El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

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lunes, noviembre 22, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (I)


13.


De las mazmorras de los cuerpos llegan voces.
Es tu hermano quien te empuja a recorrer
las veredas locas; es su voz
y la de los árboles recitando letanías.
Si su dedo te señala, eres libre,
y ya puedes golpearte con las cadenas
que antes te aprisionaban.
Ya puedes mirar cómo el bosque despierta de la dulzura,
y cómo arde, se devora y gime,
cómo olvida todo menos el cuerpo necesario
y luego, maternal, contempla la indefensión
de los cuerpos arrasados.


ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

sábado, noviembre 20, 2010

Los regalos de mujeres que nunca se terminan

20-N


Los asiduos de este blog ya conocerán estos dos poemas. Pero no puedo evitar hoy repetir el homenaje. Lo encabezo con una foto de Tolstoi, que también murió un 20-N, y que seguro que se hubiera llevado bien con mis padres.

VEINTE DE NOVIEMBRE

Te fuiste a morir en la misma fecha
que aquel que te había jodido la vida;
nada personal por su parte:
te la jodió a ti como a tantos otros.

En el momento me pareció una coincidencia
con más mala leche que otra cosa:
una ironía fúnebre,
una carcajada de la calavera.
Pero luego pensé que tú reirías la última,
que noviembre sería el mes de las madres
que guardan la ternura y la dignidad
en un cofre rodeado de pinos y regatos;
no el mes de los que se van entre tubos,
ajenos a la muerte como estuvieron ajenos a la vida,
y que yacen incorruptos admirando
la solidez del mármol.

Una última cosa, madre:
sé por ti que hay ideas que atentan contra el corazón.
Dicho de otro modo:
tener corazón no permite tener ciertas ideas.
Y ninguna otra vida
ninguna otra muerte
me convencerá de lo contrario.

(De La Alambrada de mi boca)


MI PADRE SE LLAMABA DANIEL

Lo primero que pensé fue:
se ha muerto solo
(acompañar en la muerte
es el mejor bálsamo
para la culpa)

Lo segundo que pensé:
no me ha devuelto
mi última llamada
(nunca nos planteamos
que el deseo de independencia
también puede ser hereditario)

Lo tercero: ya no tengo padres
(y al mirar atrás descubrí
que hace ya mucho tiempo
que ninguna mano
sujeta la bici que monto)

Ahora no puedo dejar de pensar:
padre, yo no estoy muerta
pero también me pierdo muchas cosas.

Ya no estoy enfadada contigo.
Cada vez que te pienso
es domingo por la mañana.
Me llevas sobre los hombros
y yo sé que vas a invitarme
a un batido de chocolate
en el bar de la barra de zinc.
Después tu mano grande se abrirá
frente a mis ojos, y me mostrará el tesoro:
una chapa de mirinda y otra de pepsi.

Cuarenta años para descubrir
que allí estaba todo ya dicho.

(De Alfabeto de Cicatrices)

sábado, noviembre 13, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XII)

12.
Yo
y el dolor nocturno de los jarrones vacíos.
Vestida de rojo para penar
la acongojante desnudez de los viajeros.
Si pudiera vivir, hablaría.
Si pudiera escapar de la mirada enferma de las flores que se ajan.
Ayudadme, porque las rendiciones necesitan de testigos.
Y yo claudico porque mi boca es un templo devorado por hormigas,
y si yo no hablo,
en los cajones renacen los rumores del bosque
con renovada ansia de cielo y perspectiva.
Maldigo el mármol que deshoja la tranquila furia de lo ordinario.
Porque yo he vivido siempre:
tras de mí, sólo tu niñez en los páramos sin sombras.

ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS VEINTE AÑOS

viernes, noviembre 05, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (XI)


11.
Un ramillete de manos ha crecido
en medio de mi espalda.
Sus raíces me hacen cosquillas
en el envés de los senos.
Son del color del teléfono callado.
Entre sus dedos de papel
hay un rumor de aire preso
en los buzones vacíos.
¿Qué será de ellas cuando yo tenga que dormir?
Llegará el día
y entonces mi espalda será una huella.
Sé que son ellas las que se extienden,
te siguen hasta crecer como hiedra por tus piernas.
Mientras tanto, su invisible presencia me calma,
su voz me adormece de pie,
pues no quiero matarlas.
Y tu imagen es el sabor que sus hojas tendrían,
mordidas entre mis cejas.

ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

miércoles, noviembre 03, 2010

Mis poemas y cuentos en blogs

En el blog Poetrasto, de la antología de igual nombre que han preparado Ángel Muñoz y José Naveiras, se puede leer el poema Los lobos del pasado, publicado en Alfabeto.

Fernando Sabido, en Poetas para el Siglo XXI, me dedica una exhaustiva entrada en la que puede leerse un artículo que escribí hace tiempo y que llamé Biografía literaria, en el que hago repaso de cuales fueron mis lecturas principales en la infancia y en la adolescencia, poemas de La alambrada y Alfabeto, así como haikus publicados en este blog. Muchísimas gracias, Fernando, por el trabajo y el interés que te has tomado.

En el blog Ruas das pretas, pueden leerse varios de mis poemas con sus correspondientes traducciones al portugués, por lo cual doy unas gracias enormes a su administrador y traductor, Albino M., por darle esta nueva vida a mis poemas en su bellísimo idioma. El último es Si dijera, poema de La alambrada.

En el ya longevo Hank Over, está colgado Bueyes, un poema que aparece en Alfabeto de Cicatrices.

Víktor Gómez, en el blog que lleva su nombre, publica los poemas que fueron seleccionados para aparecer en la revista Confines, en un número que él coordinó, y que pueden leerse aquí.

En el blog Escomberoides, se puede leer Si dijera, un poema de Alfabeto. Este poema también puede leerse en el blog Emma Gunst.

Ortodoncia, uno de los poemas más antiguos de La alambrada, aparece en el blog Escomberoides.

Antonio Martínez i Ferrer cuelga en Voces y miradas, Agua de lluvia, un poema de La alambrada y lo acompaña de un precioso cuadro de Hopper que no conocía. Muchas gracias.

Salvador Reyes de Cózar, en su blog A tumba abierta, me dedica una entrada y unas palabras que le agradezco de corazón.

Gracias a todos aquellos que reprodujeron en sus blogs el poema Capitalismo, que colgué aquí con motivo de la huelga general del 29S: Editorial Ultramarina Cartonera y Digital , Sociedad de Diletantes, Vientos del pueblo, Voces del extremo

martes, noviembre 02, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (X)


10.

Ahora sé qué contengo todo.
Nada me podrá quitar
la multitud desafiante.

ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

lunes, octubre 25, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (IX)


9.

Tú sabes
desde tu divina complacencia
que hay momentos en que lo sé todo.
O eso creo,
y tú me dejas creerlo.
Y eso nos da un aire
de niños crueles y orgullosos,
tan tierno.
Tú sabes
que toda mi vida es un intento
de parar mis pies,
volver la cabeza
y descubrir el paisaje
con un frío analítico cruzándome la vista.
Toda mi vida e sun intento fallido,
porque yo siempre tengo prisa
y dramas ridículos que representar a la carrera.



ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

lunes, octubre 18, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (VIII)


8.

Todo es tan corto
y sin embargo suficiente.


ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS
(La fotografía corresponde a una obra de Casilda García Archilla)

viernes, octubre 15, 2010

Mis poemas y cuentos en blogs

Vara se fotografía con Alfabeto de cicatrices.


El muy recomendable blog Malicia64 cuelga estos tres poemas de Alfabeto: Los árboles, El camino del error y Perdonadme que ahora juegue. Gracias, Alicia, tu blog también es un descubrimiento para mí.

En el blog Fake Plastic Trees, su administrador cuelga unos cuantos poemas, también de Alfabeto: Tantas, Los intensos, Fuerte y Andar sobre las aguas, y me pone en muy buena compañía musical...

Antonio Martínez i Ferrer, en Voces y miradas, cuelga aquel Hija con el que se abría La alambrada de mi boca...

Otra persona querida, el Kebrantaversos, le dedica una entrada a Alfabeto en su blog, y resume así su lectura:

En primer lugar agradecer el detallazo de su autora de enviarme su libro a casa por la cara. Al corazón me llegó el detalle. Y ella lo sabe. El batiburrillo de mi vida me había hecho aplazar la lectura y me he reencontrado con la Poesía de la mano de mi amiga ANA PÉREZ CAÑAMARES, a quién debemos agradecer este poemario sincero, con toques muy femeninos, y con algunos poemas, la mayoría de ellos, completamente arrebatadores. Poemas valientes, jirones de piel en estos versos.

El poeta Jorge Espina, en su Apología de la luz, sube un par de poemas de Alfabeto, acompañándolos de este texto construído a partir de versos de Alfabeto:

No la veo a ella al mirarme en el espejo, pero me redescubro a mí mismo al leer sus versos; la vergüenza de desear más de lo que poseo. El deseo de partir cada día a salvar la primavera en un autobús en el que no viajen bueyes, dirigiéndome a un lugar, donde no me acosen los lobos del pasado, un lugar donde abrazar los árboles y escucharles decir: este es tu sitio, aquí crecerá tu cosecha. Y recordar que el mar existe, que el agua se tensa y se convierte en camino.
Hemos tardado cuarenta años en comprender que no habíamos comprendido nada. Que ya estaba todo dicho y que en la muerte quizás te espera la mayor sorpresa de tu vida.
Felicidades Ana, tu casa es digna y habitable.

Jorge Espina.

Muchísimas gracias a todos.

lunes, octubre 11, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (VII)


7.

Quiero ahogarme
ahogarme en el sonido
de todas las palabras que aún no entiendo
que probablemente jamás entienda
tan bellas
tan exquisitas
como maldiciones en boca de gitano
como tu piel de ceniza
tu boca
escupiendo espuma
y con espuma levantando
inmensas salas de tortura.


ANA PÉREZ CAÑAMARES - A LOS 20 AÑOS

jueves, octubre 07, 2010

"Humo" en la web Poesía-imagen


Ya está publicada "Humo", la obra de Casilda García Archilla a partir de versos de distintos autores, en la web Poesía-imagen, de Pilar Rubio Montaner, en la sección "Los cuadernos":




Invitados quedáis.

martes, octubre 05, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (VI)


6.
Amigos, llovedme.
Venid luego a saltar en los charcos.


.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)

lunes, octubre 04, 2010

Lo que habita en el cristal, antología publicada por Groenlandia & Cinosargo Ediciones


Lo que habita en el cristal (antología jóvenes poetas españoles):

Con poemas de: José Ángel Barrueco, David González, Ana Pérez Cañamares, Eva Cabo, Luisa Fernández, Antonio Huerta, Andrés Ramón Pérez Blanco y Ana Patricia Moya

Prólogo de Daniel Rojas Pachas.


En el SCRIBD:

http://www.scribd.com/doc/38604305/Lo-que-habita-en-el-cristal

Próximamente, en la página web oficial.

(Gracias por incluirme, por ponerme en tan buena compañía y por llamarme joven!)

viernes, octubre 01, 2010

Mis poemas y cuentos en blogs (y esta vez, en la radio)

En este enlace, puede escucharse una entrevista que me hicieron en Radio Exterior de España, en la que charlamos de mis lecturas, mis libros, Londres y Gamoneda, entre otras cosas. Gracias a los responsables, fue un placer. También puede escucharse pinchando aquí abajo:


Ana Pérez Cañamares y En días idénticos a nubes(Un idioma sin fronteras)



El poeta Aldo Luis Novelli, en el blog La Sed Infinita, recoge una selección de poemas de La alambrada y Alfabeto.

Déborah Vukusic, en su blog Abeja con orejas de lobo, dedica una entrada doble a Alfabeto y a Frágil, la antología de poemas de Eva Vaz, con este título: Cicatrices frágiles.

José Ángel Barrueco, en su Escrito en el viento, publica poemas de Alfabeto, como La engañada. o Londres.

La poeta Begoña Paz publica en su blog Pernas cochas, Plato frío, un poema de La alambrada.

En el blog El futuro sin magia puede leerse Los árboles, que aparece en Alfabeto.

Y Felipe Zapico, en su blog Narciso el Valvulista, hace esta reseña de Alfabeto:


Ana Pérez Cañamares conoce el dolor de todos los colores, o eso parece después de una lectura apresurada, rápida, dolorida de su poemario Alfabeto de cicatrices.
Conocí este libro por la red, si esa tan denostada, y los versos que leí me alcanzaron, me rozaron esas zonas que duelen aunque no espantan, que te trastean las partes internas.
Conseguir el libro ha supuesto una pequeña odisea, que otro día contaré, pero desde este pasado fin de semana lo he catatado y llevado conmigo a todos los lados, a todos los sitios, ha estado en La Vecilla, y allí vió la montaña, ha estado en León y Garrafe de Torío, ahora está aquí el sur, al calorcito, pero no se ablanda, no se resquebraja, resiste todas las latitudes, altitudes y temperaturas.
Ana Pérez Cañamares, sabe del dolor, pero sabe soslayarlo en última instancia, o bebérselo, o fumárselo. Parece que a veces grita gol, y así se alivia, se alegra y la cosa no pasa a mayores.
Ana Pérez Cañamares ha estado en la sala de espera, y ha esperado, se ha cubierto el rostro del gentío, se ha puesto agua oxigenada en las heridas abiertas, pero el betadine se lo ha bebido para poder cicatrizar tanto dolor y desgarro.
Pero que nadie crea que estamos ante un lamento, un quejido, hay optimismo, y ganas de seguir hacia adelante, adelantar, seguir, soñar y tal vez esperar otra cosa diferente.
Por si no ha quedado claro este libro me ha cautivado, si puedes léelo, aunque no tengas paracetamol a mano.
En la contracubierta aparece este poema, que me permito copiar sin permiso de la editorial ni de la autora.

ALFABETO DE CICATRICES

Con pulso artificiero
escojo las palabras.
Manejo con tacto
La nitroglicerina de cada sílaba.
Por culpa de palabras mal usadas
a mi corazón lo cruza
un alfabeto de cicatrices.


(Gracias a todos)

martes, septiembre 28, 2010

Capitalismo, un poema de Ana Pérez Cañamares

CAPITALISMO





El hombre seboso y trajeado se cuela en nuestra cama cada noche

después de follarse al universo viene a susurrarnos nanas

su obsesión por nosotros no descansa nunca

en nuestros sueños nos persigue

con su disfraz de perro, de vendedor, de cura

de espiga de trigo, de pistola en el bolsillo

su disfraz de muerte, su disfraz de vida



sé que tú le gustas con ojeras

yo le pongo cachondo cuando estoy cansada

me quiere flaca aunque me tienta con chucherías

y a ti elegante aunque te duelan los huesos



me empuja a emborracharme pero no por diversión

sino para olvidar

que mis horas de ocio se cierran siempre con balance negativo



cuando estamos a punto de enfermar por agotamiento

nos premia con unas vacaciones

y nos tiende los billetes como el cazador

lanza un hueso al galgo que ahorcará mañana



me instiga a desear cosas que no necesito

aunque él nunca tiene para mí un regalo



dice que mis enemigos son aquellos

que quieren lo mismo que yo

porque no hay bastante

nunca hay bastante para todos



y nos cobra por lo que no es de nadie

por el agua de lluvia

por el sol y la arena

por los claros del bosque

y los manantiales



secuestra a mi amor durante 10 horas cada día

y cada día me lo devuelve más viejo



con sus brazos lascivos abraza a mi hija

y yo grito ¡huye!

-he visto los primeros signos de rendición

en su rostro inocente-

pero no sé mostrarle la puerta de salida



y más que mi felicidad, lo que a él le preocupa

es atisbar en mi cara un rastro de consuelo

que me permita llegar hasta la próxima tregua



cada día me pone café en los labios

para que aguante, y luego una pastilla

que me aplaque los nervios para que descanse y duerma

mientras él sigue haciendo conmigo lo que le viene en gana



(a veces se tumba sobre mí y yo con los ojos abiertos

miro al techo, y si se da cuenta me dice

que ya va siendo hora de pintarlo)



envenena la comida con que me alimenta

me prohíbe fumar mientras engorda mi ansiedad

y me quita los chupetes que podrían consolarme



provoca mi llanto

y después me obliga a maquillar las señales de la tristeza



si me pongo rebelde, ríe paternalista

cuenta que él también pasó por esa época

y mi rebeldía la rebaja a moda

que luce en camisetas los sábados por la mañana

cuando sale a comprar los cruasanes y el periódico



él me da detalle de cada asesinato, de todas las guerras

de las violaciones y los golpes de estado



pero tanta información me deja sorda y ya no escucho

los crujidos ni los llantos en voz baja

las señales del desmoronamiento



y él calla que cada muerto, cada herido

las mujeres violadas y los que sufren torturas

todos recibieron su visita antes de convertirse en lo que son ahora



se zafa de las culpas con promesas

pero yo sé que una palabra suya

bastará para condenarnos



y si desaparece es para espiar a salvo y oculto

en los bares, en los hoteles, en los baños, en las celdas



tengo que darle las gracias porque

¡tú eres una mujer moderna!, grita animoso

de las que habla inglés, trabaja en casa y en la oficina

va al gimnasio y aparenta menos edad de la que dice el dni

tienes nociones de pedagogía aunque apenas veas a tus hijos



y además fuiste bendecida con una vocación

para que puedas sentirte mejor que otras

(y yo callo que yo no quiero ser artista

si eso va a convertirme en diferente

porque ya me siento lo bastante sola

y no quiero competir en más carreras)



si muestro debilidad, susurra, todos querrán aprovecharse

(como si él dejara algo para los otros)

mejor será que despliegue arrogancia

(con todos menos con él)



de todo me habla pero no de quién recogerá los restos del naufragio

ni en qué lugar nos reuniremos los náufragos para organizarnos

para hacer un fuego, compartir la comida y quitarnos el frío



aunque antes hay que hacer acopio de fuerzas

para no abandonarse cada uno en su rincón



Un día, no sé cuándo, yo le voy a cobrar

sus cadáveres, las humillaciones

el secuestro de la inocencia

el expolio de los sueños



yo le voy a cobrar, no sé cuándo



y la primera puñalada que le voy a meter

va a ser por las caricias que no nos dimos

por los polvos que no echamos

tú y yo

cada vez que se cuela en nuestra cama

y nos dice que mañana, mañana, mañana

mañana el despertador sonará a las 6.30



y veinte minutos más de sueño

nos harán mejores soldados a su servicio



Te lo juro, mi amor. Una puñalada

por cada polvo que nos robó

y luego ya el resto, por los presos, por los indigentes

por los que dejan atrás casa y familia

por el dolor que no merecemos sufrir ni ver

por los campos arrasados

por los animales que se hacinan

por los niños que trabajan

por los ojos que se cierran por el cansancio y la muerte

por el tiempo que no volverá

por la vida que nos robaron

por la vida

mi amor

por la vida.


ANA PÉREZ CAÑAMARES

lunes, septiembre 27, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (V)


5.

Todo, está todo en los músculos del animal
y en el dulce ondular del cielo.
La intensa unidad del mármol,
la inescrutable simplicidad del agua,
la conmovedora confianza en las formas geométricas.


ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)

jueves, septiembre 23, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (IV)


4.

No olvidéis las leyes, murciélagos niños.
Las cornisas son cuna y también sepultura.


ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)

miércoles, septiembre 22, 2010

Textos en Antología del desamor - Revista Groenlandia


Dos textos de la Antología del desamor - Revista Groenlandia:


LA AMADA DEL SUPERHÉROE


Había soñado con dejarse querer, ingrávida, sintiendo cómo la apresaban y la acariciaban los hilos de seda. En lento y dulce trámite, el veneno iría venciendo sin apenas encontrar resistencia. Y por fin se entregaría como una mariposa en la red, multiplicada su levedad y su belleza infinitamente en los ojos de su captor.


Se llevó la mayor decepción de su vida cuando, para amarla, el Hombre Araña se despojó de su disfraz rojo y negro, mientras la miraba con aquellos ojos de hombre vulgarmente enamorado, que la reflejaban tal cual era.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
.
En los desfiladeros de nuestra cama
a campo abierto en el salón yo te persigo
como a un pueblo cansado y débil
te acorralo y te masacro
en vez de ser enfermera
en vez de cantar para tus tropas
en vez de disparar codo con codo
te exijo los restos de las fuerzas
que otros te arrebatan en batallas
transcurridas en despachos de 9 a 6
antes de que acabe contigo
deja que sea mío el último deseo.
Mírame a los ojos, amor:
devuélveme mi humanidad.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
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La Antología completa puede leerse/descargarse aquí.

viernes, septiembre 17, 2010

Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (III)


3.

No me encontraréis en las últimas luces.
Allí, los valientes.
En mi ventana, ninguna luz delata que pienso.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)