te reúnes
a otra profundidad también oscura.


(Y resulta que lo que yo intuía y apenas acertaba a balbucear en esas últimas entradas a propósito de un texto de Jorge Riechmann, me las encuentro esta mañana dichas con toda la justicia y la belleza de las que él es capaz, por el maestro Antonio Gamoneda. Y a una le dan ganas de decir amén.
De su libro Blues castellano, recientemente reeditado por Bartleby Editores).

4 comentarios:

  1. Hermoso y exactísimo poema que desconocía. Gracias por traerlo, y feliz presentación y encuentro el sábado. Será una fiesta de la poesía, sin duda.

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  2. "Y EN LO CLARO

    la desaparición de las naves
    bajo el mar

    NO DEMUESTRA

    que la historia del daño
    deje sin huerfanos

    esta orilla
    del estupor

    ESTE DIA cuya luz no vacila
    en borrarnos

    sabe del vientre fecundo
    y la sombra
    y la deriva
    ciudad sin simulacro

    PURO HUESO ROIDO
    en la desgracia del fondo
    que desde
    la orilla
    indisimulada mar no espejea,

    OCULTA
    para que siga el claro día
    rizando espumas.

    ¿Qué os diré
    si no se llegar allí
    donde la palabra
    hundida
    rescata la memoria
    de un naufragio
    entre piedras de rabia
    y espesura de liquenes?"




    Ana, mi particular relectura de Gamoneda, desde Mendez: Dos grandes Antonios.

    la vuelco en palabras prietas y aceleradas, impronta sin razón ni revisión, rotas palabras en las rocas de la inmanencia, de la reescritura que obligan los versos de Gamoneda, al 'trasluz' de Mendez.



    Cuidate buena,

    Tu Víctor

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  3. Gamoneda es TAN bueno... Escalofríos me dan.

    Saludos!

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  4. me ha gustado, ha sido como pasear por las calles desiertas de noche

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