martes, junio 14, 2011
Un poema de Ana Pérez Cañamares
Estás solo, sabes, a pesar de tu familia
de tu junta de accionistas, de tus secretarias
tus caballos, tu chófer, tus comparsas
estás solo si sólo quieres a tu perro
y no a todos los perros
si sólo te sonríen los niños rubios
si nunca te ha amparado la intemperie
estás solo si no imaginas el sabor del té
en un callejón de bagdad
si no sueñas la lluvia en una selva
que no te pertenece, solo
si no duelen las putas niñas
si tu madre no ha cascado un piojo
detrás de tu oreja, solo si no has sudado
ayudando en una mudanza
si no te lavas dando gracias
solo si la palabra humanidad
tiene sólo cuatro sílabas.
Pero no me das pena.
A ti no puedo imaginarte.
Sólo existe tu onda expansiva.
Tú no. Tú estás solo
y no existes.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
Publicado por
Ana Pérez Cañamares
Etiquetas:
poemas míos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

7 comentarios:
Bien solos están los hijos de perra. Pero para derrotar esas soledades con poder tenemos que estar muy juntos.
Me gusta mucho. Versos que toman partido y desnudan al poder, con belleza.
Fantástico. Maravilloso. Clarividente. Gracias. Besos.
Están solos, sí, pero existen, y nos joden lo que pueden.
Un poema lúcido y necesario.
Están solos, sí, pero existen, y nos joden lo que pueden.
Un poema lúcido y necesario.
Están solos, sí, pero existen, y nos joden lo que pueden.
Un poema lúcido y necesario.
Su onda expansiva ha hecho tanto daño, que si no existen hay que inventarlos para acabar con ellos.
Suscribo todo lo que dicen por ahí arriba.
Publicar un comentario en la entrada