El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

jueves, noviembre 17, 2011

Un poema de Las sumas y los restos

Pocos saben que tengo otra hermana.


El azar nos separó al nacer.

Yo mamaba la leche de mi madre

mientras ella se secaba al sol.

Cuando perforaron mis orejas

ella sufrió la ablación del clítoris.

Follé con hombres y sufrí por todos;

a manos de uno solo se quebró ella.

Me separé, lloré, abandoné mis sueños.

Ella murió unas cuantas veces

bajo piedras, ácido, sida y malaria.

Su cuerpo se deshizo y se recompuso.

En una o dos ocasiones fue feliz de morir.

Mi hija creció; mi hermana murió en el parto.

Años después parió una niña y se la quitaron.

Yo veo mi cuerpo envejecer; ella no tiene espejo.

Me pongo cremas antiarrugas

pero toda ella es un surco.

Yo hago listas de lo que le duele:

pero ella es la que administra su dolor.
 
 
ANA PÉREZ CAÑAMARES. Las sumas y los restos. Poemario inédito.

6 comentarios:

Arruillo dijo...

Duro y real como la vida que nos rodea, aunque parezca que la tenemos lejos. Ojalá estos versos y otros similares tengan fuerza para que dejen de producirse estos hechos.
Un beso

Ana Aneiros dijo...

Duele...

GSÚS BONILLA dijo...

os-tía

Javier Bermúdez Valencia dijo...

Es muy bueno, Ana. Me revuelve la entraña

Juan Carlos Ortega dijo...

Me ha gustado mucho.

Me sorprende formalmente y me emociona su contenido.

Un saludo.

cafeconversos dijo...

Tu poesía es un arma cargada con realidad de mujer.
Gracias por disparar de vez en cuando.