El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

jueves, julio 05, 2012

Turismo, un poema de Antonio Díez

TURISMO


no es una broma
un anciano se ha volado
la tapa de los sesos
en la plaza del sintagma
y no será el último

no es una broma
los niños españoles
van a clase sin desayunar
y allí no hay calefacción
nada con qué resguardarse

no es una broma
en italia todo se derrumba
incluso por el terremoto
pero allí solo tienen tiempo
para pensar en sexo y vaticano

no es una broma
jóvenes portugueses en el paro
observan inquietos el océano
y piensan en ahogarse o en tsunamis
serán futuros emigrantes

no es una broma
en fráncfort alguien juega a la ruleta
y gana
en nueva york alguien juega a la ruleta
y gana
en londres alguien juega a la ruleta
y gana

no es una broma
en mallorca en el algarve
en mikonos en sicilia
los turistas ya no dan propina
miran por encima del hombro al camarero
-la sopa estaba insípida, el vino estaba ácido, etcétera-

no es una broma
es inaudito este país de bárbaros
vámonos klaus al balneario
tómame una foto junto a la cripta
úntame de crema por la espalda
llama a tu empresa
di que nos volvemos a alemania



ANTONIO DÍEZ


De su blog. Gracias.

miércoles, julio 04, 2012

Un poema de Miguel Martínez/Ateopoeta

De las túnicas jaspeadas


de la verde Europa

nos desprendemos

como un botón que cuelga

de un mínimo hilo.


Ya no quedan más subterfugios:

hay que extraer la espina albar,

erradicar el peso

que la empuja en la llaga,

acelerar la putrefacción

que coloniza

el germen. Y dar estribos

a quienes moran

en los umbrales.


Los prestidigitadores de la usura

con su disfraz ecuménico.

Los especialistas universitarios

en programar

delicadísimos banquetes

carroñeros.

La sintaxis de renglones torcidos

que disparaban certeramente

al mundo tullido y blanco de

los conceptos universales.


¿En qué títeres sin cabeza

nos habéis convertido?



MIGUEL MARTÍNEZ.
Su blog: Ateopoeta. Gracias.

martes, julio 03, 2012

LOL, un poema de José Daniel Espejo

LOL

Llevas dos semanas de quimio en el cuerpo
y tu pelo empieza a rendirse a los venenos.
Decides raparte. Al uno y medio,
y aguantar así un poco más, porque es verano,
y dan calor los pañuelos. De modo que saco
la máquina
y la pongo en marcha: caen los mechones
castaños al suelo como hojas,
no hablamos de nada hasta que ataco
la zona de la nuca, de detrás de las orejas,
donde tienes las cosquillas, y es tan raro
oírte reír, a carcajadas, decirme espera,
no puedo más, de las cosquillas, y otra vez,
y otras carcajadas, un poco demasiado
enfáticas, un poco más largas de lo común,
de las que tan bien conozco, casi iguales,
pero no: carcajadas fingidas, entonces,
casi calcadas, sin embargo. Pienso
en toda esa risa de piedra, en que querías
clavarte a las cosquillas que te hacía
la máquina en la nuca, estar ahí,
dejar de deslizarte hacia adelante. Oh, cariño,
cómo desearía concedértelo. Y también pienso
que nunca te he querido más adentro, y que me guardo
la gélida belleza de esa tarde, de tu pelo por el suelo,
de tus risas proyectiles contra las ruedas del Tiempo.

JOSÉ DANIEL ESPEJO

(De su próximo poemario, Nomenclatura. Tomado del blog Hank Over. Gracias)

lunes, julio 02, 2012

Veinte de noviembre, un poema de Ana Pérez Cañamares, y su traducción al portugués

VEINTE DE NOVIEMBRE

Te fuiste a morir en la misma fecha
que aquel que te había jodido la vida;
nada personal por su parte:
te la jodió a ti como a tantos otros.


En el momento me pareció una coincidencia
con más mala leche que otra cosa:
una ironía fúnebre,
una carcajada de la calavera.
Pero luego pensé que tú reirías la última,
que noviembre sería el mes de las madres
que guardan la ternura y la dignidad
en un cofre rodeado de pinos y regatos;
no el mes de los que se van entre tubos,
ajenos a la muerte como estuvieron ajenos a la vida,
y que yacen incorruptos admirando
la solidez del mármol.


Una última cosa, madre:
sé por ti que hay ideas que atentan contra el corazón.
Dicho de otro modo:
tener corazón no permite tener ciertas ideas.
Y ninguna otra vida
ninguna otra muerte
me convencerá de lo contrario.


Ana Pérez Cañamares


VINTE DE NOVEMBRO


Foste morrer na mesma data
que aquele que te fodeu a vida;
nada de pessoal da parte dele,
fodeu-ta a ti como a tantos outros.


Na hora pareceu-me uma coincidência
mais infausta do que outra coisa,
uma fúnebre ironia,
uma gargalhada da caveira.
Mas depois pensei que tu ririas por último,
que Novembro seria o mês das mães
que guardam ternura e dignidade
num cofre rodeado de pinheiros e regatos,
não o mês dos que se vão entre tubos,
alheios à morte como alheios foram à vida,
jazendo incorruptos a admirar
a solidez do mármore.


Mais uma coisa, minha mãe:
por ti sei que há ideias que atentam contra o coração.
Dito de outro modo:
ter coração não permite ter certas ideias.
E nenhuma outra vida
como nenhuma outra morte
me convencerá do contrário.



Traducción de Albino Mato. De su blog Rua das pretas. Muchísimas gracias.

viernes, junio 29, 2012

Los mismos errores, un poema de Jean Tarrou

LOS MISMOS ERRORES

Los amigos, la familia, siempre me andan previniendo
de no caer en los errores, de siempre, sus mismos
brocales sonrientes,
los errores de siempre en la esquina del polvo que no barres.
Los maestros me zarandean y dicen «Aguarda, Natalia,
evita reincidir en la zozobra.» Señalando en los mapas
mi deambular el borde de los círculos.
La gente del balcón me advierte a gritos del error y la caída,
pintada anda con tiza mi silueta en el asfalto,
asoman voces de alerta del sumidero urbano.
Y yo cansada de esta turba de cobardes
que no entiende
que estoy buscando siempre
errores nuevos.

JEAN TARROU


jueves, junio 28, 2012

The Bankia´s love, un poema de David Refoyo

THE BANKIA´S LOVE


Yo soy Bankia y tú eres Bankia
y nuestros hijos lo serán también
aunque, para entonces, no existamos
y todo pertenezca al botín 
del señor Botín.

Busco en mi nómina una sencilla razón
que me haga abdicar de mi condición de lector,
que me empuje a olvidarme del Mediterráneo
o de nuestros cuerpos desnudos,
presididos por la urgencia de los horarios comerciales.

No encuentro argumento lógico
para bajarme del coche y sentarme frente a la pantalla,
analizando variables de mercado y targets;
el único marketing que me interesa
es el de la seducción,
el proceso mediante el cual tendemos a juntarnos,
a decirnos cosas que ni una hipoteca
conseguiría mantener vivas.

Pienso en las playas y en los barrios altos de Lisboa,
en este calor veraniego adelantado a su tiempo
y no consigo aclarar por qué debo seguir trabajando
para el enriquecimiento de otros
que, posiblemente, nunca susurrarían:
la libertad no está en tu tarjeta de crédito
sino en el crédito que tú me otorgas
para seguir huyendo hacia adelante.


DAVID REFOYO


(De su blog: Una ciudad llamada Perdición. Gracias.)

miércoles, junio 27, 2012

Satisfacciones, un poema de Bertolt Brecht

Satisfacciones 

La primera mirada por la ventana al despertarse
el viejo libro vuelto a encontrar
rostros entusiasmados
nieve, el cambio de estaciones
el periódico
el perro
la dialéctica
ducharse, nadar
música antigua
zapatos cómodos
comprender
música nueva
escribir, plantar
viajar
cantar
ser amable.
BERTOLT BRECHT 

(De ‘Poemas y canciones’, Madrid, Alianza, 2005. Traducción jesús López Pacheco y Vicente Romano)

martes, junio 26, 2012

Presentimiento, un poema de Iván Rafael

Presentimiento
Presiento que algún día
te acercaré mi boca por el procedimiento standar
con la abertura preceptiva
y el grado de humedad inferior al máximo establecido.

Inclinación admisible.
Profundidad tolerable.
Duración limitada.

Presiento que algún día
te pondré un sello.
Te daré un beso homologado,
autorizado
por el Departamento de Afectos
del Ministerio de Industria.

Y un inspector vendrá a verificarlo
como no levantemos los labios
ahora.

IVÁN RAFAEL

(Su blog: Voz de tiza. Gracias.)

lunes, junio 25, 2012

Waiting for the big band, un poema de Alf Ölson

Waiting for the Big Bang

La cajera del supermercado cambia
cuando entra por la puerta de su curro,
cuando se cambia en el vestuario,
y se viste sus pantalones anodinos,
y sus zapatos, negros,
y su camisa listada y amarilla
con el anagrama de su empresa,
y se recoge el pelo en una soberbia trenza
pues se ha pintado rojinegras las uñas de las manos,
o se vuelve a retocar la cara antes de abrir,
salir,
llegar a su pasillo
a su caja,
su lineal.

Es entonces cuando la cajera del supermercado ha transformado por completo su personalidad
cuando cobra los yogures, el salami, el café, la docena de huevos, el pescado congelado.
No es su peinado, su ropa, su sonrisa, su cara, su rimmel, su mirada,
ha cambiado de tetas, de pestañas, de lentillas, de voz
y hasta de peso
cuando te atiende en el continuo click,
en el continuo pin,
en el continuo "¿quiere bolsa, caballero?".

La cajera del supermercado ha cambiado de paso,
de manos,
de palabras,
de moderna
y de cara
cuando te indica el pasillo exacto donde encontrar las legumbres,
el atún aquel de oferta,
el agua embotellada.

Y te has dado cuenta esta mañana cuando ibas al trabajo
ingenuo,
de ti,
inocente,
de ti,
ausente,
de ti,
hasta diría que medianamente dormido.

Y lo has percibido
entonces, solo, al verla,
cómo arañaba
la calle
caminando,
como rajaba en colores
las viejas baldosas,
cómo su mirada hendía 
lo que dejas a tu espalda
cada mañana muy temprano
ignorante...
pues nunca has prestado la debida atención a aquello que dejas todos los días
como una oración equivocada
a tu espalda,
como si ella sólo estuviera viva en aquel mar de recién duchados animales,
de prisa rápida, de cabezas dormidas, de rostros cabizbajos
y continuos.

Ella marchaba con los ojos encendidos por la mañana
y no, te puedo asegurar que no era ella
pero lo era, era más,

mucho más que ella.

Y una voz en lo más interior de tu cabeza te ha sorprendido y te decía:
"¿Sabes que es la única que espera la señal?"
"¿Sabes que es la única que espera con verdadera fe?"
"¿Sabes que acabará con todo click, con todo pin, con todo pack, con todo ¡riiiiik!?"

Ella aguarda detrás de todo expositor,
de toda caja,
de todo pasillo inmaculado,
de todo palé,
de miles y miles de galletitas saladas,
latas y latas,
vidrios al vacío,
bolsas y envasados,
de "está de oferta, prúebelo, su barra, el cambio o ¡gracias, que pase una buena tarde!"

Sólo ella aguarda... el gran BANG.

ALF ÖLSON

(De su blog Noctívagos Revista. Gracias.)

viernes, junio 22, 2012

Una reseña sobre En días idénticos a nubes, libro de relatos de Ana Pérez Cañamares

Por Miguel Ángel Mala
Adolescente fui, en días idénticos a nubes…
Donde habite el olvido, Luis Cernuda
Hay pocos versos más acertados en la historia de la literatura, más eficaces y certeros, porque definen como un dardo conceptos escurridizos. Ana Pérez Cañamares aprovecha una parte del verso, la que define, para dar título a este conjunto de lienzos, de duración corta en general, donde caracteres enormemente atractivos actúan en situaciones cotidianas. Y sin embargo, consigue que dichas situaciones revistan un trasfondo simbólico y nos transporten a momentos de nuestra propia vida que podríamos recordar mucho tiempo después de haber cumplido los ochenta años, en los que los días eran idénticos a nubes pasajeras, nubes que se sucedían sin descanso, como si jamás fueran a dar a un fin, porque durante la infancia –y adolescencia- uno aún tiene la impresión de que va a vivir para siempre.
Asistimos a escenas llenas de vida y de inocencia, de amor o frustración o incomprensión o un comienzo de comprensión de cosas que antes resultaban remotas, desconocidas e inasibles. Y es en la mesura, en la maestría narrativa, en una deleitable ingenuidad, donde los cuentos de este libro me recuerdan al mejor Chéjov. Por su virtuosismo en aparentar no decir nada diciéndolo todo, por su sencillez, por sus destellos de humor suave y bien templado. Por su cotidianidad, por su genio.
En mi opinión, los personajes infantiles o adolescentes se resisten a ser modelados, pues aún no se han forjado del todo, están, por así decirlo, a medio hacer en muchos aspectos, y se caracterizan por una indefinición, un vacío de experiencia, un ansia por encontrar la identidad que no ayuda demasiado a la hora de crear personajes con fuerza y autonomía. Sin embargo, si se sabe poner el acento en la forma en que se busca esa identidad, en la energía que desprenden y su práctica carencia de prejuicios, se pueden llegar a trazar las líneas de personajes poderosos, al igual que los mejores realistas del XIX, por ejemplo Dickens con esos niños tan auténticos de Oliver TwistDavid Copperfield o Grandes esperanzas.
Quizás también me recuerde a Carver, por supuesto, porque casi nadie ha sabido como él poner un corazón latiendo sobre una mesa, un corazón humano despojado del resto del cuerpo, reducido a su esencia, a su sentir primordial y definitivo, en situaciones del día a día, y hacernos sufrir o alegrarnos o compadecernos o madurar con las vivencias de otros. Como cuando, en «Caballos en la niebla», la mujer y el hombre se pelean con la certeza de que su matrimonio se ha ido a pique y nada será capaz de remediarlo. Y esos caballos en la niebla, esos caballos que surgen de la nada, como apariciones fantasmales o símbolos lorquianos de un destino de lo menos trágico, convierten sus problemas en detalles de un mundo lejano, al lado de aquella visión, de los caballos perdidos en la niebla pastando mansamente a la puerta de la casa de campo, agitando crines y cabezas peludas en tanto que devoran con meticulosidad los brotes tiernos de la hierba en medio de la noche. Algo así es el celofán del personaje Mario, de ese niño que superpone tiras de colores a una televisión para que John Wayne cabalgue sobre el arco iris. Algo así como caballos en la niebla que perfuman con su naturaleza de sueño el blanco y negro de la realidad cotidiana. Doy gracias a la autora, Ana Pérez Cañamares, por haber escrito esta maravilla.
(Texto extraído de la página Factor Crítico. !Mil gracias!)

jueves, junio 21, 2012

¿Manos a la obra?, un texto de Jorge Riechmann

¿Manos a la obra?

Los sindicatos no son lo que deberían ser.
Los partidos políticos no son lo que deberían ser.
Las iglesias no son lo que deberían ser.
Las asociaciones de vecinos no son lo que deberían ser.
Los clubs deportivos y culturales no son lo que deberían ser.
Los movimientos sociales alternativos no son lo que deberían ser.
Las instituciones públicas no son lo que deberían ser.
Los intelectuales no son lo que deberían ser.

Yo no soy lo que debería ser.

Hermano, hermana: aparte de señalarnos unas a otras con el dedo ¿ponemos manos a la obra?

JORGE RIECHMANN

miércoles, junio 20, 2012

15M, un poema de José Torregrosa

15M                                        
                                            A Ana Pérez Cañamares. Por ser un poema
                                                                         pendiente del hilo que cose las heridas.

Me pedí un café
en un bar de la Gran Vía.
Andaba rumiando,
como tantas veces,
cómo ser mejor persona,
olvidar el pasado,
peinar mis silencios.
De repente, un estruendo,
y gente, gente a borbotones,
rociada con porras de la policía.

---Sé que la palabra rociada
es demasiado suave,
(mejor masacrada o golpeada, que es más realista),
pero ya es costumbre
del que no protesta y ve la tele
que la violencia se la vendan
junto a la leche desnatada.
Y este poema es también
para los que no protestan.---

Seguí sentado con mi café.
Un policía me miró sorprendido
ante mi serenidad
(yo iba a terminarme mi café,
de eso estaba seguro).
Se llevó la mano a la porra
pero yo andaba removiendo
con la cucharilla el azúcar
de dentro de la taza
y su furia encontró
un grito al que perseguir.
(Los policías a veces parecen
hienas uniformadas
intentando removerle
la humanidad a un gobernante
con sus pezuñas de cuero).

Cogí el móvil
y llamé a mi madre:

“Mamá,
yo no sé qué pasa,
pero por la Gran Vía
corre la gente
y la policía detrás.”

“Ay, hijo, siempre en tu mundo.
¿Es que no lees los periódicos?
¿Es que no ves la tele?”

“No mamá,
nunca lo hago,
ya lo sabes.”

“Es la manifestación
del 15M. Sal de allí.
Te vaya a pasar algo.”

“Es que me estoy tomando
un café.”

“Bueno hijo,
haz lo que quieras,
pero no vayas a Sol.
Vete a casa.”

“Eso haré mamá. Un beso.”

Me levanté
y me dirigí a la plaza Sol
tranquilamente.
Cada vez que tropezaba
con alguien
le daba las buenas tardes.
Cada vez que el pesimismo
se subía a mis hombros
erguía la espalda
como si jugase con un niño.
Cada vez que la muerte
dentro de mi cabeza
insistía en tener razón
enseñándome su dinero
le mostraba cómo mis pies
me necesitaban;
no me gusta mucho andar,
pero mis pasos se fueron
acelerando
y mi cuerpo se agitó
como una pluma
ante un feroz estornudo
y años
de pereza y desilusión
se borraron
cuando una muchacha
en cuyos ojos
el verdadero sol
hacía sus cuentas
gritó: ¡democracia real!,
y deseé tener fuerzas
para cambiar el mundo,
sólo por ella,
lo juro,
sólo por ella,
quise tener un hijo
que fuese humano,
allí en una cabaña
junto a la típica montaña
en cuya punta nevaría
para que mi amada colgase
en la lumbre de su mirada
algún diamante,
lo juro,
por ella creí en la paz
y en la justicia
y me mezclé
con los que más tarde
fueron macerados
a golpes
mientras se
desparramaban
como azúcar
por el suelo.

Sangre secada al sol
de todos los inviernos
que ven la tele.

JOSÉ TORREGROSA

(Gracias).

martes, junio 19, 2012

Descorrer la cortina, dejarse cegar por el sol y entenderlo todo, un poema de Isabel Bono

Descorrer la cortina, dejarse cegar por el sol y entenderlo todo


qué fácil era todo
despertar en mitad de la noche
y escribir cualquier palabra
con el dedo mojado en leche
acompañar así aquella dulce oscuridad

ahora sólo hay palabras calcinadas

alguien grita
estáis todos ciegos
os han cortado las piernas, los brazos
y aun así paseais a vuestros hijos
envueltos en vuestra propia sangre
hijos que mamarán miedo
hijos que engendrarán miedo

ahora sólo hay palabras

entonces la vida era o no era
no cabía tratar de comprender
no cabía desconfiar, no había dolor
sólo piedras y erizos
su brillo sereno a la intemperie
cada vez que bajaba la marea

la vida era dejar atrás la cancela
y caminar hasta la orilla
el frío de las diez de la mañana
lamiéndome los tobillos
su rastro de sal en mis tobillos

la vida era flotar, mecerse
sin pensar en el futuro
presente tampoco había

ahora hay una grúa
partiendo el cielo en dos


ISABEL BONO

De su blog Algunas cosas que leo. Gracias.

lunes, junio 18, 2012

Atropellos, un poema de Antonio Díez

ATROPELLOS

uno ha de medir la magnitud de la tragedia
en el creciente número de animales domésticos
atropellados junto a la cinta de la autopista
 ,
y pensar que
 :
si hay familias que deciden abandonar en cualquier cruce
a los obedientes -hasta para eso- perros falderos
los agradecidos ronroneos de los gatos
las sorprendetes exóticas comadrejas
                                                        hurones
                                                                    cocodrilos
                                       ta          rán          tu          las
etc.
para poder así seguir pagando
pantallas de plasma
letras de automóviles
o préstamos al banco
 ,
¿qué se puede esperar de quien gobierna
de los que tienen poder y dinero
a quienes no siempre obedecemos
por quienes no ronroneamos
y a quienes nunca -ni siquiera- parecimos exóticos?

ANTONIO DÍEZ, en su blog.

viernes, junio 15, 2012

Un texto de Adrienne Rich

«Pienso como profesora de lengua, como alguien para quien el lenguaje significa libertad, que está tratando de ayudar a otros a liberarse a través de la palabra escrita, pero sobre todo a que aprendan a escribirla como palabra propia, personal. No puedo saber por otras personas qué es lo que necesitan liberar o cuáles son las palabras que necesitan escribir. Yo sólo puedo tratar, con ellas, de aproximarme a la historia que ellas mismas quieren contar. Siempre he asumido, y lo sigo haciendo, que la gente llega a la libertad de lenguaje a través de la lectura, antes que de la escritura, que la diferencia del tono, ritmo, vocabulario, intenciones, encontrada a lo largo de años de lectura es, sobre todo, una sugerencia de muchas posibilidades diferentes de la forma de ser. Pero mi vida cotidiana, como profesora, me enfrenta diariamente a jóvenes, hombres y mujeres, para quienes la literatura y el lenguaje han sido utilizados en su contra, para mantenerlos en su lugar, para mitificar las conductas de los otros y humillarlos a ellos; para debilitarlos»
                                 
Adrienne Rich, Sobre mentiras, secretos y silencios (traducción de Margarita Dalton), Madrid, Editorial horas y HORAS, 2011

Tomado del blog Malicia64. Gracias.

jueves, junio 14, 2012

Mis muertos, un poema de Ana Pérez Cañamares

MIS MUERTOS

Si pudiera dibujar los andares
lánguidos de Juan Carlos
cuando venía calle arriba
para esperarme. Su pelo pajizo.
Su constelación de pecas.
Cómo crecía en el aire
para hacer canasta.

Si pudiera contaros cómo
sonaba la risa de Arantxa; la forma
en que la ropa flotaba alrededor
de ella. Su tristeza
como un cáncer azul. Su entrega
de monja sin dios.

Si pudiera transmitir el brillo
de los ojos de mi madre
cuando posaba para las fotos
  • y en las fotos, nunca brillaban tanto.
Cómo expresaba su asombro
con un conato de desmayo:
“Me muero toda.” Sus caricias
como forcejeos.
Lo bien que insultaba
mi madre a la televisión.

Sé que lo habéis intentado.
Os presupongo la buena voluntad.
Pero ni de lejos, lo siento, ni de lejos.
Por eso mañana seguiré escribiendo.

ANA PÉREZ CAÑAMARES

(Felicidades, Juan Carlos, Juanky, Talo, donde estés)