Los escritores se enredan
Facebook y Twitter unen ya a autores y lectores
DANIEL ARJONA Publicado el 24/09/2010
Entraron en nuestras vidas hace un par de años, canibalizaron de inmediato nuestro tiempo y nuestra intimidad y dispararon la curiosidad por las vidas ajenas. Las redes sociales -Facebook, Twitter, etc.- han revolucionado la comunicación y han tocado muy de cerca la actividad literaria. Los escritores promocionan en ellas sus libros, cuelgan pequeñas narraciones y poemas e interactúan en tiempo real con los ávidos lectores, que por primera vez en la historia se dirigen a los autores de tú a tú.
“Tengo salmorejo para cenar, con jamón y huevo duro picado. Y son las 21,15. Una poderosa razón para despedirme por hoy. Gracias y un abrazo”. Quien despide la jornada con tan trivial y apetitosa anotación es Arturo Pérez-Reverte. Los más de 20.000 lectores seguidores de su perfil en la red social Twitter pudieron así conocer el menú casero del escritor una noche de la pasada semana.
La actividad de Pérez-Reverte en la red social en la que cada participante relata lo que le ocurre, piensa o cena es febril. Además de servirse de ella para enlazar sus artículos y anunciar novedades, responde uno a uno a todos sus seguidores, aconseja a los novelistas en ciernes acerca de cómo conjurar el miedo a la página en blanco, comenta sus preferencias literarias e incluso cuenta chistes por etapas.
Creación y cotilleo
Twitter, Facebook, Tuenti, las redes sociales han convertido la red en un gigantesco e hiperadictivo patio de vecinos donde los nativos digitales se citan, se enamoran y, en ocasiones, se matan, donde las vidas se airean como sábanas celosas y donde el Gran Hermano gasta cara de adolescente con espinillas. Escritores, editores, libreros, el mundillo literario en pleno está ahí, con mayor o menor fortuna. Los escritores españoles fueron apareciendo con cuentagotas, y descubrieron, primera a tientas y luego joviales e hiperactivos las posibilidades ilimitadas de la red social para la promoción de sus libros, como un sorprendente medio de creación literaria y, cómo no, para la satisfacción inmediata y procaz de su ego.
De hecho, los datos de las redes no hacen parecer descabellado preguntarse si acaso hay vida fuera de ellas... Facebook nació en Cambridge, Massachusetts, en 2004, como instrumento de ligoteo, y en 2010 suma 500 millones de usuarios activos. En España lo abren diariamente en sus ordenadores diez millones de personas, cinco millones y medio de ellos mujeres. Su creador, el freak adolescente Mark Zuckerberg, es a los 26 años, el más joven multimillonario de la lista Forbes, aupado sobre una fortuna de 4.000 millones de dólares, y está a punto de estrenarse un filme que glosa su exigua vida.
Sin embargo, pese a la actual ominipresencia de Facebook, todo parece indicar que Twitter recogerá en no demasiado tiempo el testigo como la más rápida y multitudinaria red social. Se sostiene en la tan peregrina cómo productiva idea de servirse de mensajes de tan sólo 140 caracteres que se muestran en el perfil de cada usuario y pueden leer y comentar todos aquellos que se hayan apuntado como seguidores suyos. Desde que Jack Dorsey fundara la empresa en 2006 ha crecido sin límite y hoy suma más de 100 millones de twitteros. Otras redes sociales son Tuenti, que arrasa entre los adolescentes o LinkedIn, para contactos entre profesionales.
Actualidad y cotilleo
Entre los escritores, Facebook es la reina. Allí se enlazan por afinidades, cotillean la actualidad literaria a cuenta del “fraude Franzen” o el risible “plagio de Houllebecq”, comentan sus lecturas diarias, anuncian, algunos machaconamente, sus últimos libros y cortapegan, como el resto de los mortales, sus fotos estivales. Twitter es notoriamente menos hollado pese a que, en realidad, su brevedad y rapidez pueden resultar mucho más adecuadas para la promoción, además de para satisfacer a los lectores más necesitados de cariño, como ejemplifica el caso de Pérez-Reverte. Y pese a que limita sus intervenciones a 140 caracteres ya existen novelas escritas a golpe de tweet, como Serial chicken, de Jordi Cervera.
Entre los autores más vendidos lo habitual no suele ser llevar en persona las riendas de su perfil en las redes. Ni siquiera actualizar sus estados con regularidad. Llevados las más de las veces por sus editores no son más -ni menos- que gigantescos foros de encuentro de entusiastas seguidores. Es el caso de Gabriel García Márquez, en cuyo rincón en Facebook se citan más de 200.000 fans. Allí, la ausencia del autor se cubre con incansables discusiones sobre sus libros, listados de obras preferidas y entrañables declaraciones de amor por sus personajes. Escribe, por ejemplo, un tal Reison Velásques:“Estoy enamorado de Remedios la Bella, no puedo respirar cuando pienso en su belleza perturbadora, que me desvela cada noche y me ahoga la angustia de pensar que un dia desaparecerá, entre las nubes al son del aleteo de las mariposas”.
La suma de amigos / seguidores es una de las características esenciales de las redes sociales y estimula la glotonería más insospechada. La página de Carlos Ruiz Zafón en Facebook tiene 25.000 seguidores. Fernando Marías cuenta con 3.630 amigos en Facebook. Incluso el pantallófobo Mario Vargas Llosa luce 20.000 seguidores en Facebook y más de 10.000 siguen sus tweets -los de quien le lleva el perfil, más bien-. Son números importantes aunque aún muy alejados de los casi 300.000 seguidores del Twitter de Palahniuk. Por no hablar de los más de 6.000.000 que siguen a Lady Gagá. Pero son amores distintos...
Demasiadas solicitudes
Sin embargo, la actividad de algunos importantes narradores en las redes resulta errática. Lorenzo Silva no actualiza su Twitter desde hace más de veinte días y su actividad anterior no superaba el comentario por mes, para decepción de su centenar de seguidores. Otros, como Jorge Volpi se han visto tal vez superados por las multitudes virtuales como muestra el hecho de que su perfil en FB avise al lector que busca su amistad que el mexicano “tiene demasiadas solicitudes pendientes”. Por contra, los hay que no paran. El peruano Ivan Thays, activísimo, no deja un hueco de las redes sin tocar y, sin embargo, su bulímica deglución de información literaria -su blog es lo primero que consultan a diario editores como Jorge Herralde- sufrió una radical mutación el pasado julio. ¿El motivo? El Mundial de Fútbol de Sudáfrica que trocó, durante todo un mes, los comentarios librescos por los de las jugadas. Minuto a minuto, sin exagerar.
Las páginas en las redes sociales de Almudena Grandes, o Javier Marías registran una actividad dispar. La de Grandes, gobernada por sus fans, cuenta con dos años de existencia, casi 3.000 seguidores y escaso movimiento. Prueba de su resonancia internacional, el rincón más visitado en Facebook de Javier Marías es italiano. Su creador explica a los más de 2.000 lectores que Marías “è considerato il più importante autore dell'attuale letteratura spagnola”.
Resulta curioso el caso de Vila-Matas. Digno de la escritura de su autor, que disfruta, gozosa, de las imposturas literarias, el fan que lleva su perfil en FB, se ve obligado a defenderse de la acusación de ser Vila-Matas: “como creador y administrador de la página fui obligado a identificarme como Enrique Vila-Matas”.
Altares de la memoria
Lugar aparte merecen los espacios, suerte de altares a la memoria, de grandes escritores ya fallecidos que se sostienen merced al esfuerzo y entusiasmo de comunidades de aguerridos lectores. En el de Miguel Delibes en Facebook le rinden homenaje más de 5.000 amigos, entre imitaciones de milanas, y declaraciones de senectud lectora -“Yo tengo 65 años, casi tantos de lectura... ¡y de locura!”-. En el de Camilo José Cela, por su parte, la discusión anda a la greña con los sesgos politizantes con que ciertos biógrafos hurtan a muchos su lectura.
Hoy es imposible imaginar a un autor anglosajón sin página en Facebook, aunque, en general los responsables de los contenidos sean sus editoriales o agentes. Así, la de Paul Auster se debe a su editor norteamericano: cuenta con 27.577 seguidores, y ofrece, además de fotosy comentarios de los fans, el vídeo de una lectura personal de Sunset Park, última novela del escritor, inédita aún en EE.UU y realizada por el propio escritor.
En cambio, es James Ellroy quien escribe sus entradas en FB, donde no duda en insultar a los lectores que se atrevan a leer sus últimas novedades, o a quienes, peor aún, ni siquiera lo intenten. Incluye 118 fotos, tres vídeos, tiene 2.139 amigos, y permite que le envíen mensajes, a la altura, a ser posible de su negro talento. La de Jonathan Franzen, el flamante autor de Freedom, en cambio, se debe a sus fans y se propone “ser la mejor colección de conocimientos compartidos sobre el tema”. Los datos biográficos que se ofrecen del autor de Las corrupciones proceden de Wikipedia, con lo que se remata el juego.
El Facebook del Nobel surafricano Coetzee es tan inquietante como él: con 3.573 desencantados seguidores, sólo tiene dos entradas, ambas del 10 de septiembre de 2008. En la segunda negaba ser el escritor, porque “no puedo ocuparme de esto”, y en la primera afirmaba que acababa de comprar la ópera de Philip Glass basada en su novela Esperando a los bárbaros: “aunque no me entusiasmó el libro, es una pieza musical excelente”. Puro Coetzee.
El popular Palahniuk
Más popular resulta el ya mencionado Chuck Palahniuk, que remite a su página oficial y que ofrece 110 fotos, cinco videos, y varios mensajes. En cambio, en Twitter, son 277.582 sus seguidores, que no dudan en comentar sus últimas entrevistas y condenar a quienes tienen la mala intención de criticar al autor de El club de la lucha.
También Stephenie Meyer bate récords en Facebook y en Twitter. Con 212.385 seguidores en FB, no depende de ella, sino de, una vez más, de sus fans. Entre sus contenidos se nos describen sus gustos musicales mientras sus seguidores se enzarzan en peleas desesperadas por defender que Crepúsculo ha acabado con Harry Potter. En Twitter, donde el numero de fans se multiplica por tres debido a la juventud de sus merodeadores, la primera medida es reenviar al curioso a la página de la escritora. Luego, hay cientos de web de fans checos, españoles, estadounidenses con sus propios fotos y debates.
Mientras, su gran rival, J. K. Rowling, disponde en FB de dos espacios con 144.046 seguidores y 71.826 seguidores, respectivamente. Desde el principio, quien escribe descubre la realidad: “Yo no soy J. K. Rowling, pero quiero que a través de esta página todos podamos demontrarle lo mucho que la amamos, a ella y a sus libros”.
El zoco y la torre de marfil
¿Cómo afecta la hipervisibilidad y la cháchara a los escritores españoles interrogados? Eloy Tizón (Madrid, 1964), cuyo perfil en Facebook es un hospitalario punto de encuentro para sus más de 600 amigos, apunta que “el excesivo contacto afecta tanto al escritor como no tener ninguno. Entre el zoco y la torre de marfil debe haber algún término medio. Facebook es una especie de gigantesca sopa de letras en permanente estado de ebullición; un pulpo; un panóptico; un escaparate que tiene mucho de espejismo”.
Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) estrena estos días novela (La luz es más antigua que el amor -Seix Barral-) y explica que se inició en las redes sociales hace unos meses: “Me gusta comprobar las afinidades electivas que dibuja y me aterra comprobar lo mal que escribe la gente en estos trances. También me espanta un poco cuando alguien escribe: Me duele la cabeza' o Anoche cené patatas rellenas'. Pero no por impudor. La gente está increiblemente ociosa; es decir, increiblemente sola”.
Asegura Fernando Marías (Bilbao, 1958) que Facebook le ha ayudado a vender “muchos” ejemplares de Todo el amor y casi toda la muerte, (Premio Primavera 2009). “Me fascina las fórmulas de comunicación que han generado las redes sociales. Para hablar de tus libros con los lectores son valiosísimas. Y también me inspiran, mi muro es bastate literario”.
“En este país se sigue escribiendo como si no existiera la televisión” (Ray Loriga. El hombre que inventó Manhattan). Idéntica afirmación, sólo que sustituyendo la “televisión” por “Internet”, ha sido enmendada en los últimos años por una nueva generación de escritores decididos a correr en el campo de juego fragmentario de la cultura de masas. No es extraño así que sean algunos de los nocilleros los más activos peripatéticos de las redes.
Agustín Fernández Mallo y Manuel Vilas, sin ir más lejos, aliñaron recientemente a cuatro manos una suerte de Manifiesto Facebook lúdico literario en el que secuenciaban las diferentes poses emocionales-estéticas-intelectuales que allí se prodigan. Vilas (Barbastro, 1962) defiende que “Facebook le ha venido bien a la literatura: ensancha y democratiza la difusión de los discursos literarios. Es un delirio, una casa del terror posmoderno. Hay vanidad, hay estrés, hay soledad, hay adicción, hay fotos, hay exhibicionismo...”.
Otro de los renovadores de la Literatura actual, Kirmen Uribe, Premio Nacional de Literatura por Bilbao-New York-Bilbao (2009) asegura que “la relación autor-lector está cambiando muchísimo. Ahora hay mucho más contacto. La red ha sido un motivo de inspiración muy importante en mi novela Bilbao-New York-Bilbao. ”.
“Amigos de la mili”
A Rafael Reig (Cangas de Onís, 1963) vacilar de número de amigos le recuerda “a aquellos tipos que tenían grandes amigos de la mili. Facebook y similares sólo sirven para hacerte perder tiempo, satisfacer las reclamaciones más banales de la vanidad y, si acaso, ligar”.
Al contrario que Reig, el escritor y ensayista Jesús Ferrero (Zamora, 1952) postula que los peligros de la red se conjuran con un control razonado de la exposición: “Las redes sociales son una especie de tam-tam de la aldea global. Lo más beneficioso es que puedo experimentar nuevas técnicas de escritura y todo clase de invenciones iconográficas y trasmitirlas inmediatamente”.
Montero Glez (Madrid, 1965), por su parte, se sirve de Facebook “para hacer propaganda de mi material. Yo me lo tomo como un juego. Al igual que cuando me iba a los billares a jugar con las máquinas de marcianitos. Es algo infatiloide, pero se trata de conectar con tus semejantes y a partir de ahí, materializar lo virtual”.
Tal vez quienes más gusten de las redes sociales con ímpetus creativos sean los poetas y, de manera especial, las jóvenes versificadoras. Y es que la Generación bloguer anda por todas partes, en las redes y en los bitácoras, cincelando versos en vivo con teclado y ratón. ¿Sus nombres? Ana Pérez Cañamares, Ana Gorría, Luna Miguel, Déborah Vukusic, Inma Luna, Rebeca Yanke...
La foto del perfil de Facebook de la poeta tinerfeña Pérez Cañamares (1968) es la de su último poemario: Alfabeto de cicatrices (Baile del Sol, 2010). Trasiega desde hace un año por allí y sabe bien de sus ventajas: “Me entero de la vida literaria de otros colegas y doy a conocer la mía; lo utilizo como trampolín para acceder a blogs y otros textos ; tengo reacciones de primera mano a mis libros. Permite una creatividad mayor de lo que pensaba en un primer momento”.
El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta
jueves, septiembre 30, 2010
Prólogo para Como Ulises en una cacharrería, un poemario de Ángel Muñoz

trato de ponerme
del lado de todos
Por lo que conozco a Ángel no podía haber elegido versos más reveladores para comenzar su poemario. Una de las primeras impresiones cuando se conoce a Ángel es que se trata de un tipo afable y conciliador; al leerle, la primera cualidad que destaca en su mirada es la de ser profundamente compasiva.
Pero la vida, esa profesora cabrona que te enseña a base de palos, se ha encargado ya de hacerle entender algo: es necesario elegir. Una cosa es comprender –ese tratar de ponerse del lado de todos- y otra muy distinta es justificar. Quien justifica todo acaba por ser injusto. No se puede estar con los yonquis y con el cura que los echa de la iglesia; no se puede estar con tu padre y con los que le dieron una paliza y lo tiraron al río. Así que Ángel se ha arriesgado a tomar partido –en realidad lo hizo hace mucho tiempo, aunque él se empeñara en seguir aspirando a la neutralidad-, a ponerse de parte de los débiles, no de forma paternalista ni políticamente correcta, sino huyendo de tópicos e idealismos, haciéndolo a la manera de los auténticos valientes: mostrando, para empezar, su propia debilidad, sus contradicciones, sus egoísmos y cobardías. Y el que esté libre de pecado, por favor, que no escriba poesía.
Ángel -siempre con vocación de minoritario: elegido el último para los partidos de fútbol, vocacionalmente indio en las batallas entre vaqueros y pieles rojas- a pesar de todo ha crecido sin rencores. Podría haber renegado o haberse conformado con su esencia de animal de periferia: pero si eres listo –y alguien que recuerda con detalle, probablemente lo es- lo que harás será apostar fuerte. Y cada superviviente que cuenta su historia es una victoria para los que estamos deseosos de aprender y recordar de su mano.
Hay nostalgia en este viaje, pero no una nostalgia sin condiciones: quizá las mejores meriendas eran las de antes, pero los viejos amigos pueden haberse convertido en perfectos gilipollas. El viaje a Ítaca no es un camino idílico, ni siquiera en sus primeras fases; si se es honesto con los recuerdos, tampoco el regreso a la infancia es un viaje de placer. Ángel se piensa muy bien qué vale la pena guardar en la mochila, para que sea lo menos posible lo que le lastre en el viaje.
Y en este viaje con poca carga, la poesía se desnuda también, sin apenas lirismos ni figuras retóricas. Es en el propio relato cuando los hechos aislados, al sumarse, se convierten en otra cosa, en un discurso con un sentido más profundo. Las anécdotas se van tejiendo hasta convertirse en metáfora que las supera y enriquece. En su poema los indios son indios, pero unos cuantos poemas después, caemos en la cuenta de que los hay que siempre seguirán siendo indios, como siempre habrá alguien que les recalifique la pradera, les extermine los bisontes, los recluya en reservas y encima les acuse de ser diferentes y autoexcluirse. Sobre los pantalones su madre remienda parches fruto de las peleas con los otros críos del barrio, pero los parches se van convirtiendo en cicatrices, unas más visibles que otras, como la que cruza, mira por dónde, el dedo corazón, ese dedo que tiene un bonito nombre, pero que sirve para mandar a tomar por culo a los indeseables. Las pelotas que los chavales mayores mandar recoger a los pequeños son también las pelotas que les faltan a esos aprendices de matones para jugarse la vida o las rodillas. La anécdota se convierte en mucho más, por obra y gracia de las conexiones entre las palabras, entre las historias, y terminan por sobrevolar lo personal para hablar de todos. Y así, cada anécdota acaba siendo un parte de guerra.
Es de esta manera, con estas relaciones entre el poema y algo más, y las de los poemas entre sí, como este libro captura la esencia de la poesía. Porque para mí la poesía es sobre todo la expresión de las ligaduras que unen las cosas de este mundo (y los que quieran pueden hacer una lectura mística de esta idea, aunque no sea necesario irse tan lejos). Por eso, la poesía tiene esta capacidad de salvarnos del vacío: porque lo que hace es lanzar hilos y tejer redes entre los seres, los objetos, las ideas, las emociones. Redes que se convierten en redes de apoyo, de denuncia, de consuelo. La poesía expresa el eco de las voces que se llaman para curarnos de la soledad, para cantar la maravilla y llorar el horror de vivir esta vida bella y terriblemente injusta. Por eso este libro es poesía: porque teje una red que salva del silencio y la invisibilidad a seres vulnerables y asustados. Tiende cuerdas entre recuerdos y reflexiones, entre pasado y presente, entre razones e impulsos, entre los que nos creemos a salvo y los que ya han sido condenados – reivindicados aquí, al convertirse en poema.
Ángel ha optado por no maquillar sus palabras, y hay en su desnudez un punto de crueldad con el lector; para nuestro consuelo, lo equilibra con una sencillez que acompaña sin arrogancias. No se pone por encima de nadie, va al paso con el lector, no se convierte en héroe: el único heroísmo es estar aquí y contarlo todo, hablar del del Chichas y el Binchu que fuimos, de los que se perdieron y lo que perdimos, y recordar que si hoy hemos llegado hasta aquí se debe a las elecciones que tomamos, pero también a los azares que nos favorecieron. Y así será en cualquier camino a Ítaca: seguir decidiendo, seguir exponiéndonos a la suerte.
Y si Ángel no se hace el héroe, algo que hay también que agradecerle es que no se hace el poeta. Hay en este libro una naturalidad que no se imita. No hay afectaciones líricas pero tampoco imposturas de otra índole. El libro está plagado de coloquialismos y tacos, que resultan normales cuando descubrimos que quien habla es un chaval de barrio que se dirige al chaval de barrio que fuimos. Aquí las madres (o la vida) no dan golpes, sino hostias. Las cosas son, o se ponen, feas de cojones. Esto es Aluche, y Leganés, y el Pozo. Esto es el puto mundo real.
Pero en el mundo real, gracias a Ulises y a los dioses, es posible conservar una mirada de niño, que rebusca los tesoros entre la basura: las chapas entre las cabezas de gamba rechupeteadas, la novia que le ruega a uno que aparte su miseria y su insomnio porque, sencillamente, tiene que hacer pis. Igual que cuando el poeta está jodido siempre tiene tiempo de mirar al que está más jodido que él, cuando la mierda amenaza con ahogarnos, siempre se puede rescatar un tesoro que nos salve. Porque no hay triunfo comparable al de captar de repente la ternura en una escena cotidiana. Ángel, cariño, quítate de en medio que me meo. Ante eso, uno sólo puede apartarse y volver a la cama a dormir, sin sueños quizá, pero agradecido al cuerpo que abraza.
Estos poemas están constantemente apelando a esa esperanza básica, el primer rayo de luz que puede hacer que saquemos la cabeza fuera de la cueva en la que nos escondemos: una voz que nos diga que no estamos solos. Nadie en su sano juicio se atrevería a mirar de frente y pelear con la vida a no ser que escuche estas palabras: estoy contigo. Sobre lo que venga después, no hay engaño: si quieres luchar, tienes que abandonar la comodidad, y disponerte a reflexionar, actuar, decidir. Decidir una y otra vez cuál es tu lugar, sin importar que cuando no se está acostumbrado a pelear, o mejor dicho, cuando lo que nos hace tener que partirnos la cara son las circunstancias y no nuestra naturaleza, lo más probable es que casi siempre salgamos cobrando. Luego ya vendrán las madres, la poesía, nuestras novias o amigos a levantarnos.
No sé a vosotros, pero a mí me tranquiliza saber que hay tipos como Ángel, y si hubiéramos compartido infancia y juventud me hubiera gustado compartir bando. Qué coño, aún somos jóvenes, todavía hay ganas de juegos y peleas, y sí, estamos en el mismo bando. Sea para llegar a Ítaca o hasta el bar de la esquina, que quizá son lo mismo.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
del lado de todos
Por lo que conozco a Ángel no podía haber elegido versos más reveladores para comenzar su poemario. Una de las primeras impresiones cuando se conoce a Ángel es que se trata de un tipo afable y conciliador; al leerle, la primera cualidad que destaca en su mirada es la de ser profundamente compasiva.
Pero la vida, esa profesora cabrona que te enseña a base de palos, se ha encargado ya de hacerle entender algo: es necesario elegir. Una cosa es comprender –ese tratar de ponerse del lado de todos- y otra muy distinta es justificar. Quien justifica todo acaba por ser injusto. No se puede estar con los yonquis y con el cura que los echa de la iglesia; no se puede estar con tu padre y con los que le dieron una paliza y lo tiraron al río. Así que Ángel se ha arriesgado a tomar partido –en realidad lo hizo hace mucho tiempo, aunque él se empeñara en seguir aspirando a la neutralidad-, a ponerse de parte de los débiles, no de forma paternalista ni políticamente correcta, sino huyendo de tópicos e idealismos, haciéndolo a la manera de los auténticos valientes: mostrando, para empezar, su propia debilidad, sus contradicciones, sus egoísmos y cobardías. Y el que esté libre de pecado, por favor, que no escriba poesía.
Ángel -siempre con vocación de minoritario: elegido el último para los partidos de fútbol, vocacionalmente indio en las batallas entre vaqueros y pieles rojas- a pesar de todo ha crecido sin rencores. Podría haber renegado o haberse conformado con su esencia de animal de periferia: pero si eres listo –y alguien que recuerda con detalle, probablemente lo es- lo que harás será apostar fuerte. Y cada superviviente que cuenta su historia es una victoria para los que estamos deseosos de aprender y recordar de su mano.
Hay nostalgia en este viaje, pero no una nostalgia sin condiciones: quizá las mejores meriendas eran las de antes, pero los viejos amigos pueden haberse convertido en perfectos gilipollas. El viaje a Ítaca no es un camino idílico, ni siquiera en sus primeras fases; si se es honesto con los recuerdos, tampoco el regreso a la infancia es un viaje de placer. Ángel se piensa muy bien qué vale la pena guardar en la mochila, para que sea lo menos posible lo que le lastre en el viaje.
Y en este viaje con poca carga, la poesía se desnuda también, sin apenas lirismos ni figuras retóricas. Es en el propio relato cuando los hechos aislados, al sumarse, se convierten en otra cosa, en un discurso con un sentido más profundo. Las anécdotas se van tejiendo hasta convertirse en metáfora que las supera y enriquece. En su poema los indios son indios, pero unos cuantos poemas después, caemos en la cuenta de que los hay que siempre seguirán siendo indios, como siempre habrá alguien que les recalifique la pradera, les extermine los bisontes, los recluya en reservas y encima les acuse de ser diferentes y autoexcluirse. Sobre los pantalones su madre remienda parches fruto de las peleas con los otros críos del barrio, pero los parches se van convirtiendo en cicatrices, unas más visibles que otras, como la que cruza, mira por dónde, el dedo corazón, ese dedo que tiene un bonito nombre, pero que sirve para mandar a tomar por culo a los indeseables. Las pelotas que los chavales mayores mandar recoger a los pequeños son también las pelotas que les faltan a esos aprendices de matones para jugarse la vida o las rodillas. La anécdota se convierte en mucho más, por obra y gracia de las conexiones entre las palabras, entre las historias, y terminan por sobrevolar lo personal para hablar de todos. Y así, cada anécdota acaba siendo un parte de guerra.
Es de esta manera, con estas relaciones entre el poema y algo más, y las de los poemas entre sí, como este libro captura la esencia de la poesía. Porque para mí la poesía es sobre todo la expresión de las ligaduras que unen las cosas de este mundo (y los que quieran pueden hacer una lectura mística de esta idea, aunque no sea necesario irse tan lejos). Por eso, la poesía tiene esta capacidad de salvarnos del vacío: porque lo que hace es lanzar hilos y tejer redes entre los seres, los objetos, las ideas, las emociones. Redes que se convierten en redes de apoyo, de denuncia, de consuelo. La poesía expresa el eco de las voces que se llaman para curarnos de la soledad, para cantar la maravilla y llorar el horror de vivir esta vida bella y terriblemente injusta. Por eso este libro es poesía: porque teje una red que salva del silencio y la invisibilidad a seres vulnerables y asustados. Tiende cuerdas entre recuerdos y reflexiones, entre pasado y presente, entre razones e impulsos, entre los que nos creemos a salvo y los que ya han sido condenados – reivindicados aquí, al convertirse en poema.
Ángel ha optado por no maquillar sus palabras, y hay en su desnudez un punto de crueldad con el lector; para nuestro consuelo, lo equilibra con una sencillez que acompaña sin arrogancias. No se pone por encima de nadie, va al paso con el lector, no se convierte en héroe: el único heroísmo es estar aquí y contarlo todo, hablar del del Chichas y el Binchu que fuimos, de los que se perdieron y lo que perdimos, y recordar que si hoy hemos llegado hasta aquí se debe a las elecciones que tomamos, pero también a los azares que nos favorecieron. Y así será en cualquier camino a Ítaca: seguir decidiendo, seguir exponiéndonos a la suerte.
Y si Ángel no se hace el héroe, algo que hay también que agradecerle es que no se hace el poeta. Hay en este libro una naturalidad que no se imita. No hay afectaciones líricas pero tampoco imposturas de otra índole. El libro está plagado de coloquialismos y tacos, que resultan normales cuando descubrimos que quien habla es un chaval de barrio que se dirige al chaval de barrio que fuimos. Aquí las madres (o la vida) no dan golpes, sino hostias. Las cosas son, o se ponen, feas de cojones. Esto es Aluche, y Leganés, y el Pozo. Esto es el puto mundo real.
Pero en el mundo real, gracias a Ulises y a los dioses, es posible conservar una mirada de niño, que rebusca los tesoros entre la basura: las chapas entre las cabezas de gamba rechupeteadas, la novia que le ruega a uno que aparte su miseria y su insomnio porque, sencillamente, tiene que hacer pis. Igual que cuando el poeta está jodido siempre tiene tiempo de mirar al que está más jodido que él, cuando la mierda amenaza con ahogarnos, siempre se puede rescatar un tesoro que nos salve. Porque no hay triunfo comparable al de captar de repente la ternura en una escena cotidiana. Ángel, cariño, quítate de en medio que me meo. Ante eso, uno sólo puede apartarse y volver a la cama a dormir, sin sueños quizá, pero agradecido al cuerpo que abraza.
Estos poemas están constantemente apelando a esa esperanza básica, el primer rayo de luz que puede hacer que saquemos la cabeza fuera de la cueva en la que nos escondemos: una voz que nos diga que no estamos solos. Nadie en su sano juicio se atrevería a mirar de frente y pelear con la vida a no ser que escuche estas palabras: estoy contigo. Sobre lo que venga después, no hay engaño: si quieres luchar, tienes que abandonar la comodidad, y disponerte a reflexionar, actuar, decidir. Decidir una y otra vez cuál es tu lugar, sin importar que cuando no se está acostumbrado a pelear, o mejor dicho, cuando lo que nos hace tener que partirnos la cara son las circunstancias y no nuestra naturaleza, lo más probable es que casi siempre salgamos cobrando. Luego ya vendrán las madres, la poesía, nuestras novias o amigos a levantarnos.
No sé a vosotros, pero a mí me tranquiliza saber que hay tipos como Ángel, y si hubiéramos compartido infancia y juventud me hubiera gustado compartir bando. Qué coño, aún somos jóvenes, todavía hay ganas de juegos y peleas, y sí, estamos en el mismo bando. Sea para llegar a Ítaca o hasta el bar de la esquina, que quizá son lo mismo.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
(más información en el blog de Ángel Muñoz, Voltios, Desde las lindes del sur. Un honor para mí escribir el prólogo a este pedazo de poemario.)
Señoras, un poema de Cristina Morano

SEÑORAS
Por las mañanas acostumbro
a pasar por la cafetería,
me tomo dos cafés -uno contra mi espalda-
entre las limpiadoras que se duermen
sobre su propio desayuno.
Al otro lado de la barra
conversan las señoras,
las dueñas de las tiendas de mi barrio;
se llaman por teléfono,
son admiradas por ejecutivos,
hacen planes para pintarse las uñas.
Sus ojos no contienen desamparo,
sus cerebros no se deshacen
enhebrando palabras, ni átomos, ni perlas.
Las sigo y compro el Marie Claire,
las imitio, fijo que soy respetable
en la cola del supermercado.
CRISTINA MORANO
El arte de agarrarse, La Bella Varsovia, 2010
Por las mañanas acostumbro
a pasar por la cafetería,
me tomo dos cafés -uno contra mi espalda-
entre las limpiadoras que se duermen
sobre su propio desayuno.
Al otro lado de la barra
conversan las señoras,
las dueñas de las tiendas de mi barrio;
se llaman por teléfono,
son admiradas por ejecutivos,
hacen planes para pintarse las uñas.
Sus ojos no contienen desamparo,
sus cerebros no se deshacen
enhebrando palabras, ni átomos, ni perlas.
Las sigo y compro el Marie Claire,
las imitio, fijo que soy respetable
en la cola del supermercado.
CRISTINA MORANO
El arte de agarrarse, La Bella Varsovia, 2010
Etiquetas:
poemas de otros
miércoles, septiembre 29, 2010
martes, septiembre 28, 2010
Capitalismo, un poema de Ana Pérez Cañamares
CAPITALISMO
El hombre seboso y trajeado se cuela en nuestra cama cada noche
después de follarse al universo viene a susurrarnos nanas
su obsesión por nosotros no descansa nunca
en nuestros sueños nos persigue
con su disfraz de perro, de vendedor, de cura
de espiga de trigo, de pistola en el bolsillo
su disfraz de muerte, su disfraz de vida
sé que tú le gustas con ojeras
yo le pongo cachondo cuando estoy cansada
me quiere flaca aunque me tienta con chucherías
y a ti elegante aunque te duelan los huesos
me empuja a emborracharme pero no por diversión
sino para olvidar
que mis horas de ocio se cierran siempre con balance negativo
cuando estamos a punto de enfermar por agotamiento
nos premia con unas vacaciones
y nos tiende los billetes como el cazador
lanza un hueso al galgo que ahorcará mañana
me instiga a desear cosas que no necesito
aunque él nunca tiene para mí un regalo
dice que mis enemigos son aquellos
que quieren lo mismo que yo
porque no hay bastante
nunca hay bastante para todos
y nos cobra por lo que no es de nadie
por el agua de lluvia
por el sol y la arena
por los claros del bosque
y los manantiales
secuestra a mi amor durante 10 horas cada día
y cada día me lo devuelve más viejo
con sus brazos lascivos abraza a mi hija
y yo grito ¡huye!
-he visto los primeros signos de rendición
en su rostro inocente-
pero no sé mostrarle la puerta de salida
y más que mi felicidad, lo que a él le preocupa
es atisbar en mi cara un rastro de consuelo
que me permita llegar hasta la próxima tregua
cada día me pone café en los labios
para que aguante, y luego una pastilla
que me aplaque los nervios para que descanse y duerma
mientras él sigue haciendo conmigo lo que le viene en gana
(a veces se tumba sobre mí y yo con los ojos abiertos
miro al techo, y si se da cuenta me dice
que ya va siendo hora de pintarlo)
envenena la comida con que me alimenta
me prohíbe fumar mientras engorda mi ansiedad
y me quita los chupetes que podrían consolarme
provoca mi llanto
y después me obliga a maquillar las señales de la tristeza
si me pongo rebelde, ríe paternalista
cuenta que él también pasó por esa época
y mi rebeldía la rebaja a moda
que luce en camisetas los sábados por la mañana
cuando sale a comprar los cruasanes y el periódico
él me da detalle de cada asesinato, de todas las guerras
de las violaciones y los golpes de estado
pero tanta información me deja sorda y ya no escucho
los crujidos ni los llantos en voz baja
las señales del desmoronamiento
y él calla que cada muerto, cada herido
las mujeres violadas y los que sufren torturas
todos recibieron su visita antes de convertirse en lo que son ahora
se zafa de las culpas con promesas
pero yo sé que una palabra suya
bastará para condenarnos
y si desaparece es para espiar a salvo y oculto
en los bares, en los hoteles, en los baños, en las celdas
tengo que darle las gracias porque
¡tú eres una mujer moderna!, grita animoso
de las que habla inglés, trabaja en casa y en la oficina
va al gimnasio y aparenta menos edad de la que dice el dni
tienes nociones de pedagogía aunque apenas veas a tus hijos
y además fuiste bendecida con una vocación
para que puedas sentirte mejor que otras
(y yo callo que yo no quiero ser artista
si eso va a convertirme en diferente
porque ya me siento lo bastante sola
y no quiero competir en más carreras)
si muestro debilidad, susurra, todos querrán aprovecharse
(como si él dejara algo para los otros)
mejor será que despliegue arrogancia
(con todos menos con él)
de todo me habla pero no de quién recogerá los restos del naufragio
ni en qué lugar nos reuniremos los náufragos para organizarnos
para hacer un fuego, compartir la comida y quitarnos el frío
aunque antes hay que hacer acopio de fuerzas
para no abandonarse cada uno en su rincón
Un día, no sé cuándo, yo le voy a cobrar
sus cadáveres, las humillaciones
el secuestro de la inocencia
el expolio de los sueños
yo le voy a cobrar, no sé cuándo
y la primera puñalada que le voy a meter
va a ser por las caricias que no nos dimos
por los polvos que no echamos
tú y yo
cada vez que se cuela en nuestra cama
y nos dice que mañana, mañana, mañana
mañana el despertador sonará a las 6.30
y veinte minutos más de sueño
nos harán mejores soldados a su servicio
Te lo juro, mi amor. Una puñalada
por cada polvo que nos robó
y luego ya el resto, por los presos, por los indigentes
por los que dejan atrás casa y familia
por el dolor que no merecemos sufrir ni ver
por los campos arrasados
por los animales que se hacinan
por los niños que trabajan
por los ojos que se cierran por el cansancio y la muerte
por el tiempo que no volverá
por la vida que nos robaron
por la vida
mi amor
por la vida.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
El hombre seboso y trajeado se cuela en nuestra cama cada noche
después de follarse al universo viene a susurrarnos nanas
su obsesión por nosotros no descansa nunca
en nuestros sueños nos persigue
con su disfraz de perro, de vendedor, de cura
de espiga de trigo, de pistola en el bolsillo
su disfraz de muerte, su disfraz de vida
sé que tú le gustas con ojeras
yo le pongo cachondo cuando estoy cansada
me quiere flaca aunque me tienta con chucherías
y a ti elegante aunque te duelan los huesos
me empuja a emborracharme pero no por diversión
sino para olvidar
que mis horas de ocio se cierran siempre con balance negativo
cuando estamos a punto de enfermar por agotamiento
nos premia con unas vacaciones
y nos tiende los billetes como el cazador
lanza un hueso al galgo que ahorcará mañana
me instiga a desear cosas que no necesito
aunque él nunca tiene para mí un regalo
dice que mis enemigos son aquellos
que quieren lo mismo que yo
porque no hay bastante
nunca hay bastante para todos
y nos cobra por lo que no es de nadie
por el agua de lluvia
por el sol y la arena
por los claros del bosque
y los manantiales
secuestra a mi amor durante 10 horas cada día
y cada día me lo devuelve más viejo
con sus brazos lascivos abraza a mi hija
y yo grito ¡huye!
-he visto los primeros signos de rendición
en su rostro inocente-
pero no sé mostrarle la puerta de salida
y más que mi felicidad, lo que a él le preocupa
es atisbar en mi cara un rastro de consuelo
que me permita llegar hasta la próxima tregua
cada día me pone café en los labios
para que aguante, y luego una pastilla
que me aplaque los nervios para que descanse y duerma
mientras él sigue haciendo conmigo lo que le viene en gana
(a veces se tumba sobre mí y yo con los ojos abiertos
miro al techo, y si se da cuenta me dice
que ya va siendo hora de pintarlo)
envenena la comida con que me alimenta
me prohíbe fumar mientras engorda mi ansiedad
y me quita los chupetes que podrían consolarme
provoca mi llanto
y después me obliga a maquillar las señales de la tristeza
si me pongo rebelde, ríe paternalista
cuenta que él también pasó por esa época
y mi rebeldía la rebaja a moda
que luce en camisetas los sábados por la mañana
cuando sale a comprar los cruasanes y el periódico
él me da detalle de cada asesinato, de todas las guerras
de las violaciones y los golpes de estado
pero tanta información me deja sorda y ya no escucho
los crujidos ni los llantos en voz baja
las señales del desmoronamiento
y él calla que cada muerto, cada herido
las mujeres violadas y los que sufren torturas
todos recibieron su visita antes de convertirse en lo que son ahora
se zafa de las culpas con promesas
pero yo sé que una palabra suya
bastará para condenarnos
y si desaparece es para espiar a salvo y oculto
en los bares, en los hoteles, en los baños, en las celdas
tengo que darle las gracias porque
¡tú eres una mujer moderna!, grita animoso
de las que habla inglés, trabaja en casa y en la oficina
va al gimnasio y aparenta menos edad de la que dice el dni
tienes nociones de pedagogía aunque apenas veas a tus hijos
y además fuiste bendecida con una vocación
para que puedas sentirte mejor que otras
(y yo callo que yo no quiero ser artista
si eso va a convertirme en diferente
porque ya me siento lo bastante sola
y no quiero competir en más carreras)
si muestro debilidad, susurra, todos querrán aprovecharse
(como si él dejara algo para los otros)
mejor será que despliegue arrogancia
(con todos menos con él)
de todo me habla pero no de quién recogerá los restos del naufragio
ni en qué lugar nos reuniremos los náufragos para organizarnos
para hacer un fuego, compartir la comida y quitarnos el frío
aunque antes hay que hacer acopio de fuerzas
para no abandonarse cada uno en su rincón
Un día, no sé cuándo, yo le voy a cobrar
sus cadáveres, las humillaciones
el secuestro de la inocencia
el expolio de los sueños
yo le voy a cobrar, no sé cuándo
y la primera puñalada que le voy a meter
va a ser por las caricias que no nos dimos
por los polvos que no echamos
tú y yo
cada vez que se cuela en nuestra cama
y nos dice que mañana, mañana, mañana
mañana el despertador sonará a las 6.30
y veinte minutos más de sueño
nos harán mejores soldados a su servicio
Te lo juro, mi amor. Una puñalada
por cada polvo que nos robó
y luego ya el resto, por los presos, por los indigentes
por los que dejan atrás casa y familia
por el dolor que no merecemos sufrir ni ver
por los campos arrasados
por los animales que se hacinan
por los niños que trabajan
por los ojos que se cierran por el cansancio y la muerte
por el tiempo que no volverá
por la vida que nos robaron
por la vida
mi amor
por la vida.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
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poemas míos
Huelga, un poema de Gioconda Belli
HUELGA
Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.
Quiero una huelga
de obreros de palomas
de chóferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.
Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.
Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.
GIOCONDA BELLI
(Tomado del blog de Vicent Camps, El blog de la poesía recitada. Gracias.)
Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.
Quiero una huelga
de obreros de palomas
de chóferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.
Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.
Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.
GIOCONDA BELLI
(Tomado del blog de Vicent Camps, El blog de la poesía recitada. Gracias.)
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poemas de otros
lunes, septiembre 27, 2010
La poesía como un arte insurgente, un poema de Lawrence Ferlinghetti (IV)
A través del arte, dale un orden al caos de la vida.
Crea nuevas noticias.
Escribe más allá del tiempo.
Reinventa la idea de la verdad.
Reinventa la idea de la belleza.
En la primera luz intensidad poética.
En la noche intensidad trágica.
Escucha el rumor de las hojas y la música de la lluvia.
Apoya tu oreja sobre el suelo y escucha el movimiento de la tierra, el surgimiento del mar, y los lamentos de los animales que están muriendo.
Concibe el amor más allá del sexo.
Cuestiona todo y a todo el mundo, incluyendo a Sócrates, que cuestionó todo.
Cuestiona a “Dios” y a sus amiguitos en la tierra.
Sé subversivo, cuestionando constantemente la realidad y el status quo.
Esfuérzate en cambiar al mundo de tal manera que ya no habrá necesidad de ser un disidente.
Hiphopea y rapea tu camino hacia la liberación.
Intenta ser un animal que canta, que se ha transformado en el proxeneta de un rey pacifista.
Lee entre las vidas y escribí entre las líneas.
LAWRENCE FERLINGHETTI (continuará...)
Crea nuevas noticias.
Escribe más allá del tiempo.
Reinventa la idea de la verdad.
Reinventa la idea de la belleza.
En la primera luz intensidad poética.
En la noche intensidad trágica.
Escucha el rumor de las hojas y la música de la lluvia.
Apoya tu oreja sobre el suelo y escucha el movimiento de la tierra, el surgimiento del mar, y los lamentos de los animales que están muriendo.
Concibe el amor más allá del sexo.
Cuestiona todo y a todo el mundo, incluyendo a Sócrates, que cuestionó todo.
Cuestiona a “Dios” y a sus amiguitos en la tierra.
Sé subversivo, cuestionando constantemente la realidad y el status quo.
Esfuérzate en cambiar al mundo de tal manera que ya no habrá necesidad de ser un disidente.
Hiphopea y rapea tu camino hacia la liberación.
Intenta ser un animal que canta, que se ha transformado en el proxeneta de un rey pacifista.
Lee entre las vidas y escribí entre las líneas.
LAWRENCE FERLINGHETTI (continuará...)
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poemas de otros
viernes, septiembre 24, 2010
Unos haikus de Guillermo Gil
.
HAIKU
Sonido de agua.
Mi verano recuerda
tu primer amor.
.
HAIKU
Huye en la noche
con sus hijas a cuestas.
Seis pies desnudos.
.
HAIKU
La primavera
aún más se intensifica
en tu ojo verde.
.
GUILLERMO GIL. Inéditos.
HAIKU
Sonido de agua.
Mi verano recuerda
tu primer amor.
.
HAIKU
Huye en la noche
con sus hijas a cuestas.
Seis pies desnudos.
.
HAIKU
La primavera
aún más se intensifica
en tu ojo verde.
.
GUILLERMO GIL. Inéditos.
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jueves, septiembre 23, 2010
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (IV)

4.
No olvidéis las leyes, murciélagos niños.
Las cornisas son cuna y también sepultura.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)
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miércoles, septiembre 22, 2010
Textos en Antología del desamor - Revista Groenlandia

Dos textos de la Antología del desamor - Revista Groenlandia:
LA AMADA DEL SUPERHÉROE
Había soñado con dejarse querer, ingrávida, sintiendo cómo la apresaban y la acariciaban los hilos de seda. En lento y dulce trámite, el veneno iría venciendo sin apenas encontrar resistencia. Y por fin se entregaría como una mariposa en la red, multiplicada su levedad y su belleza infinitamente en los ojos de su captor.
Se llevó la mayor decepción de su vida cuando, para amarla, el Hombre Araña se despojó de su disfraz rojo y negro, mientras la miraba con aquellos ojos de hombre vulgarmente enamorado, que la reflejaban tal cual era.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
.
En los desfiladeros de nuestra cama
a campo abierto en el salón yo te persigo
como a un pueblo cansado y débil
te acorralo y te masacro
en vez de ser enfermera
en vez de cantar para tus tropas
en vez de disparar codo con codo
te exijo los restos de las fuerzas
que otros te arrebatan en batallas
transcurridas en despachos de 9 a 6
antes de que acabe contigo
deja que sea mío el último deseo.
Mírame a los ojos, amor:
devuélveme mi humanidad.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES
.
La Antología completa puede leerse/descargarse aquí.
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martes, septiembre 21, 2010
Presentación de los números 5 y 6 de Es hora de embriagarse, con poesía
El próximo día 22 de septiembre se llevará a cabo la presentación de los números 5 y 6 de la revista poética Es hora de embriagarse,con poesía.
Será a las 21:30 en el Calvario Bar (C/Calvario, 16, Lavapiés Madrid).
Nos gustaría muchísimo que acudierais a la cita. Habrá lectura de versos a cargo de los propios autores y autoras y se podrán adquirir los ejemplares de la revista. Habrá alguna sorpresa y presentaremos nuevos proyectos que están en marcha.
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La poesía como un arte insurgente, un poema de Lawrence Ferlinghetti (III)
Tienes que desarrollar una visión amplia, cada mirada un atisbo del mundo. Expresa la vasta claridad del mundo exterior, el sol que nos ve a todos, la luna que derrama sus sombras sobre nosotros, los quietos estanques en los jardines, sauces donde canta el oculto zorzal, el atardecer que cae sobre las riberas del río, y los grandes espacios que se abren hacia el horizonte sobre el mar... la alta marea y el canto de la garza real... Y la gente, sí, la gente, en toda la tierra, hablando las lenguas de Babel. A todas ellas dales una voz.
Tienes que decidir si el canto de los pájaros canta el éxtasis o la desesperación, así sabrás si eres un poeta trágico o lírico.
Si aspiras a ser un poeta, descubrí una nueva manera para que los mortales habiten la tierra.
Si aspiras a ser un poeta, inventa un nuevo lenguaje que todos puedan entender.
Si aspiras a ser un poeta, habla las nuevas verdades, aquellas que el mundo no puede negar.
Si aspiras a ser un poeta, esfuérzate en transcribir la conciencia de la raza.
LAWRENCE FERLINGHETTI (continuará...)
Tienes que decidir si el canto de los pájaros canta el éxtasis o la desesperación, así sabrás si eres un poeta trágico o lírico.
Si aspiras a ser un poeta, descubrí una nueva manera para que los mortales habiten la tierra.
Si aspiras a ser un poeta, inventa un nuevo lenguaje que todos puedan entender.
Si aspiras a ser un poeta, habla las nuevas verdades, aquellas que el mundo no puede negar.
Si aspiras a ser un poeta, esfuérzate en transcribir la conciencia de la raza.
LAWRENCE FERLINGHETTI (continuará...)
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lunes, septiembre 20, 2010
Me paso las noches comiendo manzanas, un poema de Batania
Me paso las noches comiendo manzanas,
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
y le voy preguntando a cada una
cómo volaré ahora,
cuándo será mi tiempo,
en qué reloj Iratxe sin Iratxe.
¿Nuestra relación? Ya lo he dicho: no
había relación, vivíamos en el aire,
con tabiques de pladur y techos de bálago,
reproches y trenes cruzando dormitorios,
paellas quemándose y petunias caducadas.
No pudimos domar nuestro amor,
no supimos llevarlo hacia nada.
Sucedió que yo era el poema del andamio:
me pasé diecisiete años cayendo.
Si tardé tanto en llegar hasta el suelo
fue porque me tiró de lo más alto,
pues me había alzado a cotas que ignoraba.
Y no, niego el rumor, no soy un caballo:
creo que me confunden con mi padre,
él sí sabía correr contra el viento.
Y sí, es cierto: ella nunca será
de las que aman a un solo hombre
o se conforman con un solo amor,
ella desprecia a mujeres tan pobres.
Yo la veía más alta que Lilia Brik.
Más alta que Elsa Triolet.
Más alta que Leonor o Matilde Urrutia.
Más alta que Cintia o que Laura, que Gala o Beatriz.
¿Sabéis una cosa? Nunca llegaré a poeta,
pero reniego de los quijotes que inventan amadas,
reniego de los poetas que se adornan con musas,
reniego de ellos,
yo sólo escribo en directo
de la mujer que sufro en directo,
Iratxe nunca será literatura.
Me paso las noches comiendo manzanas,
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
a cada poco una pregunta, etc.
Qué haré. Cómo escaparé de esta.
Cómo caerá la lluvia sin Iratxe.
Cómo abriré la puerta sin Iratxe.
Cómo vendrá octubre sin Iratxe.
Cómo será Iratxe sin Iratxe.
BATANIA, de su blog Neorrabioso.
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
y le voy preguntando a cada una
cómo volaré ahora,
cuándo será mi tiempo,
en qué reloj Iratxe sin Iratxe.
¿Nuestra relación? Ya lo he dicho: no
había relación, vivíamos en el aire,
con tabiques de pladur y techos de bálago,
reproches y trenes cruzando dormitorios,
paellas quemándose y petunias caducadas.
No pudimos domar nuestro amor,
no supimos llevarlo hacia nada.
Sucedió que yo era el poema del andamio:
me pasé diecisiete años cayendo.
Si tardé tanto en llegar hasta el suelo
fue porque me tiró de lo más alto,
pues me había alzado a cotas que ignoraba.
Y no, niego el rumor, no soy un caballo:
creo que me confunden con mi padre,
él sí sabía correr contra el viento.
Y sí, es cierto: ella nunca será
de las que aman a un solo hombre
o se conforman con un solo amor,
ella desprecia a mujeres tan pobres.
Yo la veía más alta que Lilia Brik.
Más alta que Elsa Triolet.
Más alta que Leonor o Matilde Urrutia.
Más alta que Cintia o que Laura, que Gala o Beatriz.
¿Sabéis una cosa? Nunca llegaré a poeta,
pero reniego de los quijotes que inventan amadas,
reniego de los poetas que se adornan con musas,
reniego de ellos,
yo sólo escribo en directo
de la mujer que sufro en directo,
Iratxe nunca será literatura.
Me paso las noches comiendo manzanas,
pequeñas y sabrosas, variedad royal gala,
a cada poco una pregunta, etc.
Qué haré. Cómo escaparé de esta.
Cómo caerá la lluvia sin Iratxe.
Cómo abriré la puerta sin Iratxe.
Cómo vendrá octubre sin Iratxe.
Cómo será Iratxe sin Iratxe.
BATANIA, de su blog Neorrabioso.
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viernes, septiembre 17, 2010
Plan 9 del Espacio Exterior aterriza en Madrid

Estimados amigos:
El próximo sábado, 18 de septiembre, presentaremos en Madrid
Plan 9 del Espacio Exterior
http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/
El próximo sábado, 18 de septiembre, presentaremos en Madrid
Plan 9 del Espacio Exterior
http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/
el nuevo número de Vinalia Trippers.
Casi un centenar de autores, entre narradores, poetas e ilustradores colaboran en esta décima entrega del fanzine, dedicado en esta ocasión a la ciencia ficción y literatura marciana:
http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com/2010/08/plan-9-en-diario-de-leon.html
Casi un centenar de autores, entre narradores, poetas e ilustradores colaboran en esta décima entrega del fanzine, dedicado en esta ocasión a la ciencia ficción y literatura marciana:
http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com/2010/08/plan-9-en-diario-de-leon.html
La revista incluye 32 relatos inéditos ilustrados, una fotonovela original de Hvaldez y un suplemento de Poemash dedicado a Raúl Núñez, además de una portada despleglable a todo color del maestro del cómic Miguel Ángel Martín.
Para celebrarlo, hemos preparado una gran fiesta en La Casa de los Jacintos (Arganzuela 11, La Latina, Madrid) con música en directo, jam de lecturas, proyecciones de vídeos y otras sorpresas marcianas que nos gustaría compartir con vosotros.
Para celebrarlo, hemos preparado una gran fiesta en La Casa de los Jacintos (Arganzuela 11, La Latina, Madrid) con música en directo, jam de lecturas, proyecciones de vídeos y otras sorpresas marcianas que nos gustaría compartir con vosotros.
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Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (III)

3.
No me encontraréis en las últimas luces.
Allí, los valientes.
En mi ventana, ninguna luz delata que pienso.
No me encontraréis en las últimas luces.
Allí, los valientes.
En mi ventana, ninguna luz delata que pienso.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS 20 AÑOS)
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jueves, septiembre 16, 2010
Mis poemas y cuentos en blogs
Estelle Talavera Baudet cuelga un poema de Alfabeto, Las piedras, en su blog 27 paraguas.
Cosas de la vida, me he encontrado hace poco con el primer poema de La alambrada, traducido al catalán, y por supuesto me ha hecho muchísima ilusión. Apareció a finales del 2008 y yo no tenía ni idea. Gracias al traductor/a.
Ángel Rodríguez, Voltios, cuelga el poema La pregunta en su blog Desde las lindes del sur.
En el blog Hank Over (!larga vida!) se han hecho eco de la publicación de Alfabeto y en esta ocasión cuelgan un poema de Alfabeto que se llama Autorretratos, y que está dedicado a mi amigo el poeta Lluís Pons Mora.
Los árboles, otro poema de Alfabeto, aparece en el blog ...puntos de inflexión..., junto con una preciosa foto.
En el blog Avive el seso puede leerse Buenas intenciones, un poema de Alfabeto que también está en La manera de recogerse el pelo.
A la vuelta de las vacaciones, me encuentro con que mi querida Casilda Diletante tiene varios obsequios para mí: una fotografía de un poema mío que los dueños cooperativistas del bar El Penicilino, en Valladolid, copiaron en una pizarra y dejaron expuesto varios días a la puerta de su local; una entrada dedicada a Alfabeto con algunos poemas y versos sueltos, que acompaña con fotografías de un artefacto construído por ella a partir de los títulos de La alambrada y Alfabeto, obra que podéis ver arriba en las fotos. Mil gracias, es un honor para mis poemas servirte de inspiración.
Cosas de la vida, me he encontrado hace poco con el primer poema de La alambrada, traducido al catalán, y por supuesto me ha hecho muchísima ilusión. Apareció a finales del 2008 y yo no tenía ni idea. Gracias al traductor/a.
Ángel Rodríguez, Voltios, cuelga el poema La pregunta en su blog Desde las lindes del sur.
En el blog Hank Over (!larga vida!) se han hecho eco de la publicación de Alfabeto y en esta ocasión cuelgan un poema de Alfabeto que se llama Autorretratos, y que está dedicado a mi amigo el poeta Lluís Pons Mora.
Los árboles, otro poema de Alfabeto, aparece en el blog ...puntos de inflexión..., junto con una preciosa foto.
En el blog Avive el seso puede leerse Buenas intenciones, un poema de Alfabeto que también está en La manera de recogerse el pelo.
A la vuelta de las vacaciones, me encuentro con que mi querida Casilda Diletante tiene varios obsequios para mí: una fotografía de un poema mío que los dueños cooperativistas del bar El Penicilino, en Valladolid, copiaron en una pizarra y dejaron expuesto varios días a la puerta de su local; una entrada dedicada a Alfabeto con algunos poemas y versos sueltos, que acompaña con fotografías de un artefacto construído por ella a partir de los títulos de La alambrada y Alfabeto, obra que podéis ver arriba en las fotos. Mil gracias, es un honor para mis poemas servirte de inspiración.
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miércoles, septiembre 15, 2010
Presentación de La manera de recogerse el pelo

16 de septiembre
19:30 h.
Librería Cervantes, calle doctor Casal. Oviedo.
Presentación del libro 'La manera de recogerse el pelo'
Editado por Bartleby.
Intervienen: David González y Ana Vega.
David González ha reunido en La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger a trece mujeres poetas con denominadores comunes. Son poetas al margen, casi todas. Duras. Guerreras. Alternativas. Sin pelos en la lengua. Poetas que escriben con el cuchillo entre los dientes y tienen los ovarios bien puestos.
19:30 h.
Librería Cervantes, calle doctor Casal. Oviedo.
Presentación del libro 'La manera de recogerse el pelo'
Editado por Bartleby.
Intervienen: David González y Ana Vega.
David González ha reunido en La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger a trece mujeres poetas con denominadores comunes. Son poetas al margen, casi todas. Duras. Guerreras. Alternativas. Sin pelos en la lengua. Poetas que escriben con el cuchillo entre los dientes y tienen los ovarios bien puestos.
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Un poema de José Daniel Espejo
AYUDA A LOS ANCIANOS
Ser viejo. Bien, es posible
que yo nunca lo sea. Es posible
que ninguno podamos, pero imagino
mi casa y mi cuerpo de anciano,
un sillón donte aterrice un buen sol
y una cabeza calva donde tan sólo
algunos recuerdos fluyan en silencio
y me mantengan en pie. Quiero
ser ese viejo, y sé perfectamente
que no está de moda una cosa así, pero espero
oír mi voz cascada en la cocina vacía,
ese ritmo de vida en que los pasos
son fruto de un deseo particular.
Quiero veros a todos a la luz
bellísima que da el alejamiento.
Quiero ser viejo y que vosotros
no lo seáis.
JOSÉ DANIEL ESPEJO, Los placeres de la meteorología, NAUSÍCAÄ, Colección Ítaca, Murcia, 2000
Ser viejo. Bien, es posible
que yo nunca lo sea. Es posible
que ninguno podamos, pero imagino
mi casa y mi cuerpo de anciano,
un sillón donte aterrice un buen sol
y una cabeza calva donde tan sólo
algunos recuerdos fluyan en silencio
y me mantengan en pie. Quiero
ser ese viejo, y sé perfectamente
que no está de moda una cosa así, pero espero
oír mi voz cascada en la cocina vacía,
ese ritmo de vida en que los pasos
son fruto de un deseo particular.
Quiero veros a todos a la luz
bellísima que da el alejamiento.
Quiero ser viejo y que vosotros
no lo seáis.
JOSÉ DANIEL ESPEJO, Los placeres de la meteorología, NAUSÍCAÄ, Colección Ítaca, Murcia, 2000
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martes, septiembre 14, 2010
Entrevista a Angélica Liddell en el diario Público

Angélica Liddell visitó el Festival de Aviñón por primera vez hace 20 años. "Como no tenía un duro, me vine en plan pobre: cogiendo el tren, alojándome en un albergue y comiendo salchichas. Falsifiqué un carnet de periodista para poder entrar a las obras sin pagar", recordaba ayer sobre el escenario del Cloître des Carmes (Claustro de los Carmelitas), una de las sedes más míticas de este festival, así como una huella arquitectónica de los años en que la ciudad provenzal se convirtió en capital del mundo cristiano.
Su regreso a Aviñón viene acompañado de algo más de categoría que aquel viaje mochilero. Sobre estas tablas, la actriz y dramaturga española estrenará mañana La casa de la fuerza, descubierta por los programadores de Aviñón en el último Festival de Otoño, donde seis mujeres mexicanas cuentan su travesía por los horrores de la vida sobre el fondo de música mariachi.
Liddell es de las pocas invitadas que tendrá el lujo de presentar dos espectáculos. A mediados de mes encadenará con El año de Ricardo, exploración sobre el mal inspirada en el maléfico rey shakespeareano y en la foto de las Azores, que estrenó hace tres años en España. "Cuando me llamaron, me hizo ilusión, porque Aviñón ha sido un referente personal desde joven. Pero no siento mayor presión aquí que en otro lugar. Me pesa más la responsabilidad conmigo misma que el festival en sí", sostiene.
A Liddell, una de las figuras más radicales y menos conciliadoras de la escena española, no le gusta hablar de consagraciones. "En ningún momento se me ha pasado por la cabeza esa palabra. Más que nada, porque las consagraciones no existen", asegura Liddell, nacida hace 44 años en Figueres (Girona), donde su padre militar había sido destinado. "En 17 años de carrera nunca he vivido nada como una consagración, porque veo el trabajo como un esfuerzo continuo. La vida no se acaba en Aviñón", zanja. Si la proximidad del estreno la intimida, sabe disimularlo muy bien.
El pacto social
En 'El año de Ricardo' cruza a Shakespeare con la foto de las Azores
Liddell no razona en términos de éxito y fracaso. Para ella, el teatro es una cuestión de supervivencia. "Mi trabajo es lo que me permite sobrevivir a mis sentimientos. Con el teatro logro sacar a la luz todo un mundo interior que el pacto social no me permite expresar", sostiene. En sus obras el escenario se convierte en un espacio de libertad, donde la artista va al encuentro de todos los límites. Ha insultado a su público (Perro muerto en tintorería), se ha tragado dos botellas de ron (Te haré invencible con mi derrota) e incluso ha practicado el sexo en el escenario (Y tu mejor sangría). "El pacto social se basa en la hipocresía y en la mentira. Para mí, el escenario es la ocasión de romper ese pacto y mostrar sus límites. Me da una libertad increíble", dice Liddell, que se define como "profundamente antisocial".
No todos los espectadores están preparados para una experiencia tan extrema y dolorosa, por lo que las deserciones a media obra suelen ser habituales. ¿Le satisface incomodar a las conciencias más sensibles? "En absoluto. Me hiere y me duele cada espectador que se marcha. Yo no trabajo para que se marche la gente ni para escandalizar. El escándalo se encuentra en la realidad, que yo les propongo observar desde el escenario", asegura Liddell, que se considera "genéticamente triste". Siendo muy pequeña, ya escribía melodramas sobre niñas embarazadas, donde al final morían todos sin excepción.
"Percibir la mierda"
"Siempre he visto la parte podrida del mundo. Hay algo innato en mí que me inclina a percibir la mierda. Yo me encuentro con hijos de puta todos los días, así que no puedo hablar de la parte bonita de las cosas", apunta. El trabajo de su padre, que la llevó a vivir en media Península, la convirtió en una niña solitaria, que hablaba con Dios "en diálogo". "Pero tener esta inclinación me ha permitido disfrutar de las cosas bellas. Y lo bello no es lo banal. Los que esgrimen la banalidad como arma pasan rozando las cosas hermosas", dice.
Entre dichas cosas está el fútbol. El jueves suspendió el ensayo a las ocho en punto para ver a la selección española. ¿Observar a 22 hombres corriendo detrás de un balón no es banal? "Puede. Pero si es una contradicción, bienvenida sea. Los sentimientos encontrados son buenos. No aspiro a la coherencia absoluta, que es algo que siempre he considerado propio de los fascistas".
(Diario Público, viernes 9 de julio de 2010)
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entrevistas
lunes, septiembre 13, 2010
Centro Permanente de Poesía Crítica. Nueva temporada de recitales
CPPC - CENTRO PERMANENTE DE POESÍA CRÍTICA
Poesía que no cede a la hipnosis
Librería Asociativa Traficantes de Sueños
c/ Embajadores, 35
Madrid
(XIII): Sábado 18 SEPTIEMBRE – 19 h.
Eladio Orta y María Salgado
(XIV): Sábado 16 OCTUBRE – 19 h.
Esther Ramón, Arturo Borra, Laura Giordani y Víktor Gómez
(XV): Sábado 13 NOVIEMBRE – 19 h.
María Eloy-García, Julia López de Briñas y Mauricio Vidales
(XVI): Sábado 11 DICIEMBRE – 19 h.
Ángel Petisme, José Luis Gómez Toré y Carmen Ruiz Fleta
Sábado 18 SEPTIEMBRE – 19 h.
Eladio Orta y María Salgado
ELADIO ORTA (Isla Canela, Huelva, 1957) es poeta, editor, campesino y resistente ecologista en una de las zonas de mayor presión constructora de todo el Estado. Acaba de ver publicada su obra reunida en el tomo Tierrafirmista (poesía, antipoesía y prosa reunida 1992.2006) (Ed. Cacúa, 2010). Utiliza los nombres de Eladio Orta, Heladio Horta y Amin Gaver para firmar sus textos con distintos registros, y así ha publicado libros como Resistencia por estética (Germania, 1999), Berenjenas pa los pavos (El Árbol Espiral, 2003), + de poemas tontos (Celya, 2003), Sincronía del Solejero (Diputación Provincial de Huelva, 2004) y Antisonetos (Baile del Sol, 2007). Además, ejerce una infatigable labor de edición junto a la Asociación Cultural Crecida. Ha sido incluido en antologías como Feroces o diversos volúmenes de Voces del Extremo.
MARÍA SALGADO (Madrid, 1984) ha sido recogida en las antologías Todo es poesía menos la poesía y Periféricos. es autora de los poemarios 31 poemas (CEDMA, 2010), ferias (Premio Félix Grande, 2007), Dinamarca (Premio José Hierro, 2002) y resultó finalista del Premio Adonais con su primer poemario en 2000.
SIN REMEDIO
si nos cortan las patas / ya ves /
andaremos sin patas / qué remedio /
que nos cortan las alas / no podremos volar /
construiremos barriletes / qué remedio /
si nos cortan las manos / ofú /
con los dientes escribiremos / qué remedio /
que nos cortan las orejas / sin sonidos /
el olfato desarrollaremos / qué remedio /
que nos tapan la boca / mala cosa /
del aire comeremos / qué remedio /
del aire moriremos / alondras de los rastrojos /
si nos asfaltan los campos / sin remedio /
(Eladio Orta)
DE VUELTA
de un andén
a casa como a deshora siempre
dejé mi vértigo cesaron las cosquillas
porque las grúas imponen
su no sé qué de épica
casas de ladrillo
o casas cada vez más feas
obras peatonales relax
el tránsito hacia lo que no brilla
reconforta
es como una sonrisa
que dejamos por fin de forzar.
(María Salgado)
Poesía que no cede a la hipnosis
Librería Asociativa Traficantes de Sueños
c/ Embajadores, 35
Madrid
(XIII): Sábado 18 SEPTIEMBRE – 19 h.
Eladio Orta y María Salgado
(XIV): Sábado 16 OCTUBRE – 19 h.
Esther Ramón, Arturo Borra, Laura Giordani y Víktor Gómez
(XV): Sábado 13 NOVIEMBRE – 19 h.
María Eloy-García, Julia López de Briñas y Mauricio Vidales
(XVI): Sábado 11 DICIEMBRE – 19 h.
Ángel Petisme, José Luis Gómez Toré y Carmen Ruiz Fleta
Sábado 18 SEPTIEMBRE – 19 h.
Eladio Orta y María Salgado
ELADIO ORTA (Isla Canela, Huelva, 1957) es poeta, editor, campesino y resistente ecologista en una de las zonas de mayor presión constructora de todo el Estado. Acaba de ver publicada su obra reunida en el tomo Tierrafirmista (poesía, antipoesía y prosa reunida 1992.2006) (Ed. Cacúa, 2010). Utiliza los nombres de Eladio Orta, Heladio Horta y Amin Gaver para firmar sus textos con distintos registros, y así ha publicado libros como Resistencia por estética (Germania, 1999), Berenjenas pa los pavos (El Árbol Espiral, 2003), + de poemas tontos (Celya, 2003), Sincronía del Solejero (Diputación Provincial de Huelva, 2004) y Antisonetos (Baile del Sol, 2007). Además, ejerce una infatigable labor de edición junto a la Asociación Cultural Crecida. Ha sido incluido en antologías como Feroces o diversos volúmenes de Voces del Extremo.
MARÍA SALGADO (Madrid, 1984) ha sido recogida en las antologías Todo es poesía menos la poesía y Periféricos. es autora de los poemarios 31 poemas (CEDMA, 2010), ferias (Premio Félix Grande, 2007), Dinamarca (Premio José Hierro, 2002) y resultó finalista del Premio Adonais con su primer poemario en 2000.
SIN REMEDIO
si nos cortan las patas / ya ves /
andaremos sin patas / qué remedio /
que nos cortan las alas / no podremos volar /
construiremos barriletes / qué remedio /
si nos cortan las manos / ofú /
con los dientes escribiremos / qué remedio /
que nos cortan las orejas / sin sonidos /
el olfato desarrollaremos / qué remedio /
que nos tapan la boca / mala cosa /
del aire comeremos / qué remedio /
del aire moriremos / alondras de los rastrojos /
si nos asfaltan los campos / sin remedio /
(Eladio Orta)
DE VUELTA
de un andén
a casa como a deshora siempre
dejé mi vértigo cesaron las cosquillas
porque las grúas imponen
su no sé qué de épica
casas de ladrillo
o casas cada vez más feas
obras peatonales relax
el tránsito hacia lo que no brilla
reconforta
es como una sonrisa
que dejamos por fin de forzar.
(María Salgado)
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recitales
La poesía como un arte insurgente, un poema de Lawrence Ferlinghetti (II)
Si aspiras a ser un poeta, escribe periódicos vivientes. Sé un reportero del espacio exterior que envía sus despachos a algún editor supremo que cree en la total revelación de los hechos y tiene un bajo umbral de tolerancia ante la mentira y sus mierdas.
Si aspiras a ser un poeta, experimenta con todo tipo de poéticas, rotas gramáticas eróticas, religiones extáticas, efusiones paganas hablando en lenguas, rimbombante discurso público, escritura automática, apreciaciones surrealistas, monólogos interiores, sonidos hallados, delirios y enojos -para crear tu propia voz, tu voz que subyace allí, una voz límbica, tu voz original, una voz primal. Si dices que eres un poeta, no te quedes sentado ahí nada más. La poesía no es una ocupación sedentaria, no es la práctica del “sentados, por favor”. Párate y tírales con lo que tengas.
LAWRENCE FERLINGHETTI
(continuará...)
Si aspiras a ser un poeta, experimenta con todo tipo de poéticas, rotas gramáticas eróticas, religiones extáticas, efusiones paganas hablando en lenguas, rimbombante discurso público, escritura automática, apreciaciones surrealistas, monólogos interiores, sonidos hallados, delirios y enojos -para crear tu propia voz, tu voz que subyace allí, una voz límbica, tu voz original, una voz primal. Si dices que eres un poeta, no te quedes sentado ahí nada más. La poesía no es una ocupación sedentaria, no es la práctica del “sentados, por favor”. Párate y tírales con lo que tengas.
LAWRENCE FERLINGHETTI
(continuará...)
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domingo, septiembre 12, 2010
Antología en Confines: Poesía sin permiso

Antología de poesía emergente española
Una antología de la poesía emergente en España especialmente seleccionada para Confines. Un mar revuelto de apuestas y escrituras heterogéneas, que provienen de internet, la autoedición, las tertulias y los recitales. Novísimos y rescates, desde la poesía culta a las estéticas bloggeras.
Poesía sin permiso.
Durante el último lustro se ha producido en España una cantidad apabullante de poesía, con su consecuente edición de obras en diversos formatos. Internet, la autoedición, las emergentes tertulias y la proliferación de recitales recuperó poetas de los 80 y 90, pero también ha dado la oportunidad a muy jóvenes creadores de compartir sus trabajos. Hemos preparado esta antología desde esa heterodoxia de estilos, edades y propuestas.
Eviten pensar que el criterio es objetivo. Lo cierto es que lo que tienen en común estos poetas es que a todos les hemos escuchado recitar en directo al menos una vez. Todos tienen obra publicada en papel o en internet. Todos trabajan por los márgenes del canon dominante, en su intención de abrir vías alternativas a la cultura masiva. Esta Poesía sin permiso, antología de poesía escrita en España, incluye a residentes en el país, ya sean nacidos en América Latina o aquí mismo. Creemos interesante el cruce de estilos, de líneas claras a hermenéuticas singulares, de poesía en la onda de las postvanguardias a la poesía culta o la poesía urbana más bloggera. Porque de las pocas certidumbres que venimos constatando en la actualidad, la expuesta indirectamente en esta muestra de poetas coetáneos sería la heterogeneidad y alternancia de muy diversas tradiciones poéticas, de muy alejadas opciones creativas. No están todas, pero las presentes nos resultan de lo más atractivas. Es un mar muy revuelto el de la poesía española de ahora. Aquí una aproximación insurrecta.
Daniel Bellón
Lucía Boscá
Ana P. Cañamares
Miguel A. Curiel
Ignacio Escuín
Laura Giordani
José G. Valero
Guadalupe Grande
Pedro Montealegre
Eloy Santos
María Salgado
Carlos Piera Gil
Lucía Boscá
Ana P. Cañamares
Miguel A. Curiel
Ignacio Escuín
Laura Giordani
José G. Valero
Guadalupe Grande
Pedro Montealegre
Eloy Santos
María Salgado
Carlos Piera Gil
Selección y edición de Javier Gil y Víktor Gómez.
Víktor Gómez y Javier Gil editan (junto a Miguel Fernández) los libros de poesía y los pliegos Manuales de instrucciones de Fundación Inquietudes. También forman parte de la Asociación Poética Caudal que edita los Cuadernos Caudales de Poesía (que se encuentran actualmente en su segunda serie). Como autor de poesía Víktor Gómez tiene en prensa el poemario Huérfanos aún, que sacará la editorial canaria Baile del Sol, y Detrás de la casa en ruinas, con la editorial Amargord.
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antologías
sábado, septiembre 11, 2010
Vinalia Trippers: Plan 9 del espacio exterior

Estimados Amigos/as:
Ya está en la calle y disponible por correo:
VINALIA TRIPPERS
PLAN 9 DEL ESPACIO EXTERIOR
Con 31 relatos marcianos inéditos e ilustrados
&
Un Poemash Especial Raúl Núñez adjunto al fanzinelibro.
Pedidos por correo (6 euros + gastos de envío) en:
vinaliatrippers@yahoo.es
Ya está en la calle y disponible por correo:
VINALIA TRIPPERS
PLAN 9 DEL ESPACIO EXTERIOR
Con 31 relatos marcianos inéditos e ilustrados
&
Un Poemash Especial Raúl Núñez adjunto al fanzinelibro.
Pedidos por correo (6 euros + gastos de envío) en:
vinaliatrippers@yahoo.es
Todo ello y más (portada, autores e ilustradores, colaboraciones, etc) en nuestro blog marciano:
http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/
Salud
Vicente Muñoz Álvarez
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revistas
Alabanza, un poema de Martín Espada

ALABANZA
Para los 43 afiliados de la Sección 100 del Sindicato de
trabajadores de Hoteles y Restaurantes, que trabajaban
en el restaurante Windows on the World y que perdieron sus
vidas en el ataque contra las Torres Gemelas
¡Alabanza! Alabado sea el cocinero rapado
y tatuado en el hombro con la palabra Oye,
un puertorriqueño de ojos azules con familia en Fajardo,
un puerto de piratas siglos atrás.
Alabado sea el faro de Fajardo, una vela
que brilla blanca para rendir culto al oscuro santo del mar.
¡Alabanza! Alabada sea la gorra amarilla de los Piratas de Pittsburgh
que el cocinero lucía en nombre de Roberto Clemente, y su avión
incendiado en mitad del océano cargado con latas para Nicaragua,
para todas esas bocas que sólo masticaban cenizas de seísmos.
¡Alabanza! Alabada sea la radio de la cocina, conectada
antes que el horno, para que la música y el español
subieran antes que el pan. Alabado sea el pan. ¡Alabanza!
Alabado sea Manhattan desde lo alto del piso 107,
como una Atlántida vislumbrada desde un acuario antiguo.
Alabados sean los ventanales de la cocina donde los inmigrantes
entornaban los ojos y casi veían su mundo, y oían el canto de las
naciones:
Ecuador, México, República Dominicana,
Haiti, Yemen, Ghana, Bangladesh.
¡Alabanza! Alabada sea la cocina matutina,
donde el gas brillaba azul en cada fogón
y los extractores disparaban sus diminutas hélices,
las manos cascaban huevos con rápidos pulgares
o descuartizaban cajas de cartón para levantar un altar de latas.
¡Alabanza! Alabada sea la música del ayudante, el tintineo
de la vajilla y la cubertería en el barreño.
¡Alabanza! Alabado sea el fregón, el friegaplatos
que trabajó esa mañana porque otro friegaplatos
no dejaba de toser, o porque necesitaba horas extra
apilando sacos de arroz y frijoles para una familia
que flotaba a la deriva en alguna isla caribeña plagada de ranas.
¡Alabanza! Alabada sea la mesera que escuchaba la radio en la cocina
y cantaba para sí misma sobre un hombre que se fue. ¡Alabanza!
Después del trueno más salvaje que el trueno,
después del profundo temblor en el vidrio de los ventanales,
después de que la radio callara como un árbol lleno de ranas aterradas,
después de que la noche reventara el dique del día e inundara la cocina,
por un tiempo brillaron los fogones en lo oscuro como el faro de Fajardo,
como el alma del cocinero. Alma, digo, aunque
los muertos no puedan hablarnos
de los pelos erizados en la barba de Dios, porque Dios no tiene rostro,
alma, digo, para nombrar a los seres de humo lanzados en constelaciones
a través del cielo nocturno de esta ciudad y de ciudades venideras.
¡Alabanza!, digo, aunque Dios no tenga rostro.
¡Alabanza! Cuando la guerra comenzó, desde Manhattan y Kabul
dos constelaciones de humo se levantaron y se acercaron a la deriva,
mezclándose en el aire helado, y una dijo en afgano:
-Enséñame a bailar. No tenemos música aquí.
Y la otra contestó en español:
-Yo te enseñaré. Música es todo lo que tenemos.
MARTÍN ESPADA
trabajadores de Hoteles y Restaurantes, que trabajaban
en el restaurante Windows on the World y que perdieron sus
vidas en el ataque contra las Torres Gemelas
¡Alabanza! Alabado sea el cocinero rapado
y tatuado en el hombro con la palabra Oye,
un puertorriqueño de ojos azules con familia en Fajardo,
un puerto de piratas siglos atrás.
Alabado sea el faro de Fajardo, una vela
que brilla blanca para rendir culto al oscuro santo del mar.
¡Alabanza! Alabada sea la gorra amarilla de los Piratas de Pittsburgh
que el cocinero lucía en nombre de Roberto Clemente, y su avión
incendiado en mitad del océano cargado con latas para Nicaragua,
para todas esas bocas que sólo masticaban cenizas de seísmos.
¡Alabanza! Alabada sea la radio de la cocina, conectada
antes que el horno, para que la música y el español
subieran antes que el pan. Alabado sea el pan. ¡Alabanza!
Alabado sea Manhattan desde lo alto del piso 107,
como una Atlántida vislumbrada desde un acuario antiguo.
Alabados sean los ventanales de la cocina donde los inmigrantes
entornaban los ojos y casi veían su mundo, y oían el canto de las
naciones:
Ecuador, México, República Dominicana,
Haiti, Yemen, Ghana, Bangladesh.
¡Alabanza! Alabada sea la cocina matutina,
donde el gas brillaba azul en cada fogón
y los extractores disparaban sus diminutas hélices,
las manos cascaban huevos con rápidos pulgares
o descuartizaban cajas de cartón para levantar un altar de latas.
¡Alabanza! Alabada sea la música del ayudante, el tintineo
de la vajilla y la cubertería en el barreño.
¡Alabanza! Alabado sea el fregón, el friegaplatos
que trabajó esa mañana porque otro friegaplatos
no dejaba de toser, o porque necesitaba horas extra
apilando sacos de arroz y frijoles para una familia
que flotaba a la deriva en alguna isla caribeña plagada de ranas.
¡Alabanza! Alabada sea la mesera que escuchaba la radio en la cocina
y cantaba para sí misma sobre un hombre que se fue. ¡Alabanza!
Después del trueno más salvaje que el trueno,
después del profundo temblor en el vidrio de los ventanales,
después de que la radio callara como un árbol lleno de ranas aterradas,
después de que la noche reventara el dique del día e inundara la cocina,
por un tiempo brillaron los fogones en lo oscuro como el faro de Fajardo,
como el alma del cocinero. Alma, digo, aunque
los muertos no puedan hablarnos
de los pelos erizados en la barba de Dios, porque Dios no tiene rostro,
alma, digo, para nombrar a los seres de humo lanzados en constelaciones
a través del cielo nocturno de esta ciudad y de ciudades venideras.
¡Alabanza!, digo, aunque Dios no tenga rostro.
¡Alabanza! Cuando la guerra comenzó, desde Manhattan y Kabul
dos constelaciones de humo se levantaron y se acercaron a la deriva,
mezclándose en el aire helado, y una dijo en afgano:
-Enséñame a bailar. No tenemos música aquí.
Y la otra contestó en español:
-Yo te enseñaré. Música es todo lo que tenemos.
MARTÍN ESPADA
(Traducción: Camilo Pérez-Bustillo,
Martín Espada, Diego Zaitegui y
Pedro J. Miguel )
Martín Espada, Diego Zaitegui y
Pedro J. Miguel )
Poema tomado de la página interculturalidad.org
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poemas de otros
viernes, septiembre 10, 2010
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (II)

2.
Duele esa turbia luz alrededor de tu centro
que da forma de lanza a tu deseo.
Duele esa turbia luz alrededor de tu centro
que da forma de lanza a tu deseo.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS VEINTE AÑOS)
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poemas que escribí con veinte años
jueves, septiembre 09, 2010
Groenlandia: Antología del Des-Amor

Señoras y señores:
Presentamos el nuevo libro de Groenlandia, Antología del Des-Amor (antología literaria groenlandesa).
Participan con sus poemas, relatos, fotografías e ilustraciones más de cuarenta artistas: Ana Patricia Moya, Antonio J. Sánchez, Jesús Suárez, Daniel Rojas Pachas, Ulises Varsovia, Antonio Huerta, Mario Jorge Piro, Ana Pérez Cañamares, José Ángel Conde, Eva Cabo, Luna Miguel, Daniel Sergio Pulido, Verónica García, Roberto Ferrer, Ana Laguna, Yolanda Sáenz de Tejada, David González, Óscar Varona, Vicente Muñoz Álvarez, Elena Ortiz, Paz Hernández, Miriam Palma, Esperanza García Guerrero, José Luís Gutiérrez, Ángel Muñoz, Silvia Rodríguez, Begoña Leonardo, Manuel Guerrero Cabrera, Felipe Solano, Luis Sevilla, Carmen Ramos, Enrique Fuentes-Guerra, Eva Márquez, Silvia Loustau, Juankar Cardesín, Amarande Guzmán, Felipe Zapico, Carmen Guillén, Adriana Bañares, Pepe Pereza y Lucia Fraga.
Se puede leer aquí:
http://issuu.com/revistagroenlandia/docs/antologia-desamor
Presentamos el nuevo libro de Groenlandia, Antología del Des-Amor (antología literaria groenlandesa).
Participan con sus poemas, relatos, fotografías e ilustraciones más de cuarenta artistas: Ana Patricia Moya, Antonio J. Sánchez, Jesús Suárez, Daniel Rojas Pachas, Ulises Varsovia, Antonio Huerta, Mario Jorge Piro, Ana Pérez Cañamares, José Ángel Conde, Eva Cabo, Luna Miguel, Daniel Sergio Pulido, Verónica García, Roberto Ferrer, Ana Laguna, Yolanda Sáenz de Tejada, David González, Óscar Varona, Vicente Muñoz Álvarez, Elena Ortiz, Paz Hernández, Miriam Palma, Esperanza García Guerrero, José Luís Gutiérrez, Ángel Muñoz, Silvia Rodríguez, Begoña Leonardo, Manuel Guerrero Cabrera, Felipe Solano, Luis Sevilla, Carmen Ramos, Enrique Fuentes-Guerra, Eva Márquez, Silvia Loustau, Juankar Cardesín, Amarande Guzmán, Felipe Zapico, Carmen Guillén, Adriana Bañares, Pepe Pereza y Lucia Fraga.
Se puede leer aquí:
http://issuu.com/revistagroenlandia/docs/antologia-desamor
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miércoles, septiembre 08, 2010
El Tejedor... en Madrid: nuevo blog

Con esta antología se abre la colección «El Tejedor en...», en la que cada volumen se corresponde con una ciudad, en un intento de medir el pulso poético de cada una de ellas. De este modo, El Tejedor en Madrid es una buena oportunidad de sumergirse en la urbe a través de la voz, la rabia y la ronquera de sus poetas.
¿Quienes participan?
Antólogo: David González
Autor@s:Alberto García-Teresa, Ana Pérez Cañamares, Ángel Petisme, Bárbara Butragueño, Carlos Salem, Déborah Vukušić, Estelle Talavera Baudet, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Javier Das, José Ángel Barrueco, Mada Alderete Vincent, Marta Noviembre, Paolo Álvarez Correyero, Pepe Ramos.
Ilustradores: Eduardo Barbero y Javier Seco.
¿Quienes participan?
Antólogo: David González
Autor@s:Alberto García-Teresa, Ana Pérez Cañamares, Ángel Petisme, Bárbara Butragueño, Carlos Salem, Déborah Vukušić, Estelle Talavera Baudet, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Javier Das, José Ángel Barrueco, Mada Alderete Vincent, Marta Noviembre, Paolo Álvarez Correyero, Pepe Ramos.
Ilustradores: Eduardo Barbero y Javier Seco.
Te lo mandamos a casa.
PRECIO 12,50€ gastos incluidos (Correo Postal Certificado).
Comprar
Artículo sobre el "Tejedor en Madrid" en CULTURAMAS por Estelle Talavera...
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martes, septiembre 07, 2010
Epílogo, un poema de Robert Lowell
Epílogo
¿Por qué ya no me sirven las bienaventuradas
estructuras y tramas y las rimas, ahora,
cuando deseo escribir, no de lo que recuerdo,
sino de aquello nuevo que imagino?
Oigo el sonido de mi propia voz:
"El ojo del pintor no es una lente,
tiembla cuando a las luces acaricia."
Pero a veces me ocurre que todo lo que escribo,
con el arte gastado y mi vista cansada,
parece una instantánea llamativa,
rápida, exagerada, tomada de la vida,
pero inmovilizada por los hechos...
La concurrencia de lo irreconciliable.
Pero... ¿Por qué no contar lo que ha ocurrido?
Agradezcamos ese don exacto
que Vermeer otorgó a la luz del día
para cruzar un mapa, como lo hace la marea,
hasta alcanzar, segura en su añoranza,
a la chica ofrecida por su cuadro.
Somos pobres acciones transitorias
y por ello advertidos
de que a cada figura de la foto
debemos otorgarle su nombre verdadero.
ROBERT LOWELL
Día a día, traducción de Luis Javier Moreno. Editorial Losada, 2003.
¿Por qué ya no me sirven las bienaventuradas
estructuras y tramas y las rimas, ahora,
cuando deseo escribir, no de lo que recuerdo,
sino de aquello nuevo que imagino?
Oigo el sonido de mi propia voz:
"El ojo del pintor no es una lente,
tiembla cuando a las luces acaricia."
Pero a veces me ocurre que todo lo que escribo,
con el arte gastado y mi vista cansada,
parece una instantánea llamativa,
rápida, exagerada, tomada de la vida,
pero inmovilizada por los hechos...
La concurrencia de lo irreconciliable.
Pero... ¿Por qué no contar lo que ha ocurrido?
Agradezcamos ese don exacto
que Vermeer otorgó a la luz del día
para cruzar un mapa, como lo hace la marea,
hasta alcanzar, segura en su añoranza,
a la chica ofrecida por su cuadro.
Somos pobres acciones transitorias
y por ello advertidos
de que a cada figura de la foto
debemos otorgarle su nombre verdadero.
ROBERT LOWELL
Día a día, traducción de Luis Javier Moreno. Editorial Losada, 2003.
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lunes, septiembre 06, 2010
La poesía como un arte insurgente, un poema de Lawrence Ferlinghetti (I)
Los bosques de Arcadia están muertos,
su antiguo júbilo ha sido enterrado;
desde siempre el mundo se alimentó con sueños
ahora la gris verdad es su juguete pintado...
-William Butler Yeats-
Sí, qué tiempos estos
cuando escribir un poema sobre el amor
es casi un crimen
pues contiene
tantos silencios
acerca de tantos horrores...
-Inspirado en Bertolt Brecht-
“Nos disculpamos por los inconvenientes,
pero esto es una revolución.”
-Subcomandante Marcos-
Te estoy enviando señales a través de las llamas.
El polo norte ya no se halla donde solía estar.
El destino manifiesto ya no se manifiesta.
La civilización se autodestruye.
Némesis golpea a la puerta.
¿Para qué sirven los poetas en épocas como éstas? ¿Cuál es la utilidad de la poesía?
La condición del mundo pide auxilio para que la poesía lo salve. Si aspiras a ser un poeta, crea obras capaces de responder al desafío de los tiempos apocalípticos, aun cuando esto signifique que tu tono sea apocalíptico.
Tú eres Whitman, eres Poe, eres Mark Twain, eres Emily Dickinson y Edna St. Vincent Millay, eres Neruda y Mayakovsky y Pasolini, eres un norteamericano o un extranjero, puedes conquistar a los conquistadores con palabras.
LAWRENCE FERLINGHETTI
(Me he permitido hacer un serial con este poema de Ferlinghetti, porque es muy extenso y creo que merece la pena leerlo poco a poco, con tranquilidad y reflexión. Continuará...)
su antiguo júbilo ha sido enterrado;
desde siempre el mundo se alimentó con sueños
ahora la gris verdad es su juguete pintado...
-William Butler Yeats-
Sí, qué tiempos estos
cuando escribir un poema sobre el amor
es casi un crimen
pues contiene
tantos silencios
acerca de tantos horrores...
-Inspirado en Bertolt Brecht-
“Nos disculpamos por los inconvenientes,
pero esto es una revolución.”
-Subcomandante Marcos-
Te estoy enviando señales a través de las llamas.
El polo norte ya no se halla donde solía estar.
El destino manifiesto ya no se manifiesta.
La civilización se autodestruye.
Némesis golpea a la puerta.
¿Para qué sirven los poetas en épocas como éstas? ¿Cuál es la utilidad de la poesía?
La condición del mundo pide auxilio para que la poesía lo salve. Si aspiras a ser un poeta, crea obras capaces de responder al desafío de los tiempos apocalípticos, aun cuando esto signifique que tu tono sea apocalíptico.
Tú eres Whitman, eres Poe, eres Mark Twain, eres Emily Dickinson y Edna St. Vincent Millay, eres Neruda y Mayakovsky y Pasolini, eres un norteamericano o un extranjero, puedes conquistar a los conquistadores con palabras.
LAWRENCE FERLINGHETTI
(Me he permitido hacer un serial con este poema de Ferlinghetti, porque es muy extenso y creo que merece la pena leerlo poco a poco, con tranquilidad y reflexión. Continuará...)
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poemas de otros
viernes, septiembre 03, 2010
Tenía 20 años, me miraba el ombligo y escribía un poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado (I)

Doy por terminada la serie de los haikus estacionales, y comienzo otra. Creo que el título es lo suficientemente explicativo: Tenía veinte años, me miraba el ombligo y escribía una poema, sin pensar que podía haber alguien al otro lado.
Estos poemas estuvieron agrupados durante años en una carpeta a la que di este nombre: Matemáticos rezos. Tanto este título como los poemas definen una etapa de mi vida en la que lo que más quería en el mundo era encontrar un libro de instrucciones que me guiara a través del caos. Por eso les tengo cariño, aunque, en el plano literario, hay que tener en cuenta que, como sugiere el título de la serie, fueron escritos desde mí, por mí, para mí, sin conciencia ni pretensión de tener un lector (cosa que ahora me parece importante a la hora de escribir, para tratar de llevar los poemas desde al "yo" al "nosotros", y alejarlos lo más posible de un simple ejercicio narcisista). Luego dejé los poemas, o los poemas me dejaron a mí, me dediqué a la narrativa, hasta que, hace unos cuatro-cinco años, la poesía y yo nos miramos a los ojos y dijimos: "vamos a retomar lo nuestro". Y como había pasado tanto tiempo, le dimos otro enfoque a nuestra relación. Nos dejamos de tanta imagen, de tanto romanticismo gótico, de tanta sugerencia, y miramos más hondo dentro y más largo fuera y tratamos de contarlo todo más clarito.
Cuelgo aquí aquellos viejos poemas con un afán casi antropológico. Porque la escritora que soy también fue aquella escritora. Y como alguno de los poemas, al releerlos, ha conseguido arrancarme una sonrisa o una emoción, quiero darles la oportunidad de hacer lo mismo con otros.
Aquí va el primero.
1.
Soy la mujer de las bellas palabras
vivo en el cielo
donde las cosas desaparecen
o súbitamente cambian de color.
Debería colgar de tu cuello
como un pretencioso collar
pero aquí estoy colgada de los pies
con mi falda jugando a ser paracaídas;
veo Berlín a lo lejos
-lo distingo por el acento del viejo que me señala-
pero no veo aquel cementerio que retraté desde abajo
¿Habrán enterrado las lápidas junto a los muertos?
.
.
ANA PÉREZ CAÑAMARES (A LOS VEINTE AÑOS)
.
.
Fotografía de Noemí Márquez. Gracias.
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jueves, septiembre 02, 2010
Mis poemas y cuentos en blogs
En el blog ZuMo de PoEsÍa, aparece mi poema Lo malo de la trinchera, de mi anterior poemario, La alambrada de mi boca. Muchas gracias!
En el blog de la antología La manera de recogerse el pelo, puede leerse un poema inédito que titulé Nosotras no somos malditas, y que escribí al caer en la cuenta de que nunca he oído denominar a una mujer poeta maldita.
La editorial La Única Puerta a la Izquierda L.U.P.I., que publica la antología El Tejedor... en Madrid, tiene un blog en el que ha ido colgando poemas de los autores que participamos en esa antología. Aquí podéis leer mi poema Estaciones, también incluido en Alfabeto de cicatrices.
Casilda García Archilla (Sociedad de diletantes), esa artista de los objetos frágiles, cuelga Buenas intenciones, un poema que aparece en Generación Blogger y en Alfabeto de cicatrices, y me regala un trocito de azul. Gracias, Casilda.
En Insólitos, el blog del poeta Joaquín Piqueras, puede leerse el poema En esta ciudad de líneas rotas, que pertenece a La alambrada y que está también en Generación Bloguer.
No puedo olvidarme de darle las gracias a Vicente Muñoz Álvarez, Ana Patricia Moya, Pepe Pereza, Ángel Muñoz y el Kebrantaversos, que me mencionan en el blog Las afinidades narrativas.
Déborah Vukusic habla de su lectura de En días idénticos a nubes en su blog Abeja con orejas de lobo, y dice todo esto:
la noche previa a la presentación de LMDREP: G.B. en la fnac tuve la suerte de tener al lado de mi mesilla En días idénticos a nubes, de Ana Pérez Cañamares. sus relatos sobre la infancia tienen, sobre todo, dos cosas que admiro: un ritmo trepidante, el mismo ritmo que Ana imprime a sus poemas, y una voz no femenina en narradores masculinos. en los relatos de mujeres siempre detecto sus muñecas, bien por descripciones peyorativas en los personajes masculinos o porque las miradas de estos contemplan cosas en las que sus ojos jamás repararían. puedo afirmar que la calidad del libro consiste en la destreza de la escritora que, con un pulso envidiable, consigue narrar a través de la acción exclusiva atmósferas sin adjetivos. y por si fuera poco, tres relatos todavía se me cuentan una semana más tarde: los sentimientos fascinantes entre los hermanos, las siestas con la tía susana y los deseos silenciosos de unos amigos en el bosque. si esto sucede, como digo, una semana después de leerlo, es que el libro merece la pena.
GRACIAS, Déborah.
(Y dentro de poco, muchos más).
En el blog de la antología La manera de recogerse el pelo, puede leerse un poema inédito que titulé Nosotras no somos malditas, y que escribí al caer en la cuenta de que nunca he oído denominar a una mujer poeta maldita.
La editorial La Única Puerta a la Izquierda L.U.P.I., que publica la antología El Tejedor... en Madrid, tiene un blog en el que ha ido colgando poemas de los autores que participamos en esa antología. Aquí podéis leer mi poema Estaciones, también incluido en Alfabeto de cicatrices.
Casilda García Archilla (Sociedad de diletantes), esa artista de los objetos frágiles, cuelga Buenas intenciones, un poema que aparece en Generación Blogger y en Alfabeto de cicatrices, y me regala un trocito de azul. Gracias, Casilda.
En Insólitos, el blog del poeta Joaquín Piqueras, puede leerse el poema En esta ciudad de líneas rotas, que pertenece a La alambrada y que está también en Generación Bloguer.
No puedo olvidarme de darle las gracias a Vicente Muñoz Álvarez, Ana Patricia Moya, Pepe Pereza, Ángel Muñoz y el Kebrantaversos, que me mencionan en el blog Las afinidades narrativas.
Déborah Vukusic habla de su lectura de En días idénticos a nubes en su blog Abeja con orejas de lobo, y dice todo esto:
la noche previa a la presentación de LMDREP: G.B. en la fnac tuve la suerte de tener al lado de mi mesilla En días idénticos a nubes, de Ana Pérez Cañamares. sus relatos sobre la infancia tienen, sobre todo, dos cosas que admiro: un ritmo trepidante, el mismo ritmo que Ana imprime a sus poemas, y una voz no femenina en narradores masculinos. en los relatos de mujeres siempre detecto sus muñecas, bien por descripciones peyorativas en los personajes masculinos o porque las miradas de estos contemplan cosas en las que sus ojos jamás repararían. puedo afirmar que la calidad del libro consiste en la destreza de la escritora que, con un pulso envidiable, consigue narrar a través de la acción exclusiva atmósferas sin adjetivos. y por si fuera poco, tres relatos todavía se me cuentan una semana más tarde: los sentimientos fascinantes entre los hermanos, las siestas con la tía susana y los deseos silenciosos de unos amigos en el bosque. si esto sucede, como digo, una semana después de leerlo, es que el libro merece la pena.
GRACIAS, Déborah.
(Y dentro de poco, muchos más).
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miércoles, septiembre 01, 2010
Vuelta al cole

Para aquellas personas que han estudiado durante largo tiempo o tienen grabados a fuego sus años de estudiante, para los que tienen hijos en edad escolar o trabajan en la enseñanza, o para aquellos que compran por fascículos, el año comienza de verdad no en enero, sino en septiembre. Para mí, este ha sido un verano de picotear en todo lo que me gusta: algo de vacaciones familiares disfrutando la alegría de mi hija, unos días para Manuel y nuevas ciudades, cenas en el patio recién regado, paseos por la Casa de Campo, puesta al día de lecturas, algún poema escrito en el reverso de una tarjeta de embarque o la factura de un restaurante, tardes de fútbol y cervezas... en fin, que ha habido de todo un poco y todo me ha alimentado.
Así que con fuerzas renovadas y la mirada más limpia, después de esos baños nocturnos con Marta en el Mediterráneo, las peleas de aguadillas con Gara en la piscina, y el aire del Duero rizando el pelo de Manuel, inauguro el curso escolar de este blog, con mis deseos de que lo disfrutemos en amistad y poesía.
Bienvenidos.
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