El blog de Ana Pérez Cañamares - poeta

viernes, septiembre 28, 2007

Monjes budistas y poema de David Eloy Rodríguez


Estos días, a la vista de las imágenes que llegan desde Birmania, recuerdo la primera vez que vi monjes budistas. Yo estaba de viaje por la India; habíamos llegado hasta las faldas del Himalaya, a un pueblo en el que había poco que hacer salvo disfrutar el paisaje de montañas lejanas, escuchar el ruido de los torrentes y sentarse a la bartola a leer y a fumar unos porros que nos dejaban el encefalograma plano. No había nada más que hacer, yo era muy joven y era estupendo.

Por entonces, apenas sabía nada del budismo. Tampoco aprendí mucho más allí, pero tuve mi primer acercamiento, al menos por el lado de lo estético: entré en algún pequeño monasterio, atisbé pequeños poblados de refugiados tibetanos rodeados por esas banderas de tela de colores en las que hay oraciones inscritas para que el viento las lleve lejos; y me crucé con monjes que bajaban al pueblo a comprar y a pasear, supongo. Me llamaron la atención sus cráneos pelados, pero sobre todo aquellas túnicas color azafrán, tan alegres, tan bellas, tan alejadas de cualquier simbolismo siniestro. Los monjes nos miraban con una curiosidad un tanto irónica, con un interés desapegado de lo terrenal y sin embargo acogedor. Algunos, todo hay que decirlo, eran poco más que niños, y su mirada, más ávida e inocente, me inspiraba mucha ternura.

Cuento esto porque esta mañana me he encontrado con este poema de David Eloy Rodríguez, y me ha recordado a las túnicas color azafrán de los monjes birmanos que veo estos días en televisión y a las de aquellos con los que me crucé en el mercado de un pueblo de la India; he recordado su serenidad y su dignidad, y he pensado cuánto irritan la serenidad y la dignidad a los que carecen de ellas:


NO IMPORTA A QUÉ CUERPO DISPARES

Todos vierten la misma sangre.

Deberíamos situarnos siempre

a ambos lados del precipicio

e imaginarnos en el barranco

Poema: Un poco de respeto


En relación con el poema anterior, le dije a Sonia que el final me recordaba este poemita que yo había escrito:



Un poco de respeto:

Como unos Curie de letras

mi hombre inventa el amor

mientras yo fabrico la vacuna

contra el paso del tiempo.



Curiosa, ¿verdad?, esta idea repetida de que las cosas del amor son de letras.

Yo amé a un muchacho comunista, poema de Sonia Fides

Leí este poema en su día, en el blog de Sonia: mademoiselle joue avec son revolver. Le dije a Sonia que me gustaba mucho, y hace unos días lo volví a encontrar en el blog entrenomadas, y me dije !coño! ¿por qué no colgué este poema en mi blog, si me gusta mucho?


YO AMÉ A UN MUCHACHO COMUNISTA

Si amas sin despertar amor,
(...) tu amor es impotente,
una desgracia.
Karl Marx

No tengo pocos años, pero tampoco demasiados.
La edad perfecta, dice el recuerdo,
para empezar a escribir frases subordinadas.

Yo amé a un muchacho comunista
en aquellos años en que Marcelo Mastroianni huía a Rusia
y La Mangano ocultaba el dolor
entre el guipur de una estilosa camisa blanca.

Entonces era el tiempo de las reinas del baile.
Todas querían ser guapas y enseñar en los recreos
el botín de guerra de las tardes de discoteca.
Yo, en cambio, quería al héroe.
Ese chico de ojos horizontales y profundos
que hacía cola para ver películas subtituladas
en cines que nunca olerían a palomitas,
mientras hablaba de huelgas de estudiantes.

¿Cuántos minutos habrán pasado desde aquel "llámame luego"
en clase de filosofía?

Quizás logre descubrirlo si le saco brillo
a la fecha de caducidad de los espejos
o a un teléfono limpio de nicotina
que me habla de ese chico miope
que le entregó la voz a muchas noches de vodka
y cigarrillos rubios.
Lo anuncia como un poeta y me pregunta
por qué sigo sin fumar.
Podría haber pensado una respuesta fácil,
pero la conjugación del recuerdo es una ecuación de segundo grado
y yo siempre fui de letras para las cosas del amor.

David González en Manual de Antrología

Quiero darles la bienvenida a esta aventura bloguera a los chicos de Manual de Antrología. David González lo hizo regalándoles un poema inédito que podéis leer aquí.

martes, septiembre 25, 2007

Los surferos también son poetas, de Ferlinghetti


Antes de comenzar la lectura de sus poemas, Daniel Bellón leyó este poema de Lawrence Ferlinghetti, que a mí me encantó. Transcribo aquí la traducción que Daniel hizo para su Islas en la red.


LOS SURFEROS TAMBIÉN SON POETAS


Los surferos también son poetas

si lo miras de este modo

por lo menos en este oeste del Oeste

Ellos también andan buscando

la ola perfecta

con el ritmo perfecto sublime

También buscan la luz interminable

al final del tunel del tiempo

Volarían también

a través del ojo de una aguja

Ellos también son realistas

y conocen una ola asesina cuando la ven

No son ciberpunks

surfeando a través del ciberespacio

Son marinos que saben

que el mar como la vida tiene sus rabias

y puede ser un monstruo implacable

cuando quiere

destrozando el poema de tu verano infinito

contra las piedras sin rima de la atroz fortuna.

lunes, septiembre 24, 2007

Gracias, gracias, gracias


Hoy lunes, con las aguas algo más amansadas, aunque yo sigo por dentro con un ligero tembleque de emoción y nervios, que deriva como siempre en insomnio, me decido por fin a hablar de la lectura.

Y como dice mi colega Daniel Bellón en su blog, lo primero es dar las gracias.

Gracias a mis compañeros de mesa, que me hicieron sentir una más y eso que en experiencia me dan veinte vueltas: Lucas Rodríguez, Inma Luna, Mada Alderete, Paco Croissier y Daniel Bellón. Gracias por los ánimos antes y por las felicitaciones después, por su calidez y por la compañía de sus versos. Impresionantes todos.

Gracias a Tito y a Ángeles, los editores de Baile del Sol. A Ángeles por su tímida calidez, a Tito por su apoyo paternal y sereno, con un punto socarrón que a mí me viene muy bien para recordar que esto no es nunca el principio ni el fin del mundo.

Gracias a los que fueron a vernos: a los que venían conmigo -Manuel, Raúl, Pep, Lucía-, a los que conocía y saludé -Kankel, el gran David González-, a los que conocía y no pude saludar -Gsus, Marcus- y a los que no conocía y se acercaron después a preguntar dónde podían comprar mi libro.

Gracias a los que les gustaría haber ido y no fueron, pero me hicieron llegar de una forma u otra sus ánimos.

Gracias a la gente de Traficantes de Sueños.

Gracias a los que hablan de ello hoy en sus blogs, como Iñaki en Un extraño en MD.


Gracias a Ricardo Bornez, que hizo unas fotos estupendas, como la que hoy cuelgo aquí arriba.

Gracias a los que participaron el día siguiente en la lectura de Once poetas críticos en la poesía española reciente, que como dice Daniel Bellón hicieron que su lectura pareciera una asamblea; a mí me pareció una misa de catacumbas.

Y otro gracias a quienes pudiera haber olvidado en esta lista.

Poema en el blog de Víktor Gómez "Valentinos"

De la serie de poemas inéditos de una servidora, que está colgando en su blog Víktor Gómez "Valentinos", hoy podéis leer el segundo de ellos.
Gracias, Víktor.

domingo, septiembre 23, 2007

David Eloy Rodríguez


Entre los poetas que tuve el enorme placer de escuchar el viernes por la tarde, en la lectura de Once poetas críticos en la poesía española reciente, estaba David Eloy Rodríguez.


Buscando en Internet, he encontrado en el blog Globo de poesía, un reportaje sobre él, en el que se pueden leer algunos de sus poemas y palabras tan sabias como estas:


"Pero ¿cómo no tener fijación con los perdedores? Son, somos, mayoría. En este sistema que padecemos todos somos perdedores. El éxito, la victoria y la fama no son más que formas del malentendido y la injusticia: no es que quiera ser la voz de los perdedores, sino que me parece más justo enfrentarse a la existencia de un conflicto que negarla, y me importa más quien admite una derrota".


"No soy mucho de quejarme, aunque, como todo español, siempre pierdo más tiempo del que deseo en imprecaciones. (Mi poesía) no quiere ignorar la construcción permanente de un mundo injusto. (La etiqueta de poeta social) es tan sólo una forma de liquidar un poema. Esto es como lo que se hacía en los años cincuenta, se dice, y así se ahorran enfrentarse a la crítica contenida en un poema".


"Hubo un momento en que me percaté de que muchos encontraban unlugar dentro de mis poemas en el que hacer alto. Desde entonces, entendí que no sólo era mi derecho seguir escribiendo poesía tal y como lo hago, sino también una responsabilidad para con los demás".


"¿Planes para el futuro? Escribir. Sin más planes, sin prisas. Vivir. Mi relación con el futuro procuro que sea escasa. En la memida en que me lo merezca, intento perderle el respeto, no considerarlo: a menudo sirve para dar miedo, y yo prefiero ganarme el presente".



La sinceridad es el dolor.

Desnudos, debajo de la lluvia,

como ángeles vagabundos

implorando al cielo

que se olvide de nosotros.

Estamos heridos

por el tacto de la vida,

por arañazos de deseo,

por la fragilidad del aire

que se escapa y muere.



MARAT-SADE 1998

El problema ahora

es que hay muchos vigilantes

y pocos locos.

El problema ahora

es que la jaula está

en el interior del pájaro.



BEBEDORES

El bebedor de sangre,

el bebedor de noches,

el bebedor de musgos de mujer.

El que cierra los bares,

el que los abre.

El que no renuncia a nada,

el que apura la vida

hasta que duele, y duele.

El loco, el santo, el sabio,

el primer bebedor,

el que se queda sólo:

el que bebe.



No seremos héroes.

Hijos de perdedores

con la derrota en las venas.

Soldados sin gloria

en territorio enemigo,

lamiéndonos las mismas heridas,

aplicando los mismos remedios.

Niños que tiran piedras

a los trenes.

Ballenas arponeadas

dispuestas a resistir.

Pata de gallo, suplemento de poesía


En el último número de Pata de Gallo, el blog dedicado a la poesía dentro de la revista Literaturas.com, y dirigido por un viejo amigo y poeta, Miguel Ángel Gara, se puede leer, entre otras cosas, una entrevista a Enrique Falcón, coordinador de la antología Once poetas críticos en la poesía española reciente, editada por Baile del Sol.

De la entrevista, muy interesante, cito estas palabras de Enrique:


"Mirar de frente a la desesperanza y no bajar los ojos. Por eso, escribimos".


Pues eso: que se pueden escribir poemas tristes, doloridos, incluso pesimistas y desesperanzados, y sin embargo, el acto de escribirlos es un acto de fe y de esperanza. Es bueno recordarlo.

sábado, septiembre 22, 2007

Reparación, de C.K. Williams




Estoy deseando que aparezca este libro: Reparación, de C.K. Williams, en Bartleby.

Entre tanto, leo esto en el blog de Santos Domínguez, En un bosque extranjero:

"Poeta y traductor de Sófocles, Ponge o Zagajewski, los poemas de C. K. Williams, son el resultado de un lento proceso de maduración en el que cada texto adquiere una música propia:

La cosa más interesante que se puede decir de un poema es que no existe hasta que no tiene su música. Cada poema tiene una música. Y hasta que no la tiene, no es un poema.

Un ritmo que - como señala Jaime Priede en su prólogo- se apoya en la medida, pero es también imagen y sentido, visión del mundo".

Esto es algo que ya sospechaba, pero encontrármelo tan bien explicado, tan claramente dicho, tiene tintes de revelación. Hay una música de las palabras -como se pudo comprobar ayer también escuchando a poetas como Quique Falcón, como José María Argüez, por ejemplo- pero hay otra música que es imagen, sentido, visión del mundo. Y es por eso por lo que se puede leer poemas traducidos de otras lenguas y que, a pesar de que las palabras, las medidas hayan cambiado, pueda seguir sintiéndose un ritmo, una música que perviven en el viaje de una lengua a otra.

El merodeador, de Vicente Muñoz Álvarez





Un adelanto: portada y contraportada de El merodeador, el nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, con las ilustraciones de Toño Benavides. Estamos de enhorabuena, Vicente y sus lectores. Porque Vicente nunca decepciona.




Entrevista con Safrika


La busco y la encuentro. Dejo de buscarla y también me sale al paso. Yo creo que es cosa de nuestras voces, que juegan por su cuenta.
De esta entrevista con Safrika, entresaco esta respuesta:

¿No te parece que la poesía canónica, la que se enseña en las instituciones de enseñanza está tremendamente alejada de la sensibilidad actual?

Sí. Creo que hay que darle una oportunidad a la poesía de ahora. Empezar desde el hoy y seguir hacia atrás, darle otro sentido a la evolución de la poesía, concretar un nombre para lo que está sucediendo y darlo a conocer. Acercar la poesía como modo de expresión, como útero donde crecer y revitalizar el mundo. Hay que mirar al pasado para comprender el presente pero en poesía creo que se puede hacer al revés, que se debería traer a las aulas lo que está pasando hoy con mucha más fuerza, hincapié e interés en demostrar que no todo sucedió ayer. Que está sucediendo ahora, y que tiene mucho poder, es un arma, un sentido. Darlo también como herramienta, como forma de liberación, demostrar que se puede vislumbrar otra realidad, que podemos expresarnos de otra manera, mucho más nuestra. Más sentida, potente, más fundamental, más salvaje. Existe un movimiento, está ahí. Latiendo. ¿Por qué no nos paramos a escuchar ese latido hasta terminar participando de él, latiendo con él? Ser nosotros el latido.

"Vuelo en la noche"


Una recomendación: leed este artículo publicado en el blog de Francisco Aranguren a propósito de Antoine de Saint-Exupéry. Me emociona leerlo una semana después de que mi hija -que de momento no es una, digamos, gran aficionada a la lectura- se pasara el día entero en la cama leyendo El Principito. Me emociona leer, entre otras cosas, esto: "Él había dicho que guardar unas cuantas ovejas bajo las estrellas signifca mucho si el pastor tiene conciencia de su papel, si se da cuenta de que es más que un servidor. "Es un centinela. Y cada centinela es responsable de todo un imperio"".

Once poetas críticos


Un lujo con varias capas: escuchar grandes poemas leídos con pasión y sentirse rodeada de buena gente.
Dicho de otro modo: comulgar poemas en silencio acompañado.

jueves, septiembre 20, 2007

Encuentros de Poesía

Por algún motivo, el blog me impide colgar imágenes, así que no puedo poner los carteles de las lecturas de esta tarde y la de mañana.
Supongo que ya lo sabéis, pero por si acaso os lo recuerdo en texto:

Los editores de Ediciones Baile del Sol organizan este jueves 20 (hoy) y este viernes 21 (mañana) unos encuentros de poesía en Madrid (en Lavapiés y en Vallecas) en los que intervendrán algunos de los poetas que editaron o editan sus libros en dicha editorial.Los Encuentros se abren el jueves, con un recital, en la sala Traficantes de Sueños (Embajadores, 35, local 6, metro Lavapiés), en el que recitarán Inma Luna, Mada Alderete, Lucas Luis Rodríguez, Ana Pérez Cañamares, Daniel Bellón y Francisco Croissier.
El viernes 21, en Vallecas, en la sala Youkali, a la misma hora, las siete y media de la tarde, se presenta la antología "Once poetas críticos en la poesía española reciente" (Ediciones Bailes del Sol, Tenerife, 2007), con la presencia y la voz de los once poetas recogidos en dicha antología: Jorge Riechmann, Daniel Bellón, Isabel Pérez Montalbán, David González, Antonio Orihuela, Antonio Méndez Rubio, Enrique Falcón, Miguel Ángel García Argüez, David Franco Monthiel, David Eloy Rodríguez y José María Gómez Valero. La sala Youkali está en la calle Santa Julia, 11 (metro Nueva Numancia).

Allí nos vemos.

miércoles, septiembre 19, 2007

Acercando orillas (V): Mada Alderete

Pues con Mada Alderete termino esta serie dedicada a los autores que leeremos mañana en Traficantes de Sueños.

De Mada Alderete sabía poco; y así sigo después de investigar en Internet, puesto que no he encontrado demasiados datos sobre ella, y apenas un poema. Me quedo con hambre de mucho más, porque tanto el poema como el texto que copio, perteneciente a Tripulantes, conectan mucho con mi sensibilidad e intereses, así que mañana la escucharé con todas las ganas.

En varias páginas he encontrado esta bibliografía:


Mada Alderete nace en Madrid, (1959) y se traslada a Ayamonte con veinte años, localidad en la que ha venido desarrollando una importante labor de difusión cultural. Educadora, Periodista, Master en Orientación y Terapia Sexual. Miembro de la Fundación SEXPOL, Sociedad Sexológica de Madrid.

Obra poética: Ha publicado un único libro:
“La ciega tiene boca” (Ayamonte : Ed. Crecida, 1998)

Y aparece en las antologías:
“Carne Picada : antología clandestina de la poesía onubense contemporánea”. Aullido : Revista de poesía 4/5. Huelva, Diciembre 1999
“Voces del Extremo (las voces de la poesía española al otro extremo de la centuria)”. (Fundación Juan Ramón Jiménez). Este libro constituye las actas del encuentro de poesía desarrollado en Moguer en diciembre de 1999.
“Voces de Extremo. Poesía y Conciencia”. (Fundación Juan Ramón Jiménez). Este libro constituye las actas del II encuentro de poesía desarrollado en Moguer en diciembre de 2000. “Mujeres en su tinta. Aproximación a la poesía de género en Huelva”. Uberto Stábile (antólogo). Colección: “La Espiga Dorada”, Fundación Caja Rural del Sur.
“Material inflamable para manos incendiarias” (Madrid, Alcobendas : Edición del MLRS, 2000)


De ella se ha escrito que: “Sus composiciones remiten a imágenes de la vida cotidiana, a través de las cuales se alude a profundas vivencias existenciales que tienen que ver con el amor, el erotismo, el paso del día a día familiar, la vida laboral, los malos tratos... En todos los casos, se vislumbra una búsqueda por plasmar con simplicidad la existencia con sus rutinas, sobresaltos y esperanzas, mediante una visión feminista límpida como sujeto de aquello que se le permite de su historia”.


Y aquí va el poema:


"No esperes nada de mí"

eso me dijo antes del beso

y creo que añadió "nena"

No,fue... "preciosa", eso es.


O no,

quizá "preciosa" lo jadeó la otra noche,

entre el abrazo y el polvo.


Dijo mi nombre, sí.

"TúnoesperesnadademíMiNombre"

Yo pensé,

anda que no tenga que ver yo

cine negro americano

para contestar a este chico

a la altura

de sus propias

circunstancias.


(De La ciega tiene boca, editorial Crecida, 1998)


Y este es el texto que aparece en la antología Tripulantes:


LA PROFECÍA


Otra vez el miedo, ese miedo a la locura, se ha venido a dormir esta noche a esta ceja, la derecha. Pongo encima la mano para que nadie lo note, aunque no haya nadie conmigo. La mano se caliente porque la locura arde, no en vano es uninfierno. Mientras aprieto fuerte esa sien, por la otra parte de la cabeza oigo a mi hija removerse entre las sábanas. Que no se despierte. Ojalá no se despierte. Ojalá no se le caiga el edredón. Ojalá no se desarrope. Y en un segundo, ese miedo a que ella coja frío gana al otro antiguo miedo. No puedo perder la razón, la levanto, altiva, la voz a mis antepasadas. Lo siento por vosotras. Siento tanto arruinaros la profecía... Pero no. Ya está decidido: no pienso volverme loca esta noche, al menos esta noche no: porque la niña se ha removido en su cama y eso significa que puede coger frío. Mi niña puede coger frío. Es ella la que me trae de vuelta a casa.


(Texto estremecedor, en el que al menos unas cuantas madres nos reconocemos con dolor y alivio...)

martes, septiembre 18, 2007

Acertijo para tontos, de Jorge Riechmann


... y gracias a la gripe, estoy en casa leyendo, leyendo cosas tan interesantes como por ejemplo este texto de Jorge Riechmann que pertenece a su último libro, Conversaciones entre alquimistas.


ACERTIJO PARA TONTOS


¿Qué es lo más marginal de todo y sin embargo se asiento perdurablemente en el centro de la vida y de las cosas? ¿El almanaque de todas las debilidades que no obstante acumula sin cesar energía para las inconcebibles resistencias? El acertijo es transparente: la poesía, claro está, limpio está, transparente está. Sin indulgencia reclamos esa palabra amorosa y fatídica. Así vamos sacando del zurrón -agujereado y vacío- el pan y la sal de nuestra esperanza. ASí vamos formulando, paso a paso, uno adelante y tres atrás, la delicada álgebra de la comunidad futura. En la sobriedad de los resquicios, nos hacemos fuertes para no enmudecer. Durchhalten! dice, contras todas las probabilidades probables, el dibujo al pastel de Paul Klee en 1940, justo antes de su muerte. Resistir. Existir. Revelar. Resistir.

El rompeolas, poema de David González

Gracias a la polémica sobre David González, he releído en blogs y en libros sus poemas, y me he encontrado con éste, que es uno de mis favoritos:

EL ROMPEOLAS

mi padre
se levanta temprano
cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano

él se cree que así
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca

desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y hasta bien entrada la tarde
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él

hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono

pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza y seguridad
del que se sabe con las espaldas protegidas:

su padre está ahí afuera,
nadando

y no se va a morir nunca.

Poemas en blog de Víktor Gómez "Valentinos" (I)

Podéis leer algunos de mis poemas inéditos en el blog de Víktor Gómez "Valentinos". Ha comenzado una serie de cuatro poemas, con uno titulado "En Almería". Gracias a Víktor por el interés y el cariño con que me lee.

Acercando orillas (IV): Paco Croissier


No es mucho lo que he encontrado en Internet acerca de Paco Croissier, así que le presupongo alguien discreto y tranquilo. Sin embargo, lo que he leído sobre él me ha resultado muy interesante, y me ha dado ganas de seguir leyéndole. Espero que estéis de acuerdo.

En la página web de la editorial Baile del Sol se lee lo siguiente:

Nacido en 1958 en Tenerife, poeta que presta gran atención a la tradición oral. Sus poemas y artículos formaron parte de muchos fanzines, revistas alternativas y prensa local. También ha estado vinculado durante algunos años a diferentes grupos musicales de la escena insular. Entre sus títulos publicados encontramos Tríptico del Tiempo (Tenerife, 1993) El miedo que nos hicieron (Tenerife, 1996) y Esta noche en el baile (Tenerife, 2007). Fue miembro fundador de este colectivo editorial. Se incluye dentro de la colección poética 'Más que el mar' con el volumen Poemas (selección 1979-2002) (Tenerife, 2003).

Daniel Bellón, de quien hablé hace unos días, escribe en su blog un texto estupendo a propósito de Paco, y luego nos regala un poema a mí me ha encantado (que me perdone Paco, pero no he podido mantener la tipografía en las líneas, o como se diga):

Francisco, Paco, es uno de esos hermanos contra los que nada puede la lejanía. Paco, también, es uno de los poetas que se acabaran enseñando en los colegios dentro de unos años, pese a su rechazo a jugar los juegos institucionales vinculados a la poesía: concursos, pasilleos, etc. Pero su calidad y originalidad es extraordinaria. Es de esa gente que los dioses han tocado, sin más. Originalidad enganchada a una tradición concreta, la de las vanguardias isleñas, especialmente, la generación surrealista canaria que la barbarie truncó. Alrededor de esa raíz se enreda su radical compromiso con el país y sus habitantes, tratando de construir una voz donde se encontraran y se vieran. El poema siguiente pertenece a su obra "El miedo que nos hicieron", editada en su día también por Baile del Sol. Disfrútenlo y me cuentan:

ANUNCIO DE LA PERSONA

A pesar de todo lo que he visto

juro delante del sol,

debajo mismo de la Puerta del Este,

que todavía me cabe el hombre en el ojo.

Y mira que tengo babeando la venganza,

que se me pase en lo más mío

un perfume de geranios violentos

y que se me llevan por delante

un presentimiento

un cuento triste

y hasta un relámpago.

Pero sin embargo ahí está ese hombre,

viniendo, llegando,

cada vez más cerca.

El viento le viene abriendo paso,

es una boca celosa

que va besando el hambre.

Un malpaís florido le cubre las espaldas

y lo abriga.

Le dan de beber un montón de colmenas

y lo alimentan.

Con él la vida es algo que siempre viene

y que ya nunca más se marcha.

Por donde pasa deja revoloteando

la canción de los pájaros

y se ponen a bailar las criaturas

de las flores y los barrancos

No hay dedo que lo señale

sin retorcerse

no hay lengua que lo malnombre

sin que se caiga al suelo

y se desaparezca para siempre. Dos estrellas de fuego

le llenan la mirada

y la frente se la corona

un lucero que se salió del espacio.

Es nítido y gigante como los niños,

trae las mismas preguntas

que la luz y el primer aliento.

Le salen soles por las ganas

y una luna le alumbra el mundo en calma

que se le pone en los labios cuando habla

Yo lo miro y me quedo mudo,

se me pierden las palabras

por dentro de la garganta.

Sé que quiero las manos de este hombre

para hacer la historia.

Quiero sus manos para escribirla,

para hacer dos antorchas

que alumbren el día y la noche de la tierra,

para hacer un paisaje

donde quepa todo lo bueno

y donde tengan derecho a salir corriendo

todos los hijos de todas las madres

de todos los imposibles

que caben en un sueño.

Y sé que esto que digo es un sueño

que recorre los pasillos de otro sueño.

Que sube para arriba

como el humo limpio

de las hogueras de los días de fiesta.

Por la punta misma

de ese humo que sube y sube

soy yo el que está subiendo

y tiro piedras chicas

a todas las ventanas de la fantasía,

mis muertos las abren

y cuando preguntan quién va

es paz

lo que el futuro contesta.

(Si alguien quiere leer el poema tal como fue concebido, puede hacerlo aquí)





















jueves, septiembre 13, 2007

Acercando orillas (III): Lucas Rodríguez


A Lucas Rodríguez le conocí primero en el maravilloso mundo de los blogs; también tuve la oportunidad de charlar con él en la presentación de su poemario Sueños de síntesis, en Traficantes de Sueños, hecha de forma conjunta con el libro de poemas de Inma Luna, El círculo de Newton.

A Lucas, en la Red, se le puede encontrar en dos blogs: uno es El koala puesto en el ojo del tigre, donde cuelga poemas y fotos que son una bocanada de aire fresco en el resplandor tétrico de los flurorescentes de la oficina -compartimos la pasión por los cielos y los tejados; el otro blog es El señor burbuja presenta, en el que pueden verse convocatorias, portadas de sus libros y algún poema. Para Lucas tengo una pregunta pendiente: de dónde le viene su pasión por los koalas; algo le adivino en su aire tímido y reflexivo y en su gusto por tocar el didgeridoo; aunque a juzgar por todas las inquietudes que le mueven de un lado a otro me cuesta imaginarlo dormilón y lento. O es que ha descubierto una manera de estirar el tiempo que yo al menos desconozco.

Porque investigando por internet, se descubre que Lucas hace todo esto:

Lucas Rodríguez Luís (1978, Logroño) Ingeniero de estructuras. El koala que toca el didgeridoo, poetiza, ilustra, edita sueña, hace performances, relata. y además trabaja, es un puto animal .Co-editor de Ed. del satélite http://www.delsatelite.com/ , el koala puesto en el ojo del tigre en el blog: http://www.elkoalapuesto.blogspot.com/Obras: Queda lo Cotidiano (http://www.paginadenausicaa.com/, 2003) Sāmsara (4 de agosto, 2005) Casi sin Ganas (4 de agosto, 2006) Narciso en Sodoma (eclipsados, 2006) Sueños de Síntesis (baile del sol, para el 2007), Versus (sueltos poéticos, 2003) minimal (fanzine, 2005) Video-poemas (con música de Zea-Mays, 2005)Colaboraciones: Voces del Extremo XVI (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2006), Tripulantes (2006), Cosas de Niños (2004), Cuentos por Encargo (2005)

En las afinidades electivas, puede leerse esta poética, que me gusta mucho:

Mi poética?

mi poética es necesidad
es ponerse la mano en el costado
tras la cuchillada para evitar no desangrarse,
mi poética es un lapicero a la inversa
apuntando hacia el cerebro,
es la saliva con sabor a sal
después de la dentellada,
una flor que brota de entre el asfalto
y aplasta a las botas que pasan por ahí,
mi poética es actitud y aptitud
es el mismo jersey que cuando era niño
es la manía de contestar a mamá
es un semicírculo que espera
a la mitad de un cuadrado,
mi poética espera en el banco
de la plaza del espolón de Logroño
con la cabeza hacia abajo.
Mi poética?
Inevitable.

Créanme.

Os dejo con unos cuantos poemas de Lucas:

CUÁL ES MI PENITENCIA

A cuántos de los buenos días
he de responder entusiasmado y radiante,
a cuántas y a cuáles he de perdonar la vida:

Flores sin sentido sobre lechos encofrados de hormigón.

A qué parques, aceras, calles impregnadas con tu recuerdo
debo dar crédito. Cuántas no merecen la humillación
de recibir mi basura, las colillas, los vómitos.
A quiénes de los que observo
seguiré con la mirada, a cuántos evaluaré...
se hundirán irremediablemente.

Sujetos sin título ni apellidos ni forma ni color.

A dónde he de dirigir mis pasos
si tengo un lastre de sangre y huesos
que no me deja avanzar hacia adelante.

(De Sueños de Síntesis, editorial Baile del Sol, 2007)


CIUDADANO QUIÉN

Tengo la iniciativa
de un puñetazo encajado.

El diálogo habitual
de una acera tras el desfile.

Soy así, frío
como la nariz de un perro de presa
jugueteando entre tus piernas.
Eternamente mojado bajo esas nubes privadas
que te persiguen
con sus pequeños diluvios a domicilio.

Con esta cara de mala hostia
que dios me ha dado
haciendo rebotar cualquier gesto de buena intención
de los rostros que observo.

Me gusta ser quien no soy
aparentar lo que nunca quise llegar a parecer
y es que me importa muy poco
el resto de las cosas

hoy soñé que tenía tatuada en la cabeza una diana.













miércoles, septiembre 12, 2007

Poema para el nuevo curso



Ahora que han empezado los madrugones, el sueño, el cansancio, las tardes de deberes, los lunes y los miércoles, quiero colgar este poema que le dedico a mi niña.


El autobús que nos lleva al metro
pasa en su trayecto por un parque.
A cada lado de la carretera
nos escolta una fila de árboles
que cada día asisten a la misma escena:
mi hija desayunando sus galletas
yo viendo con la misma tristeza
cómo mi hija desayuna
en un autobús.

Giro la cabeza y ahí están,
los árboles.
Tristes y dignos
como profesores prejubilados
que han de guardarse para sí todo lo que saben.
No conozco sus nombres,
ni los de los viajeros
con los que coincido cada día.
Sólo sé lo que los árboles
con su tronco negro por el humo
me susurran:
nuestro sitio no es este.

Acercando orillas (II): Inma Luna


A Inma he tenido el placer de verla en dos ocasiones: la primera fue la presentación de Tripulantes en Madrid, durante la cual leyó algunos de los poemas que Vinalia Trippers había publicado en el suplemento Poemash. La segunda fue en la presentación, el pasado junio, de su libro El círculo de Newton, junto con Lucas Rodríguez, en Traficantes de Sueños. En esta segunda ocasión me acerqué a hablar con ella y me encontré con una persona cálida y dulce, a la que, después de haber leído sus poemas, es imposible mirar sin preguntarse qué estará viendo ella.
Recojo, de diversas páginas de internet, algunos datos y poemas para que quien no la conozca la disfrute, y para que quien la conozca vuelva a disfrutar de ella.
Inma Luna (Madrid, 1966) es periodista. En poesía ha publicado El círculo de Newton (Baile del Sol, Tenerife, 2007), Nada para cenar (LFC Ediciones, obra ganadora del Premio Local de Poesía Villa de Leganés 2005). Ha colaborado también con las revistas literarias Alex Lootz, Minguante, La hamaca de lona y Piedra del molino, entre otras, además de aparecer en antologías como Voces del extremo (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2005, 2007). Vinalia Trippers ha seleccionado algunos de sus versos para el suplemento Poesmash (2007).
En las afinidades electivas, se puede encontrar esta poética:
Poética
Poesía porque hay pensamientos insensatos que planean en el aire, que yacen en el aire, que se alimentan del aire; porque las palabras me han enseñado el placer y la voluptuosidad, soy feliz cuando diluvia; porque soy extranjera y ajena cuando cada anochecer me dirijo a mi casa; porque espero que me expliquen algo de mí que todavía desconozco; porque quiero crear belleza; porque todo avanza y retrocede; porque la espiral y el círculo me rondan.Poesía porque existen lugares donde mi mirada pierde su fugacidad y se transforma en una experiencia completa. Se amplía la perspectiva como si floreciese un espacio soñado; porque cualquier acción bajo esta realidad subjetiva pierde absolutamente su inocencia y creo, por un momento, que ese lugar existe y que me pertenece.



Ni nadie
Nadie me conoce.
Ni mi psiquiatra.
Ni la alcachofa de la ducha.
Ni mi taza de café.
Ni mis pestañas.
Nadie sabe nada de mí.
Nadie me ha descubierto todavía.
Ni mis sujetadores.
Ni mis bragas.
Ni mi pinza de depilar.
Nadie se asoma a mis zonas estrechas.
Nadie sabe encontrarlas
Nada me araña.
Ni mi cepillo de dientes.
Ni los chicles.
Ni los vasos de leche desnatada.
Nada entra en mi cuerpo.
Todo lo cruza.
Todo pasa de largo.
Como el viento en las casas con dos puertas.
Nada se lleva nada.
Nadie.

(De Nada para cenar, LFC Ediciones, Béjar. 2005)




Me duermo como si me muriese
con un vértigo tal que me desmayo.
Caigo en la sombra repartidos los miembros
y cuento ovejas llenas de vacío
para vencer el miedo,
para evitar lo que arremete.
Me duermo pronto delante del televisor
atormentada por las desilusiones más pequeñas,
por haberme pasado sentada
la mitad de este día
que me mira de modo imperdonable
como si le debiera algo.

(De El círculo de Newton, Baile del Sol, Tenerife, 2007)

Advertencia

Hay que mirarlo todo y luego, si acaso, descansar.
Con los ojos abiertos como puertas
observar los papeles retorcidos,
la madre que tropieza con el niño en los brazos,
mentiras gateando por las venas.
Hay que ver cómo llueve casi nada
(dos gotas ciegas,
con la tacañería de los últimos tiempos),
a través de la tapia que sentíamos propia.
Hay que soplar las nubes que nos vuelven ancianos
con la pizca de aliento que estanca los pulmones,
avanzar con el viento que huele a algo perdido,
dar la vuelta a la página,
partiéndola en rodajas,
hacer que este suceso nos competa.

(...éste es el argumento de lo que está pasando
en la vida de un hombre que aún no se ha alcanzado,
se queda en el paréntesis que empieza triste
y se acaba en sonrisa emoticona...,
y no sabemos cuándo y ya tenemos prisa:)

Si somos hoy los únicos que nos alborotamos,
que nos ponemos cara,
que saltamos de pura incomprensión
rompiéndonos la crisma con el techo.
Si somos lapiceros marrones,
afilados,
con olor a madera y a grafito
aún por estrenar.
Si somos los culpables de decir lo que sale
por la boca más triste de la casa.

Hay que mirarlo todo,
aunque estén las cortinas sin limpiar,
llenas de restos de voces atrasadas.
Cuando se huelen asperezas
no se puede ambientar con sol caliente,
hay que pisar las flores que haga falta,
cortar la carne sana si es preciso,
vernos temblar como gallinas,
comernos las argollas y
lanzar las granadas del invierno
a la cabeza misma de la crisis.

Una vez que el sistema se haga trizas
veremos qué pedazos aguantan el envite.


(De El círculo de Newton, Baile del Sol, Tenerife, 2007)

lunes, septiembre 10, 2007

Poema de Safrika


Para esta tarde bochornosa -cielo de panza de burro-, un poema de amor lúcido y sincero, nada cursi ni trasnochado, con el que Safrika -una poeta más, bastante más que interesante, que os recomiendo y con la que tendré el gustazo de compartir antología en Hank Over- me ha conmovido y me ha hecho sentir deseos de haberlo escrito y habérselo dedicado a mi pequeño dios transparente.


Él para mi es como un pequeño dios transparente y
Fugaz pasa por mi lado y me penetra
Rápidamente, puede mantener la polla dura
Durante horas, polvo tras polvo y
Mirarme a los ojos a la vez
Y decirme te amo.
Palabras que comprenden nuestro espacio.
Él es el hombre con el que soñaba algunas
Noches cuando volvía a casa sola por
El cauce del río sin temer nunca
Que me pasara nada malo.
Él es el hombre que soñaba en
El ascensor cuando apretaba el botón del séptimo
En los años noventa.
Es el hombre que soñaba cuando daba la espalda
A Jose en la cama y miraba a la pared viendo siempre
Formas en el estucado.
Y cuando me quitaba las bragas y cuando
Me las ponía y cuando me duchaba cerrando los ojos
y cuando
Leía libros junto a la ventana que daba al patio.
Es el hombre que soñaba cuando pensaba en
Bodas y martillos, cuando pensaba en hijos y
Cuando soñaba con una vida nada siniestra.

Con una
Vida.

Sencillamente.

Y ahora está ahí, las suelas de las zapatillas gastadas
porque
No le funcionan los frenos de la bicicleta y
Tiene el cabello rizado no fuma mucho
Por las noches habla en la cama
Casi siempre en la oscuridad
de Céline
y Bukowski, también de EE Cummings y yo estuve a
Punto de hablar de Dylan Thomas y
Edith Södergran
pero estaba
Escuchándole y a veces pasa que siento que podría
Quedarme así
Toda la vida.
Después quiero ponerme a escribir poemas de
Amor escribir sobre todo esto sin que
Suene cursi o trasnochado y al entrar
Esta mañana en una sala, en el trabajo
Olía a café soluble que es como huele su
Aliento por la mañana cuando viene a besarme
Antes de irse a trabajar.
Y me quedé ahí en medio, sin dudas
Con algún objeto inanimado en la mano
Pensando en
Lo mucho que le amo y en escribir
Un poema que lo diga.
De una vez

Por todas.

de Roberto Juarroz


Y en el mismo blog del que hablaba en la entrada anterior, leo este fragmento de una entrevista que le hicieron al poeta argentino Roberto Juarroz en el año 1993.


"...no se lee poesía porque se le tiene miedo. Es que la gran poesía desnuda las cosas. Es la búsqueda de lo abierto, no de una realidad cercada, estrecha, confortable que ya conocemos, sino un territorio que a veces el hombre ignora de sí mismo y en donde surge, a veces, sus más ricos instantes."

domingo, septiembre 09, 2007

Once poetas


Una recomendación más: esta vez, el blog de Víktor Gómez "Valentinos" -otro de los blogs de los que aprendo siempre y que me ha permitido conocer a alguien amante de la poesía, generoso con lo que sabe y con palabras siempre tan amables como abrazos- y en concreto, la entrada que le dedica a la antología "Once poetas críticos en la poesía española reciente", editada por Baile del Sol.

... punto y seguido.

Pues sí, el punto de la entrada anterior era un punto y seguido. Porque hoy quisiera recomendar, a propósito del mismo tema, la entrada de Clifor en su blog Una ciudad llamada perdición; la de José Ángel Barrueco en Escrito en el viento; la del propio David en El amigo de lo adverso; la de Fernando Sarriá; y las que Andrés Kebran le dedica en El Kebrantaversos.

Y colgar este poema de David:

LOS CENSORES

mientras leo que

en el real monasterio
de san lorenzo
de el escorila
había una sección concreta
de libros prohibidos
que para evitar
que alguien
pudiera leerlos
había sido
cosidos

la imagen que me viene
la visión poética
si se puede decir así
es la de unas manos
agujas de verdugado
hilo de bramante
y los labios
de cualquiera de nosotros

(de su libro Algo que declarar - Poesía de no ficción, publicado por Bartleby Editores)

sábado, septiembre 08, 2007

"DAVID GONZÁLEZ Y PUNTO"

Llevo unos días obsesionada con encontrar la forma de hablar de este tema, porque me toca hondo, pero a la vez me gustaría hablar de él con serenidad. Así que no os podéis imaginar la alegría que me produjo encontrarme con este texto de Jorge Barco colgado en su blog Ágiles, texto que supongo escrito a raíz principalmente de la polémica surgida en el blog Círculo de acción sostenida y pensamiento antipoético, y a la que David González contestó con una entrada titulada Último y definitivo aviso para navegantes.

DAVID GONZÁLEZ Y PUNTO

Leo con pesar pasando de blog en blog un tema que ya empieza a joder un poquito: cuestionar si David González es buen poeta, si se da autobombo en su blog, si casi cualquier cosa. La única conclusión lógica a la que llego sobre este asunto es que hay gente que se mete con David González porque éste entra al trapo, va a responder, y les mola.

No es mi intención defender a David González, pues ya se defiende bien solo, pero sí me apetece reflexionar sobre el tema. Así que pasamos a la pregunta: ¿Es buen poeta?

El bagaje académico, histórico, lingüístico, personal que debe tener una persona para calificar a otra de buena/mala debe ser al menos superior al del juzgado, y aun así tiene que estar argumentado con razonamientos. Por eso prefiero el binomio Me gusta/No me gusta. Y sigo:

Me gusta la poesía de David González porque tiene voz propia, algo fundamental y difícil de conseguir, y tiene esa voz, propia, desde su primer libro, y esa voz, además, ha evolucionado, se ha hecho más desgarrada en sencillez, ha madurado.

Me gusta la poesía de David González porque no me he quedado en su biografía (error que se suele cometer para empezar a juzgar, para bien o para mal, a un autor), y he descubierto zambulléndome en sus poemas a un autor profundo. ¿Sorprende a alguien esta calificación después de saber que ha estado en la cárcel, etc, etc? Seguramente, y os voy a decir por qué: porque no han leído su poesía, o se han quedado en un poema o dos colgados en Internet.

Me gusta porque ha descarnado, humanizado, vivificado la temática carcelaria.

Me gusta porque no se queda sólo con la temática carcelaria.

Me gusta porque siento, al leerlos, que sus poemas son sinceros. Y puedo encontrar en otros poetas buen ritmo, versos geniales, maestría, y todo lo que queráis, porque me gusta David González no a costa de que me guste y mucho otro tipo de poesía; pero la suya tiene el valor de la sinceridad, algo que a otras, también muy buenas, no lo dudo, no tienen.

Me gusta porque además de sincero tiene sentimiento. ¿Y eso qué significa, que te cuenta sus sentimientos? No. Un buen escritor (y esta es mi opinión de lector) no debe decir nunca cómo se siente su yo poético, debe decir cosas sobre él que hagan al lector sentirse como él. Qué difícil. Pues la poesía de David González a mí me emociona. No siento que él estaba emocionado al escribirlo, no, ya que me da igual; me hace emocionarme a mí. Me llega. Me hace sentir como se siente ese yo poético. De muy pocos poetas puedo decir lo mismo.

Me gusta la poesía de David González porque no es un poeta maldito; lo hacen maldito los que le niegan; no sigue la moda impuesta, tiene su propio camino. ¿Eso es malo y criticable? Ya lo dije en el punto primero: ésa es la voz, su propia voz que tanto hay que valorar.

Me gusta y mucho porque lo que escribe se puede calificar como Realismo Sucio, algo que puede echar hacia atrás a muchos que no entienden que el Realismo Sucio no es, ni mucho menos (y esto lo pongo por si puedo ayudar a alguien) decir tacos, hablar de drogas, etc, sino escribir sobre gente corriente, normal, hablar de vivencias cotidianas con palabras cotidianas; escribir desde y para el mundo real, la gente de la calle. (¿Quiere esto decir que yo también sigo los caminos del realismo sucio y por eso me siento identificado con él; ni mucho menos, no estoy hablando de mí, sino de David González y su poesía).

Todo el mundo, absolutamente todo el mundo al que he dado a leer o le he leído algún poema de David González, sin la parafernalia de su biografía en la solapa, sino algún poema a palo seco, se ha sorprendido de la calidad que encierra. Y no hablo de mis colegas mientras nos fumábamos unos canutos, que es para lo que parece desde fuera que va dirigida la poesía de David González.

Y todo el que me conozca sabe que mi vida es normal, estable, sencilla, sin excesos, sin culto al rock and roll, nunca he escuchado a Marea (lo juro, jamás), no me emborracho los fines de semana, trabajo, y aun así adoro la poesía de David González.

Con respecto a su blog, poco más puedo añadir que lo que él ha dicho, es su casa y puede hacer lo que se le antoje. ¿Hace autobombo?

Para mí el hecho de que anuncie una presentación a la que va a acudir no es autobombo, sino un aviso, y envidio a la gente de Valencia, Zaragoza, Oviedo, Mieres, Madrid... cada vez que me he enterado de que leía su obra y me pillaba tan lejos.

Anuncia antologías, entrevistas, etc, en las que sale. Para sus lectores, entre los que me incluyo, es de agradecer, ya que te encauza las referencias.

Pone algún poema suyo (poquísimos, hay que decirlo). Pues una pena que casi no cuelgue más poemas suyos (inédito, quiero alguno inédito) para quitarnos el mono.

Y sobre todo su blog nos acerca a diferentes poetas casi desconocidos, y yo, personalmente, debo agradecerle más de un descubrimiento asombroso, como por ejemplo el poema que colgó el otro día de Octavio Gómez Milián, al que no conocía ni nunca había oído nombrar, y que me encantó hasta el punto de rastrear por Google a ver si encontraba algo más. Eso es llevar a cabo una buena labor por la poesía.

En resumen, no me gusta la poesía de David González porque sea valiente, haya estado en la cárcel, sea un poeta maldito y todo ese rollo. Me gusta la poesía de David González porque me emociona, me llega, muestra total sinceridad, es desgarrador. Y ahora sí voy a cometer el error de ser rotundo, así que empiezo con un PARA MÍ David González es uno de los mejores poetas actuales que hay en España, uno de los grandes, imprescindible. Y el que no quiera verlo, él se lo pierde.

Y por si alguien se queda con la intriga, incluiré en este blog durante una semana, un poema suyo cada día. Para que no tengáis disculpa. No os quiero mal a ninguno, ni a los que alabáis ni a los que criticáis; estoy limpio de intereses partidistas que me hagan balancearme hacia un lado u otro. Así que fiaros de mí. Dad una oportunidad a la poesía de David González y no os arrepentiréis.
Por mi parte, poco más que añadir, salvo que suscribo totalmente el texto de Jorge Barco (bueno, yo sí me emborracho los fines de semana) y que, según mi experiencia, David no es sólo una persona apasionada y vehemente, sino también amable y tierna -como se puede ver, si se quiere, en muchos de sus poemas-, contradictoria como no puede ser menos si se es sincero. Que me ha hecho pensar mucho sobre la poesía, sobre el poeta y sobre la persona-poeta (que se pueden admirar por separado; pero que si se admiran a la vez es un raro caso que resulta impagable). De quien puedo dar fe de su generosidad y solidaridad, conmigo y con otros. Y prueba de ello es que quienes hablan mal de él, con una virulencia siempre sospechosa -en ocasiones, utilizando para ello su poesía, y viceversa, cuando con otros poetas no tienen ningún interés en mezclar ambas cosas- suele ser gente que no le conoce o no le ha leído, que se ampara en el anonimato, mientras que quienes le conocemos y le leemos no tenemos problemas en dar la cara para decir: me gusta la poesía de David González y aprecio al poeta y persona David González.
Y me uno al homenaje de Jorge, y esta semana colgaré algunos de sus poemas.

jueves, septiembre 06, 2007

Acercando orillas (I): Daniel Bellón




Antes de la lectura que tendrá lugar el día 20 de este mes en Traficantes de Sueños, me he propuesto conocer mejor a los poetas con los que voy a compartir mesa. Y aprovechar de este manera para presentároslos a aquellos de vosotros que no los conozcáis. Así que iré colgando algunos de sus poemas en estos días. Comienzo por Daniel Bellón.

A Daniel Bellón hace tiempo que lo sigo en la página http://www.islasenlared.net/, de la que puedo decir que siempre aprendo algo sobre buena poesía, y en la que he encontrado varias pasiones comunes, como el poeta Juarroz.
En el blog las afinidades electivas, se puede leer esta biobibliografía suya:

Nacido en Cádiz en 1963. Vive en Canarias desde 1978. Obra publicada (en papel): Bajo la Luz de una pantalla (Col. Poesía Mínima1982), Canción de almadía (Cuadernos Insulares de Poesía1982) Salir corriendo (La calle de la costa1986) Tatuajes, Selección de poemas 1989-2001 (Baile del Sol, 2002) Haikus para Tetsuo (La última canana de pancho villa, 2005), Lengua de Signos (Idea, 2006), Tatuajes en otra tinta azul (Crecida, 2006).
(Daniel también ha participado en la antología Once poetas críticos en la poesía española reciente, publicada por la editorial Baile del Sol).

Del mismo blog, las afinidades electivas, extraigo esta poética firmada por Daniel:

Creo que escribo poesía intimista. Lo que pasa es que tengo una intimidad muy frecuentada y siempre mirando al exterior. Politizando lo íntimo e intimizando lo político. Los tres poemas siguientes pueden completar el cuadro, o acabarlo de revolver.

He leído también en una entrevista reciente, declaraciones tan interesantes como éstas:

"La primera conciencia a la que uno debe llegar o trabajar es la propia, sólo desde esa honestidad raigal se puede hablar de tú a tú a los demás con un poema, sólo cuando perciben que hay una verdad ahí (aunque a veces sea una verdad equivocada) puede que, de algún modo, influyas a alguien, como yo me he sentido influido por otros poetas, para eso es muy importante tener siempre muy claro que los demás no son idiotas, y que los demás se dan cuenta cuando eres condescendiente con ellos o emites mera propaganda."

"(...) la verdadera poesía se encuentra en nuestro lenguaje natural, en los diminutivos con los que acariciamos a las cosas y a las personas, toda voz impostada o grandilocuente es falsa. Por eso nuestros políticos suenan tan poco creíbles".

Y por último, os dejo con este pedazo de poema:




CARDENAL: UNA POÉTICA BAJO EL SOL






Escribir poesía,dice el poeta, es fácil.
Y las reglas para ello son pocas y sencillas.
El sol pega y escandila rebotado en la blanca melena
de Cardenal: Sin embargo, los oyentes,
las viejas campesinas, los milicianos con apenas
una sombrita oscura sobre los labios,
la comandante de la brigada,
no apartan sus ojos del monje flaco
cuya voz muchos conocen desde que eran pibitos de las lagunas
que rodean la isla Solentiname.
Bajo la boina oscura, la voz de Cardenal, delicada
como una pieza de cerámica, ligera
y consistente a la vez, dice:
Primero: los versos no necesitan rima.
Segundo: son preferibles los términos concretos
a los imprecisos, ya saben, la tierrita que pisan al universo,
la piedra al infinito. Tercero: la poesía
tiene un efecto adicional
si incluye nombres propios
de ciudades, de ríos o de personas:
Estelí, Masaya, León, Granada,
Pancho Marianita, Tomás, Augusto César,
Solentiname.
Cuarto: mejor que basarse en ideas
la poesía debe basarse en cosas
que nos llegan a través de los sentidos,
cosas que pueden tocarse
oirse,
verse,
olerse.
Cosas como los abrazos,
como los labios mordidos
que saben a aguacate y a lluvia,
como el olor de las tortillas al tostarse,
como los tiroteos en la noche.
Uno debe escribir como habla,
con la sencillez de la lengua hablada. Esta
es la quinta regla. La sexta,
muy importante: evitar los clichés,
todos esos vacíos que llenan canciones vacías
y que, si los miras bien, son mentira
o nada significan.
Séptima:debemos intentar condensar el lenguaje
lo más posible. No sé si me entienden:
el agua ya está inventada,
nada sabe a agua como el agua
por muchas palabras que pongas en la boca.
Dos últimas cosas nada más:
hay que suprimir los superlativos,
todo eso de grandioso, esplendoroso...
Las palabras nunca deben ser más grandes
que la gente que las dice.
Y los poemas deben expresar sentimientos
pero descritos objetivamente. Esto es muy difícil
si lo piensan, pero es muy sencillo
cuando es mucho lo que se lleva sufrido.
Al final del día quiero ver sus pinturas
y oir sus poemas
para que todos llevemos la belleza
del paisito espetada en los ojos
a la frontera.
Así que a trabajar.






Por último, deciros que en su blog pueden encontrarse ediciones digitales de algunos de sus poemarios. Valen la pena (y la alegría).

Aliento

Quiero aprovechar esta emocionante entrada que José Ángel Barrueco me dedica en su blog, Escrito en el viento, para expresar mi agradecimiento, aprecio y admiración por él. Y a los demás, recomendaros que nos os perdáis los textos de este escritor lúcido y ávido, con un sentido común, valga la redundancia, fuera de lo común .

Aliento, en cada actualización, es lo que siempre encuentro en la bitácora de mi colega Ana Pérez Cañamares, “El alma disponible”. Es un sitio que reconforta, como meter los pies en los calcetines cuando, en invierno, notas el frío en los huesos. Como entrar en esas tabernas en las que uno se siente como en casa.

miércoles, septiembre 05, 2007

Ana Simpson


Joder, me vais a permitir una frivolité... Qué buen rato he pasado con esta tontería. Pero es que está clavadita (bueno, mis tatuajes son diferentes...)
Si os apetece simpsonizaros - gracias, Cayetana, te he robado la idea- lo podéis hacer aquí.

Lectura de poemas


Voy avisando.... porque no soy traidora y porque me hace mucha ilusión, qué coño... Pinchad sore la imagen para verlo en grande.

lunes, septiembre 03, 2007

Haikus, nubes y el gobierno de China


Creo que ya he contado alguna vez que lo primero que escribí era un cuento; debía de tener unos nueve o diez años. Luego me pasé la adolescencia escribiendo poemas, y gané unos cuantos premios en plan Joselito de las letras. Así, hasta que me cambió la voz y perdí el impulso de escribir, entre otras cosas. Luego, cuando volví a escribir, regresé a los relatos, aunque ya no tenían nada que ver con aquel del principio, protagonizado por una manada de caballos salvajes y con final feliz. Sólo hace un par de años -después de un intento fallido de escribir una novela- que descubrí que la poesía era el sitio donde quería llegar. Sin embargo, recordé hace poco que en medio de estos años dedicados a la narrativa, hubo un verano que dediqué a escribir haikus. Era cuando tenía una casa en un pueblo y estaba rodeada por naturaleza y deslumbrada por cada detalle que apreciaba del verano, del bosque de robles, de las montañas, de los sonidos de las golondrinas y las campanas.
Tengo la impresión de que el haiku es un tipo de poema propicio al malentendido. A juzgar por la cantidad de ellos que se pueden leer en la red resulta fácil hacer un haiku, si uno lo enfoca simplemente desde lo formal. Sin embargo, el haiku en su concepción clásica es una manera de entender el mundo, profunda, abierta, nada fácil o frívola. No hay más que leer al genial Bashô, o a Issa, autor de un haiku que me cautiva:

En este mundo,
encima del infierno
viendo las flores.

Como este otro de Kioshi:

Viento otoñal.
Dentro del corazón,
montes y ríos.

O este de Shiki:

Yo que me voy,
y tú que te quedas,
son dos otoños


Bueno, después de toda esta introducción, lo que en realidad quería contar hoy: el otro día leí en el periódico que el gobierno chino se plantea bombardear las nubes para evitar que llueva durante los próximo juegos olímpicos. Según yo lo entendí, la cosa sería más o menos así: lanzar, desde aviones, bombas de sepiolita -ese mineral del que se saca la arena para gatos- que absorban la humedad de las nubes y las deshaga. Y recordé que durante aquella época en que me dio por escribir haikus y otras brevedades, escribí este poema:

ni bancos ni ejércitos
ni telediarios nadie
nadie decide la hora del alba
nadie para una tormenta
nadie le chista al chubasco

Y me cagué en el gobierno chino, que no sólo se carga las nubes, sino que le quita la razón a mis poemas y los deja pasados de moda antes de ver la luz.